La Habana, Brasilia, México, Panamá, Naciones Unidas, Bruselas, Dublín, Estrasburgo, París y Berlín (PL).- Por encargo de la Casa Blanca, la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) realizó labores de espionaje telefónico y cibernético en México, Francia, Italia, Grecia, Japón, Corea del Sur, India y Turquía, entre otros 30 “objetivos” diplomáticos, e incluso habría “pinchado” (intervenido) los teléfonos de la canciller alemana Ángela Merkel, de la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, del mandatario mexicano Enrique Peña Nieto y de otra treintena de dirigentes políticos y empresariales de todo el mundo.

Según documentos secretos provistos a la prensa europea por el ex agente de inteligencia Edward Snowden, actualmente refugiado en Rusia, la NSA accedió desde 2006 a conversaciones telefónicas de 35 líderes mundiales, y también espió a otras entidades privadas como el sistema bancario internacional Swift, la compañía Google y la petrolera brasileña Petrobras.

China, Rusia, Irán, Pakistán, Corea del Norte y Afganistán, entre otros países, aparecen en una lista de “Intelligence priorities” (prioridades de inteligencia) de la NSA fechada en abril de 2013, documento publicado por el semanario alemán Der Spiegel. El gobierno de México y aliados reconocidos de Estados Unidos como Francia y Alemania expresaron su indignación y exigieron explicaciones a la administración de Barack Obama.

París protestó al trascender que la NSA llegó a recabar 70,3 millones de registros de mensajes telefónicos y electrónicos en Francia en un período de 30 días. Alemania exigió explicaciones sobre el presunto fisgoneo sobre el teléfono de la canciller Angela Merkel, algo que podría ocurrir desde el año 2002. Mientras México cuestionó los controles realizados en 2012 contra el entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto, así como un plan secreto que espió en 2010 los mensajes electrónicos del presidente mexicano en ese momento Felipe Calderón.

Las más recientes filtraciones acerca del espionaje practicado por Estados Unidos sobre Alemania, México y Francia podrían afectar la política exterior de Washington a corto plazo. Tanto el presidente Obama como el secretario de Estado John Kerry tuvieron que responder a las preocupaciones de esos gobiernos que, como denominador común, han calificado los programas de vigilancia de la Casa Blanca de inaceptables.

Alemania, “prioridad” para la inteligencia norteamericana

En la escala de uno (interés máximo) hasta cinco (interés mínimo), Alemania aparece en el medio de la lista de objetivos diplomáticos de la NSA, difundida hace poco Der Spiegel, al igual que Francia o Japón. En el caso de la UE, el servicio de inteligencia estadounidense se concentra en los temas de política exterior, comercio internacional, estabilidad económica, nuevas tecnologías, seguridad energética y alimentación.

De acuerdo con el semanario Der Spiegel, que cita como fuente las actas facilitadas por el ex agente Snowden, a la NSA le interesan sobre todo informaciones sobre la política exterior de Alemania, cuestiones económicas y financieras, además de datos referidos a la exportación de armas y nuevas tecnologías militares.

El semanario alemán reveló además que Washington realiza millones de operaciones de espionaje diarias, sean de correos electrónicos, mensajes telefónicos o conversaciones en internet. En un día corriente controla, solo en Alemania, 20 millones de conversaciones telefónicas y 13 millones de comunicaciones por Internet.

Al respecto, Snowden aseguró que el programa PRISM permitía al Buró Federal de Investigación (FBI) y a la NSA acceder a los servidores de grandes compañías de Internet y contar con datos de primera mano de Google, Facebook, Yahoo, Skype, Microsoft y Apple, entre otros, sobre llamadas telefónicas y comunicaciones de ciudadanos que nada tienen que ver con el terrorismo.

Después de varios días de silencio, el gobierno de la canciller alemana Angela Merkel condenó el 1 de julio las prácticas de la NSA. “Si se verifica que sedes diplomáticas de la Unión Europea y sus Estados miembros han sido víctimas de espionaje, entonces tendríamos que decir claramente: Espiar a amigos es inaceptable”, dijo el portavoz del gobierno federal Steffen Seibert.

El 11 de junio miembros del Parlamento Europeo repudiaron el espionaje mundial de Estados Unidos a través de Internet y reclamaron un compromiso claro de las autoridades de ese país de respetar los datos de los ciudadanos del continente europeo. La Eurocámara se refirió a la existencia del programa PRISM, que permite a los servicios de inteligencia norteamericanos vigilar la información que circula en los servidores de los grandes grupos informáticos.

El 4 de julio en Estrasburgo, una resolución de la Eurocámara aprobada por 483 votos a favor, 98 en contra y 65 abstenciones condenó nuevamente el espionaje masivo a las instituciones europeas, pero se abstuvo de recomendar la suspensión de las negociaciones para un tratado comercial, como demandaban los socialistas y representantes de izquierda.

En la declaración también se exigió a las autoridades estadounidenses facilitar sin demoras injustificadas información completa sobre estos planes de espionaje y se planteó la creación de una comisión investigadora, aunque dejó fuera el reclamo de varios sectores de suspender las conversaciones comerciales.

La canciller alemana consideró una “buena señal” la coincidencia de conversiones sobre el programa de espionaje de Estados Unidos, con las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre la UE y Washington. “Es una buena señal que comiencen hoy las negociaciones para el TLC de manera paralela a las conversaciones sobre la protección y el respeto de la privacidad de los datos de los países europeos”, manifestó Merkel.

A mediados de julio los partidos de la oposición en Alemania aumentaron la presión sobre el ministro del Interior Hans-Peter Friedrich, y representantes del Partido Socialdemócrata (SPD), de Los Verdes y del Partido de la Izquierda le exigieron aclarar hasta qué punto su gobierno tenía conocimiento de esa vigilancia.

El 21 de julio la revista Der Spiegel echó más leña al fuego al revelar que los servicios alemanes de inteligencia usan para sus actividades de espionaje el programa XKeyscore, desarrollado por la controvertida NSA de Estados Unidos. Según los documentos secretos, los servicios alemanes del Interior (BFV) y del Exterior (BND) envían regularmente informaciones a la NSA a través de ese software. (1)

Indignación europea por el espionaje masivo

Estalló un nuevo escándalo en Europa luego de que el diario Le Monde denunció que la agencia norteamericana NSA desplegó un amplio operativo de espionaje en Francia y Alemania, e interceptó solo en el país galo más de 70 millones de llamadas y mensajes telefónicos entre diciembre de 2012 y enero de 2013.

Le Monde informó que la vigilancia incluía a empresarios, políticos, funcionarios de la administración central y ciudadanos comunes y corrientes, e incluso hasta las embajadas en Washington y Nueva York. Los servicios estadounidenses capturaban la mensajería intercambiada entre usuarios de aparatos celulares, los llamados SMS (Short Message Service).

“Estoy profundamente impactado. Es inverosímil que un país aliado como Estados Unidos pueda ir tan lejos hasta el punto de espiar tantas comunicaciones privadas sin ninguna justificación estratégica”, lamentó el primer ministro francés Jean-Marc Ayrault y exigió respuestas claras a Washington sobre los motivos por los cuáles recurrió a estas prácticas.

El gobierno galo llamó a consultas al embajador estadounidense Charles Rivkin y también expresó su malestar en un encuentro entre el canciller Laurent Fabius y el secretario de Estado norteamericano John Kerry. “Entre socios, ese tipo de prácticas que atentan contra la vida privada son totalmente inaceptables. Hace falta asegurarse que cesen rápidamente”, dijo Fabius.

Cuando el problema estaba latente en Francia, nuevas informaciones indicaron que el teléfono celular de la canciller federal alemana Angela Merkel también había sido interceptado por los servicios secretos estadounidenses durante años. “El espionaje entre amigos y aliados no es aceptable en absoluto”, comentó Merkel poco después de conocer que la NSA controlaba sus llamadas.

El tema fue objeto de análisis en una reunión del presidente francés François Hollande con la canciller alemana en Bruselas en ocasión de la cumbre otoñal de la UE. La revelación acrecentó aún más el malestar y ocupó el centro de atención en la cumbre de la UE y en las sesiones de la Eurocámara. Y, aunque inicialmente no estaba previsto en la agenda de la cita cimera, al final el escándalo terminó por imponerse y desplazar otros asuntos pactados de antemano.

El bloque de los 28 emitió un comunicado donde recordó a Washington que “la falta de confianza puede perjudicar la cooperación necesaria en el campo de la recopilación de datos de inteligencia”. El texto advierte que la alianza bilateral “debe estar basada en el respeto” y expresa su apoyo a las negociaciones de Francia y Alemania con la Casa Blanca para analizar el espinoso asunto.

A decir de los analistas, la declaración de la UE fue más bien tibia porque no condenó a Washington, ni tampoco se planteó interrumpir las negociaciones del TLC entre la UE y Estados Unidos. En el bloque las posiciones más contundentes vinieron del Parlamento Europeo, que en una sesión en su sede de Estrasburgo se pronunció por suspender el acuerdo de transferencia de datos bancarios, hasta tanto se esclarezca el espionaje.

En una resolución no vinculante aprobada por 280 votos a favor, 254 en contra y 30 abstenciones, la Eurocámara consideró necesario investigar si la NSA ha tenido acceso directo al llamado al sistema bancario internacional Swift que transfiere la información al país norteño con el fin de rastrear los flujos de financiamiento al terrorismo. Durante su intervención en los debates, el vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores Willy Meyer declaró que “la congelación del acuerdo es lo mínimo que los europeos debemos hacer para defender nuestra soberanía y los derechos humanos”. (2)

México otra vez en la mira de los espías de EE.UU.

Las revelaciones de un nuevo caso de espionaje de Estados Unidos contra la presidencia mexicana reabrieron tensiones que parecían haber quedado zanjadas en septiembre pasado, cuando el gobierno norteamericano prometió una investigación sobre el tema. La televisora O Globo de Brasil difundió el 1 de septiembre que la NSA norteamericana había interceptado a mediados de 2012 diversas comunicaciones entre el entonces candidato presidencial Enrique Peña Nieto y sus colaboradores cercanos.

Cinco días después, el presidente norteamericano Barack Obama prometió a su homólogo Peña Nieto abrir una investigación sobre la acusación de espionaje, aunque el Departamento de Estado apuntó que no iban a comentar de manera pública los detalles de cada presunta actividad de inteligencia. Tras la conversación entre ambos mandatarios, el gobierno mexicano no emitió nuevos pronunciamientos sobre el hecho, lo que fue visto por sectores y partidos de la oposición como tibieza del Ejecutivo.

Pero las revelaciones del semanario alemán Der Spiegel, de que la NSA hackeó cuentas de correo de la presidencia mexicana durante el mandato de Felipe Calderón (2006-2012), obligaron a la administración de Peña Nieto a exigir nuevas explicaciones sobre el caso. El 20 de octubre, la Secretaría de Relaciones Exteriores expresó su categórica condena a lo que llamó una violación de la privacidad de las comunicaciones de instituciones y de ciudadanos mexicanos.

Al día siguiente, el propio Calderón pidió al canciller de la nación azteca José Antonio Meade que transmitiera al gobierno estadounidense la más enérgica protesta por el espionaje del que fue objeto durante su administración. Desde Ginebra, Meade declaró que hasta ahora la respuesta recibida por su país no es la adecuada. México es el único gobierno de los que han sido mencionados como objetivos de los sistemas de espionaje de Estados Unidos que ha exigido y al que le ha sido comprometida una investigación, pero hasta el momento la respuesta ha sido insuficiente y por lo mismo inadmisible, apuntó el diplomático mexicano.

Senadores y analistas han exigido al gobierno mexicano tener una reacción más enérgica ante las nuevas informaciones, y solicitaron que se convocara al embajador norteamericano Anthony Wayne para que diera explicaciones sobre las últimas denuncias. El diario La Vanguardia comentó que el gobierno mexicano ha vuelto a optar por un perfil bajo. Peña Nieto tuvo la oportunidad de hablar sobre el tema durante un discurso pronunciado en un encuentro con el presidente de Irlanda Michel D. Higgins, de visita oficial en el país, pero no lo hizo. (3)

Al participar en la formación del grupo de amistad México-Estados Unidos en la Cámara de Diputados el 23 de octubre, el embajador norteamericano manifestó que Obama tomó muy en serio los testimonios suscitados por el presunto espionaje a las comunicaciones de funcionarios mexicanos. Sin embargo, el diplomático rechazó comentar públicamente sobre cada alegato vinculado con las informaciones de espionaje, basadas en documentos dados a conocer por el ex analista de la NSA Edward Snowden.

Aunque el diplomático expresó que el gobierno de su país ha comenzado a revisar la forma de allegarse datos de otras naciones, calificó de reportes mediáticos las revelaciones sobre presunto espionaje. Según el diario La Jornada, Wayne trató de suavizar la tensión generada por el reportaje de Der Spiegel, periódico que previó una controversia mayor a la de septiembre a raíz de las nuevas informaciones de espionaje sistemático realizado por la NSA a toda la red de computadoras de la presidencia.

Agencias de seguridad de EE.UU. y Canadá también espiraron a Brasil

Brasilia albergó al menos hasta 2002 un centro de la NSA y de la CIA dedicado a recopilar información a través de satélites, reveló el rotativo O Globo el pasado 8 de julio, citando documentos desclasificados por Snowden. La base en Brasilia (única de su tipo en la región) era parte de la red de 16 instalaciones norteamericanas dedicadas al programa de recolección de información a través de los satélites de otros países.

Uno de los documentos, con el nombre “Operaciones Colección Fornsat primarias”, pone de relieve las ubicaciones de los centros de espionajes, refleja la publicación del diario brasileño, la cual no cuenta con pruebas de que el centro continúe en operación. Aunque Brasil no tiene satélites propios, alquila ocho, todos del tipo geoestacionarios, es decir que permanecen estacionados sobre una región específica de la tierra, en general sobre la línea del Ecuador.

El pasado 6 de octubre, O Globo desveló además que la Agencia de Seguridad canadiense espió las comunicaciones del ministerio de Minas y Energía de Brasil, con la colaboración de los servicios de inteligencia de EE.UU. Según el canal brasileño, estas dependencias emplearon un programa informático denominado Olympia para realizar un mapa detallado de las llamadas telefónicas, correos y otros datos enviados por Internet por el ministerio a otros países.

Entre los registros publicados aparecen llamadas telefónicas realizadas en junio de 2012 por directivos del ministerio a Ecuador, a la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y a la embajada de Brasil en Lima, Perú. Por Internet fueron rastreados correos y comunicaciones entre computadoras del organismo federal y de naciones del Oriente Medio, África del sur y del propio territorio canadiense. Se trató de una nueva denuncia, la cual se sumó a otras divulgadas anteriormente, sobre las actividades de espionaje de la NSA a la presidenta Dilma Rousseff, sus asesores y a la petrolera Petrobras.

El periodista Glenn Greenwald, quien colaboró con O Globo para divulgar esos datos, precisó días después que el resultado del espionaje fue compartido entre los integrantes de la red Five Eyes (Cinco Ojos), compuesta por Canadá, Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Nueva Zelanda, y que monitorea el espacio cibernético en busca de supuestas actividades sospechosas. “Existe una gran cantidad de elementos sobre el trabajo conjunto de Canadá con la NSA (…) Estos archivos dejarán en claro que la competencia económica e industrial, la minería y los recursos minerales son el móvil real del espionaje global que realizan Estados Unidos y sus aliados”, alertó.

Posteriormente, en informaciones publicadas por el diario británico The Guardian, Greenwald confirmó que el Centro de Seguridad de Comunicaciones de Canadá (CSE) se reúne regularmente y en secreto con firmas del sector minero y energético. En dichos encuentros el organismo de inteligencia actualiza a las empresas canadienses sobre supuestas amenazas, las acciones de grupos ecologistas opuestos a sus proyectos y del espionaje económico y corporativo.

Ante el descubrimiento de esas citas con las corporaciones, el gobierno canadiense sólo dijo que son para compartir “información pertinente”, mientras que el CSE defendió sus actividades con el argumento de que cumplen con las legislaciones canadienses, son revisadas por un comisionado independiente y tienen como fin velar por la seguridad nacional. “Él (el comisionado) y su oficina tienen acceso total a cada registro, cada sistema y cada miembro del CSE para garantizar que respetamos las leyes”, aseguró su director John Forster, aunque se negó a responder si su organismo vigiló al gobierno brasileño.

Pero John Adams, quien dirigió esa agencia durante siete años, admitió que dicha entidad accede y recopila información digital de otros gobiernos e individuos en la web desde hace décadas, y la entrega al Estado federal. De acuerdo con el ex funcionario, alrededor de 900 de los dos mil empleados de la CSE están involucrados tanto en la recolección de datos de inteligencia como en las labores de análisis.

“Estos jóvenes… son informáticos, son ingenieros, simplemente están interesados en el negocio. Y pueden hacer cosas con la agencia que si lo hicieran fuera francamente irían en contra de la ley”, puntualizó. A juicio de Adams, debería existir un comité en ambas cámaras del Parlamento que supervise de forma independiente las maniobras del CSE y el gobierno debería tener más informado a los canadienses sobre el trabajo de ese organismo. En ese punto, advirtió a los ciudadanos del país norteamericano que nada de lo que se lee, escribe o envía a través de Internet es privado porque el espionaje también es interno. “Ni siquiera las palabras claves son seguras, no cuente con la protección de contraseñas. Y si utiliza una palabra que está en el diccionario se la descubrirán en menos de un minuto”. (4)

Sin negar ni admitir nada, el mandatario canadiense Stephen Harper se vio obligado a responder desde Indonesia por el fisgoneo del CSE a la correspondencia digital y las llamadas del ministerio de Minas y Energía de la nación suramericana en busca de secretos corporativos. “Estoy preocupado, muy preocupado”, dijo en la primera y escueta comparecencia tras explotar el escándalo sobre los pinchazos de los servicios de inteligencia de su país a las comunicaciones de Brasil. (5)

En la primera semana de septiembre el diario Folha de Sao Paulo reportó, citando a asesores cercanos a la mandataria, que la jefa de Estado estaba “muy irritada e indignada por el espionaje, y podría suspender el viaje a Estados Unidos en caso de que la Casa Blanca no atienda a la exigencia de ofrecer rápidas explicaciones oficiales y por escrito” sobre las actividades de espionaje de la NSA a empresas como Petrobras.

Finalmente, las intromisiones de la NSA, que incluso interceptó las comunicaciones y datos de la jefa de Estado brasileña, motivaron que Rousseff cancelara su viaje oficial a Washington, previsto para el 23 de octubre, después de no recibir excusas y explicaciones concretas sobre la intercepción de llamadas telefónicas y correos electrónicos.

“Dada la proximidad de la visita de Estado prevista para Washington -y ante la falta de una investigación oportuna de los hechos, con las explicaciones correspondientes y el compromiso de cese de la actividad de interceptación- no están dadas las condiciones para la realización de la visita en la fecha previamente acordada”, informó la Presidencia de Brasil el 17 de septiembre.

Brasil entiende la importancia y la diversidad de la relación bilateral basada en el respeto y la confianza mutua, pero considera que las prácticas de interceptación ilegal de las comunicaciones y datos de los ciudadanos y las empresas son una amenaza seria a la soberanía y los derechos individuales. Se trata de una actividad que es incompatible con la convivencia democrática entre los países amigos, argumentó el texto.

La Casa Blanca reaccionó con cautela ante la decisión de la presidenta de Brasil y en un comunicado difundido el mismo 17 de septiembre, casi a la par del anuncio de Brasilia, informó que espera recibir a Rousseff en un futuro próximo. Para Estados Unidos, una eventual visita de Estado de Rousseff no deberá ser ensombrecida por “un simple asunto bilateral, por más importante o desafiante que sea”, señaló el comunicado.

Medios especializados y políticos no descartan que la ausencia de petroleras estadounidenses y británicas en la reciente licitación del campo Libra, ubicado en aguas profundas del océano Atlántico, pueda estar relacionado con el escándalo. Diputados brasileños señalaron que espiar a Petrobras, como señalan documentos clasificados, demuestran que no se trata de una lucha contra el terrorismo, sino también de una actividad desleal y con intereses comerciales.

Brasil, el espionaje y el marco civil global de Internet

En la apertura de la 68 Asamblea General de la ONU, la presidenta Rousseff criticó de manera enérgica el funcionamiento de “una red global de espionaje electrónica” que quebranta derechos humanos y libertades civiles; que invade y captura informaciones estratégicas empresariales y sobretodo irrespeta la soberanía nacional. Estas actividades generaron gran repudio internacional y en el caso de Brasil la situación resultó más grave pues fue objeto de interceptación de representaciones diplomáticas, incluida la misión de las Naciones Unidas y la propia presidencia de la República.

“Inmiscuirse de esta forma en la vida de otros países hiere el derecho internacional y afronta los principios que deben regir las relaciones entre estos, sobre todo entre naciones amigas”, aseveró la mandataria latinoamericana, y abogó por la necesidad de impulsar acciones de manera conjunta para garantizar la neutralidad de Internet, la libertad de expresión, la privacidad de las personas y la soberanía de los pueblos. “Sin el respeto a la privacidad, no hay una verdadera libertad de expresión y por tanto no existe una efectiva democracia”, recalcó.

Tras recordar que presentaron una protesta formal al gobierno de Estados Unidos por tales actividades, la jefa de Estado se opuso a que las tecnologías de la información y redes de Internet se conviertan en un nuevo campo de batalla entre los países y abogó por adoptar medidas a fin de evitar que el espacio cibernético se convierta en un nuevo escenario de guerra y sea utilizado para el espionaje y el terrorismo.

En su opinión, la ONU debe desempeñar un papel protagónico para regular el comportamiento y uso de estas tecnologías y también de Internet como garantiza de la democracia. Consideró que hace falta crear una gobernanza colectiva del ciberespacio y medidas que permitan garantizar la inviolabilidad de los datos.

En este sentido el ministro de Justicia José Eduardo Cardozo dijo que Brasil propuso a Estados Unidos sellar un acuerdo que garantizaría el respeto de la soberanía de ambos países y prohibiría las actividades de espionaje, pero Washington se opuso. La propuesta era que cualquier acción de intercepción debería ser canalizada a través de la justicia y presentarse los argumentos necesarios para avalar dicha operación y de esta forma evitar los ilícitos, las sorpresas y las violaciones de los derechos individuales de las personas. Estados Unidos no estuvo de acuerdo, y el vicepresidente norteamericano Joe Biden dijo que su país no firmaría un pacto de este tipo con ninguna nación.

En su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas, la presidenta brasileña Dilma Rousseff propuso la creación de un marco global para el empleo de Internet. Para Brasil, que se autopropuso enarbolar esta medida y plantearla en los diversos foros mundiales, se trata de una vía con vistas a democratizar el uso de las redes de comunicación y rechazar el espionaje de las agencias de inteligencia de Estados Unidos.

Brasil trabaja en la elaboración de proyectos de leyes que garanticen la protección de los datos personales en Internet, así como en el perfeccionamiento de las redes internas y los programas de seguridad. Entre las medidas para reforzar la seguridad nacional se mencionó el endurecimiento de las sanciones contra ciudadanos y empresas que realicen actividades de espionaje a favor de otras naciones, así como los que vendan datos.

En el escenario internacional, el canciller Luiz Alberto Figueiredo es el encargado de buscar consenso para llevar adelante la creación de un marco civil global de Internet, iniciativa que recibió ya apoyo de los países miembros del denominado grupo Brics (Brasil, Rusia, India, China, y Sudáfrica), así como naciones latinoamericanas y europeas.

Las filtraciones de Snowden consideradas serias y graves en EE.UU.

Las filtraciones del ex analista de la NSA Edward Snowden son las más serias en la historia del espionaje estadounidense, opinó Michael Morell, ex vicejefe de la agencia de inteligencia, en declaraciones a la televisora CBS News. Consideró que lo más grave fue lo relacionado con un presupuesto detallado de las agencias de espionaje, conocido como el “presupuesto negro”, porque pude facilitar a los adversarios de Washington concentrar sus esfuerzos contrarrestar espías en los sectores en los que tienen éxito.

El 24 de octubre el presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso calificó de sensible el tema del espionaje estadounidense y reiteró que el derecho a la privacidad es fundamental, por lo cual no debe tratarse como si fuera una cuestión de menor importancia.

De la misma manera, la organización de Naciones Unidas (ONU) y la de Estados Americanos (OEA) se pronunciaron el 24 de junio en contra las escuchas telefónicas ilegales y otros programas de seguridad que puedan acarrear perjuicios a los derechos de intimidad. En un comunicado conjunto difundido en Panamá, ambas instituciones calificaron esas prácticas como violatorias de los derechos humanos y de la libertad de pensamiento y expresión. (6)

Pese al escándalo mundial y al aluvión de críticas, Estados Unidos continuará la recolección de datos en Internet con el fin de proteger su seguridad nacional y la de sus aliados, aseguró la asesora del presidente Barack Obama Lisa Monaco, en un artículo publicado el 25 de octubre en el diario USA Today.

La funcionaria precisó que Washington seguirá recopilando la información que necesite porque esas actividades de vigilancia son similares a las que llevan a cabo “todos los servicios de inteligencia del mundo”. No obstante, aseguró que se aumentará “el enfoque en el equilibrio entre necesidades de seguridad y las preocupaciones sobre privacidad”.

“Hay límites legales a lo que la NSA puede y no puede hacer y los documentos que el gobierno ha desclasificado prueban lo en serio que se toma estos límites”, dijo Monaco en un intento por calmar la polémica internacional por el fisgoneo de esa entidad a otros gobiernos.

La funcionaria declaró que Obama pidió revisar la política de espionaje de Estados Unidos y respetar a sus aliados, al reconocer que las recientes filtraciones de secretos gubernamentales complicaron los vínculos con naciones como Francia, Alemania y México. Monaco precisó que “hoy el mundo está altamente interconectado y el flujo de información no tiene precedentes (…) Estas revelaciones han creado un reto significativo en nuestras relaciones con algunos de nuestros más cercanos aliados exteriores”.

Notas:

1. Conforme a documentos internos del ex analista de la NSA Snowden, a los cuales tuvo acceso Der Spiegel, el mencionado sistema informático permite casi la vigilancia total de la comunicación de una persona. A través de datos generales de conexión, los llamados metadatos, se puede reconstruir, por ejemplo, los términos de búsqueda introducidos por una persona vigilada en un buscador u otro formulario Internet. Además, el sistema estadounidense es capaz de hacer un “full take”, e decir grabar durante varios días todos los datos de conexión, incluso los contenidos de la comunicación. El BND, que mantiene contactos directos con la NSA, instruye a los agentes del servicio del Interior en el manejo de XKeyscore. BND y BFV, tal como la NSA, rechazaron comentar los reportes de la revista alemana.

2. En 2010 comenzó la cooperación entre la UE y Washington para intercambiar datos de manera recíproca en el marco de un Programa de Seguimiento de la Financiación del Terrorismo (TFTP). Las revelaciones de que la NSA mantiene bajo vigilancia a la empresa Swift causaron indignación, pues se trata de una entidad con sede en Bélgica para garantizar la seguridad de las transferencias bancarias internacionales.

3. México inició una investigación interna para determinar si algún funcionario del país participó en los presuntos actos de espionaje de Estados Unidos. El secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio informó que el Centro de Investigación y Seguridad Nacional y la oficina de ciberseguridad de la Policía Federal serán las dependencias encargadas de iniciar una pesquisa exhaustiva para determinar si hubo participación mexicana en los hechos. En tanto, el senador del Partido de la Revolución Democrática Armando Ríos consideró que el gobierno debe de abandonar la ambigüedad que le lleva a criticar al Ejecutivo norteamericano, aunque con la boca demasiado pequeña. Han violado nuestra soberanía, lo ideal sería que dieran explicaciones, debemos escuchar al embajador en una comparecencia, es un asunto muy grave, remarcó.

4. La declaración confirmó un reciente artículo del diario The Globe and Mail sobre el programa de vigilancia denominado Metadatos, establecido en 2005 por la anterior administración liberal y suspendido tres años después por la Corte Suprema de Justicia. El proyecto se renovó en noviembre de 2011 mediante un decreto del actual ministro de Defensa Peter MacKay y desde entonces lo ejecuta el CSE, que está adscrito a su despacho. La agencia de espionaje obtiene direcciones, remitentes y receptores de correos electrónicos, así como los IP y conexiones telefónicas privadas bajo el argumento de identificar “redes criminales y potenciales grupos terroristas”. “Los metadatos son utilizados para aislar e identificar las comunicaciones desde el extranjero ya que el Centro no puede, en virtud de la ley, realizar esas actividades entre los canadienses”, confirmó un funcionario federal.

5. El escándalo del espionaje mantiene bajo presión a la administración de Harper y tensó las relaciones con Brasil, donde Canadá es uno de los mayores inversores en minería y tiene 55 compañías dedicadas a la explotación, 45 al suministro de equipos y 20 a los servicios relacionados con dicho sector.

6. Firmaron la declaración el relator especial de la ONU para la Protección y Promoción del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión Frank La Rue y la relatora especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA Catalina Botero.

* Esquivel, Andrés Román, García y Neuber son corresponsales de Prensa Latina en París, México, Brasil y Alemania, respectivamente, y Martínez es periodista de la redacción Norteamérica.