Un escándalo se suscitó en la Brigada Parlamentaria Cruceña, cuando en momentos en los que el diputado de Convergencia Nacional (CN) Luis Felipe Dorado informaba a la prensa los resultados de sus investigaciones sobre el caso del policía extorsionador Fabricio Ormachea, varios de los periodistas presentes detectaron a una persona infiltrada en la conferencia, quien resultó ser una agente de inteligencia.

La mujer en cuestión tomaba fotos y filmaba; interrogada por los periodistas sobre a qué medio de comunicación representaba, se puso nerviosa y confesó que era policía, pero se negó a revelar a qué sección pertenecía. La presunta agente se retiró apresuradamente, siendo seguida por los camarógrafos y reporteros.

El diputado Dorado dijo que el incidente “es una muestra de la preocupación del gobierno por las revelaciones que pueda hacer Ormachea acerca de la red de corrupción, que implicaría a altas esferas del Ejecutivo”. El parlamentario opositor asistió en pasados días a las audiencias del detenido jefe policial en Miami, y sostuvo conversaciones con los fiscales a cargo del caso y con integrantes del FBI.

En vez de “infiltrar” policías para controlar a políticos y organizaciones sociales, el Ministerio de Gobierno debiera destinar ese personal al seguimiento de narcotraficantes colombianos y mexicanos, así como a labores de seguridad ciudadana, demandó el diputado de CN Alex Orozco al exigir que el General Aracena de una vez de la cara y termine con 19 días de silencio cómplice con Fabricio Ormachea, ex jefe de inteligencia de la Unidad de Lucha Contra la Corrupción de la Policía.

Según los legisladores de CN, el ex director Nacional de Lucha Contra la Corrupción de la Policía, ex mayor de la Policía Fabricio Ormachea, viajó a Washington antes de ser detenido en Miami el 31 de agosto por agentes del FBI que lo acusan de extorsionar al ex dueño de AeroSur, a quien pidió 30 mil dólares para favorecerle en un juicio que le siguen en Bolivia.

En su anterior viaje, Ormachea habría identificado a determinados ciudadanos bolivianos para denunciarlos con diversos motivos ante las autoridades judiciales estadounidenses, sin embargo, luego contactaba a esas mismas personas para extorsionarlas. Esa versión fue recogida por el diputado Dorado durante su estadía en Miami a donde viajó para hacer seguimiento a las audiencias judiciales del caso Ormachea así como a las investigaciones que continúan el FBI y autoridades policiales estadounidenses.

Otro elemento que Dorado y Orozco consideran debe esclarecerse es la versión de que Ormachea actuó vinculado a otros funcionarios del gobierno del Presidente Evo Morales. Dorado explicó que las autoridades judiciales estadounidenses le negaron el pedido de libertad a Ormachea debido a que valoraron que existen malas relaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Bolivia y por tanto no hubiera sido posible solicitar la extradición de ese ex policía.

“En Estados Unidos tenemos un zar antidrogas (el ex policía René Sanabria) detenido por narcotraficante, un zar anticorrupción (Ormachea), corresponde que las autoridades de gobierno aclaren esto”, recordó Orozco.

El gobierno y la jerarquía de la Policía Nacional desnudaron ayer ante la población el miedo que tienen a una investigación sobre el Fabricio Ormachea, detenido en Miami el 31 de agosto cuando contaba cinco mil dólares que recibió por haber presuntamente extorsionado al ex dueño de AeroSur Humberto Roca.

“Desde el gobierno están espiando la fiscalización legislativa”, denunció el diputado Orozco al referirse a la detención de una agente de inteligencia de la Policía Nacional que tomaba fotografías y grababa una conferencia de prensa del diputado de CN Luis Felipe Dorado, cuando éste -a través de los medios de comunicación- informaba sobre la labor que cumplió en Miami haciendo seguimiento a las audiencias y proceso legal iniciado en Estados Unidos en contra de Ormachea.

“En Chaparina se descubrió a una oficial de policía infiltrada entre los marchistas indígenas defensores del Tipnis y además con la misión adicional de instigar un enfrentamiento que justifique la represión a esas personas. Ahora, otra policía ingresa a la Brigada Parlamentaria de Santa Cruz para grabar y obtener información camuflándose entre los periodistas”, denunció Orozco, al señalar que el Ministerio de Gobierno y el Comando de la Policía Nacional destinan personal al control y seguimiento político en vez de espiar a los redes de narcotraficantes mexicanos y colombianos que operan en Bolivia, “tampoco hacen seguimiento a grupos delincuenciales nacionales que causan zozobra a la seguridad ciudadana”.

Orozco pidió que el Comandante de la Policía Nacional Jorge Aracena deje de esconderse y “de la cara de una vez” para explicar cuál fue la misión que habría encomendado a Ormachea cumplir en Miami. “En esferas gubernamentales informaron que Aracena retornaría el fin de semana reciente, pero hasta hoy no conocemos su palabra”, añadió.

Orozco censuró la defensa de Aracena que hizo el vicepresidente del Estado Plurinacional Álvaro García Linera señalándolo como “un hombre que asume las cosas de forma inmediata”, sin embargo, el jefe policial hasta el día de hoy se oculta y esconde de la población sin señalar cuál es su relación con Ormachea y por qué le dio altas responsabilidades en la Policía pese a tener en sus antecedentes denuncias de corrupción.

García Linera dijo que el Presidente Evo Morales tiene “confianza” en Aracena. “Será confianza para cumplir con la persecución política a los opositores?”, cuestionó el diputado cochabambino.