Sao Paulo, Río de Janeiro y Brasilia (PL).- Intensas precipitaciones pluviales durante 12 días dejaron 45 muertos, más de 80 mil damnificados y destrozos considerables en los estados brasileros de Espíritu Santo y Minas Gerais. El pasado 9 de diciembre el gobierno decretó el estado de calamidad en la ciudad de Lajedinho, en el estado de Bahía, por la muerte de 16 personas.

El pasado 9 de diciembre una intensa lluvia de cerca de dos horas generó un gran aluvión que destruyó una veintena de casas y causó daños importantes a otras 180 en la ciudad de Lajedinho, en el estado de Bahía. De acuerdo con datos de la Defensa Civil estadual, varios autos, piedras y palos fueron arrastrados por una fuerte corriente de agua, que provocó gran destrucción en esa pequeña ciudad, la cual se ubica en una zona de alto riesgo, debido a su cercanía con el Río Saracura.

El gobierno de Brasil decretó el estado de calamidad en Lajedinho por la muerte de 16 personas en un aluvión provocado por un fuerte temporal que dejó una veintena de casas destruidas. El decreto facilitaría la asignación y utilización rápida de recursos para socorrer a las víctimas e iniciar las labores de recuperación de esa urbe del interior de Bahía.

El 11 de diciembre el gobernador de Río de Janeiro Sergio Cabral solicitó ayuda al gobierno federal debido a las inundaciones, que motivaron la evacuación de más de dos mil familias. Además de pedir colchonetas, agua potable y cestas de comida para los damnificados en varios municipios, demandamos el envío de policías para reforzar la seguridad del territorio y evitar robos y saqueos, destacó Cabral.

Las autoridades estaduales anunciaron también la inversión en la limpieza y dragado de ríos en los municipios de Nova Iguazú, Queimados, Japeri y Belford Roxo, anegados con las intensas lluvias. Según reportes de la Defensa Civil, amplias zonas de la región metropolitana se mantienen inundadas, lo cual paralizó la transportación en gran parte de este territorio del sureste brasileño, así como el derrumbe de casas y el deslizamiento de tierra. El aeropuerto Santos Dumont, utilizado para los vuelos nacionales, suspendió sus operaciones, así como el transporte público estuvo paralizado en la mayor parte de la urbe.

Las inundaciones causadas por las intensas lluvias durante tres días en Río de Janeiro provocaron la muerte de tres personas y más de seis mil brasileños desplazados. El cuerpo sin vida de un brasileño fue encontrado en una zona anegada de Belford Roxo, municipio ubicado en el área metropolitana de esta urbe. Se trata de un joven de 18 años de edad, cuya identidad aún se desconoce y al parecer se ahogó tras ser arrastrado por una corriente de agua. El otro fallecido se llamaba Martinho da Silva, de 50 años de edad, y estaba reportado como desaparecido tras caer a un río en Nova Iguazú, también en el área metropolitana.

Los desbordamientos de ríos, las anegaciones e intensas precipitaciones afectaron los municipios de Japeri, Paracambi, Itabapona, Seropédica, Nilópolis, Sao Joao de Meriti, Mesquita, Duque de Caxias, Belford Roxo, Queimados y Nova Iguazú, pero los mayores daños ocurrieron en estas tres últimas jurisdicciones.

Hasta el 28 de diciembre las inundaciones y deslizamientos de tierra dejaron al menos 45 muertos. Defensa Civil detalló que los fallecidos en las zonas serranas de Espíritu Santo se elevaron hasta 24, mientras un total de 60.037 brasileños fueron evacuados y 54 municipios están afectados por las precipitaciones.

El mayor número de víctimas se registró en el municipio de Colatina, con ocho, seguido de Itaguazú, con seis, Barra de Sao Francisco (cuatro), Baixo Guandu (tres), y las ciudades de Domingos Martins, Nova Venecia y Pancas reportaron un muerto cada una. Del total de evacuados, 7.396 fueron alojados en albergues, mientras el resto se refugió en viviendas de familiares y amigos.

Autoridades estaduales reiteraron asimismo que la cifra de víctimas podría ser mayor, pues las inundaciones de vías y roturas de arterias, como consecuencias de las lluvias que azotaban el territorio desde hace 12 días obstaculizan el acceso a varios municipios.

Al igual que en Espíritu Santo, en el vecino territorio de Minas Gerais, el número de muertos por las inundaciones y deslizamientos de tierras originados por las intensas lluvias en el estado brasileño de Minas Gerais aumentó hasta 21. Un informe de La Defensa Civil de ese territorio señala que tres personas fueron encontradas sin vida en las últimas horas; dos fallecieron ahogadas en la ciudad de Virgolandia, anegada casi completamente y un joven de 17 años de edad pereció aplastado por la caída de un árbol durante un vendaval en el poblado de Buritizeiro. Otro ciudadano sigue desaparecido en Virgolandia y según la fuente, se incrementó de 51 a 84 la cifra de municipios afectados por estas precipitaciones.

Cesan las lluvias, pero se mantienen los riesgos

Las intensas precipitaciones pluviales dejaron hasta la fecha 45 muertos, más de 80 mil damnificados y destrozos considerables en Espíritu Santo y Minas Gerais. Defesan Civil comenzó a evaluar los daños tras el descenso de las inundaciones y el mejoramiento de las condiciones meteorológicas.

Según las autoridades de Minas Gerais las precipitaciones, deslizamientos de tierra e inundaciones generadas por los aguaceros causaron el fallecimiento la semana pasada de 21 personas. La mayoría feneció sepultada por los corrimientos de tierra registrados en zonas de riesgos como laderas de cerro, mientras un menor número se ahogó por la crecida del río Doce, que atraviesa los dos estados.

Un boletín divulgado hace pocas horas revela que 101 municipios resultaron afectados por la inclemencia del clima y de estos 51 fueron declarados en emergencia debido los destrozos registrados. El gobernador de Minas Gerais Antonio Anastasia se reunió con representantes de organismos federales y estaduales para determinar los daños, hacer un balance de la situación y establecer la ayuda a las comunidades y poblados.

Al igual que este territorio, en el vecino Espíritu Santo las anegaciones, deslizamientos de tierra originados por las intensas lluvias en 54 municipios de un total de 78 provocaron 24 muertos y más de 60 mil evacuados. El coronel Ednilton Aguiar Ribeiro, comandante general del Cuerpo de Bomberos de ese estado, afirmó que está por concluir la búsqueda un desparecido, y comienza la etapa de restauración y la reconstrucción de las zonas afectadas.

“Ahora queda por garantizar las condiciones básicas de vida a las personas, como el agua, energía y movilidad”, aseveró al destacar que una comisión recorre municipios para determinar la ayuda y utilizar adecuadamente los recursos estaduales y federales disponibles. El oficial destacó que 1.584 personas, entre bomberos, efectivos del Ejército, y de la Fuerza Nacional trabajaron durante los últimos 13 días en labores de rescate y en la distribución a alimentos, mantas y colchones.

La Secretaría estadual de Salud adopta igualmente medidas urgentes para evitar la aparición de epidemias y sospecha que unos de los fallecidos en Espíritu Santo fue a causa de leptospirosis. La presidenta del país Dilma Rousseff, quien visitó estos estados la semana pasada, destacó la necesidad de evitar las muertes de ciudadanos y emprender acciones para impedir futuras inundaciones.