El 2014 será un año lleno de citas importantes para la Unión Europea. Entre el 22 y el 25 de mayo se celebrarán las elecciones europeas. El 1° de Julio, Italia tomará la presidencia rotativa de seis meses durante el cual se tendrá que gestionar el nacimiento de la próxima Comisión Europea.

El 2014 será también el año del “populismo” europeo. El año de los partidos “xenófonos y nacionalistas”. Todo esto por la indiferencia de las fuerzas moderadas que dejan la iniciativa a todo tipo de “extremismo” Las cifras de desempleo en Europa aumentan, la salida de la crisis económica es demasiado lenta, los duros recortes presupuestarios han hundido las finanzas de muchos países, la política de austeridad los ha empobrecido y los pobres se han multiplicado, además está el problema de la integración con los más pobres y la cuestión del multiculturalismo impuesto por los flujos de emigrantes que sin duda alguna crearán una mezcla explosiva en la formación del nuevo Parlamento favoreciendo el aumento de la derecha extrema y del populismo europeo.

Son los mismos partidos tradicionales que han creado las condiciones para el crecimiento del “populismo”. Estos partidos, que de la lucha a la inmigración y a Europa del Euro constituyen la base de sus programas, crecen en todas partes, desde los más extremistas como los neo-nazis de “Alba Dorada” de Grecia, a los “moderados” que son siempre antieuropeistas y chauvinistas como el británico UKIP de Nigel Farage.

La extrema derecha europea es una galaxia dispersa donde los últimos llegados son los neonazistas griegos de Alba Dorada, que en las últimas elecciones tuvieron el 7% de votos. Están también los británicos de United Kingdom Independence Party (Ukip), partido que con sus consignas anti-europeas en 2009 han obtenido el 16,5% de votos. En Austria está el Partido de la Libertad, con fuertes posiciones pan-germanicas y anti-inmigración y tiene dos representantes en Estrasburgo, sede del Parlamento de Europa. En Bélgica el extremismo es de habla flamenca, el Vlaams Belag, partido xenófobo suplantado en estos últimos tiempos por el más moderado pero siempre populista y autonomista Nueva Alianza Flamenca (NVA) que ha obtenido el 33% de votos en la región de Flandes.

En Holanda está el Partido por la Libertad de Geert Wilders, ultraderechista e islamófono, muy cercano a Israel. Ha obtenido un gran éxito en las elecciones europeas con el 16,9%. Están también los “Democráticos Suecos”, una formación de extrema derecha e islamófona que en 2010 ha entrado al parlamento sueco con el 5,7% de votos. En Italia existen dos partidos xenófobos: la “Liga” afincado en el norte de la península que en las últimas elecciones políticas ha superado de poco el 3%, perdiendo consenso por una serie de escándalos financieros y el “Movimiento 5 Estrellas”, un partido de “protesta” que se ha colocado como tercer partido en Italia y que poco a poco está disipando sus votos por sus posiciones extremistas en contra del “euro” y de la Unión Europea.

Estos partidos “populistas euroescépticos” son muchos, pero se encuentran divididos entre ellos. Los cinco pequeños partidos austríacos no tienen nada en común a excepción de la lucha al euro y a la Unión Europea. En Holanda el partido de Wilders es favorable a los matrimonios entre gays, mientras en Francia el Front National está conduciendo una fuerte batalla en contra de la ley sobre el matrimonio de personas del mismo sexo. El Partido de la Libertad holandés es marcadamente anti-nazi y pro-Israel; no así el partido francés de Marina Le Pen de inspiración fascista

El 2014 será por lo tanto un año importante para los sucesivos cinco años que durará la legislación de la Unión Europea.