Berlín, Londres, Bruselas, Estocolmo, París, Moscú, Bucarest, Tokio, Beijing y Washington (PL y Bolpress).- En los últimos años los principales bancos centrales del orbe apostaron por reducir las tasas de interés hasta mínimos históricos con el objetivo de incentivar los préstamos y estimular la inversión. El consejero del Banco Central Europeo (BCE) Ewald Nowotny calificó de “anomalía histórica” las tasas de interés situadas en niveles extremadamente bajos.

En medio de la peor crisis económica de las últimas décadas, caracterizada por el debilitamiento del crecimiento y la incertidumbre, los principales bancos centrales del mundo apostaron por reducir las tasas de interés hasta mínimos históricos con el objetivo de incentivar el crédito y la inversión.

A fines de 2011, el BCE suministró 656 mil millones de dólares a los bancos, como parte de los salvavidas financieros, y el 5 de julio de 2012 recortó las tasas de interés de refinanciación hasta 0,75%. Además, redujo hasta 1,5% la denominada facilidad marginal de crédito, utilizada para los préstamos a los bancos durante un día, y situó la tasa de depósito en 0%. De esa forma, el BCE siguió la ruta de otros países como Estados Unidos, donde las tasas de interés oscilaban entre cero y 0,25%, mientras que en Japón se situaban en el rango del 0,1%.

El 7 de febrero de 2013 el Banco de Inglaterra decidió mantener los tipos de interés en un mínimo histórico de 0,5%, medida adoptada en marzo de 2009 en pleno auge de la crisis económica, y tampoco modificó el programa conocido como “Alivio Cuantitativo”, en el que ya había invertido 375 mil millones de libras esterlinas (unos 475 mil millones de euros) con el fin de reactivar el mercado del crédito.

El 1 de agosto de 2013 el BCE, entidad encargada de manejar la política monetaria de los 17 Estados que comparten el euro, decidió mantener en el mínimo histórico de 0,5% las tasas de interés en la Eurozona, y congeló en 1% la facilidad marginal de crédito por la que presta dinero a los bancos durante un día.

El presidente del BCE Mario Draghi reiteró que mantendrá la política de dinero barato durante un tiempo prolongado debido a la persistente debilidad económica y a las dificultades a la hora de acceder al crédito. Sobre el peligro de un aumento de la inflación, el funcionario negó que existan riesgos y pronosticó que la inflación se mantendrá por debajo del 2%. No obstante, refiriéndose a las medidas extraordinarias del BCE que incluyen la inyección de un billón de euros en préstamos a tres años para los bancos, el año pasado Draghi reconoció que la economía europea correrá riesgos si los precios no caen por debajo de su meta de inflación del 2%.

En febrero de 2013 la inflación en la Eurozona retrocedió hasta 1,8% frente al 2,7% anotado en similar mes de 2012, confirmó la oficina comunitaria de estadísticas Eurostat. Para el conjunto de la UE la inflación fue de 2%, una décima menos en comparación con enero. En abril la inflación retrocedió 0,5% y se situó en 1,2% frente al 1,7% registrado en marzo. La inflación interanual subyacente -que excluye los precios de la energía y los alimentos frescos- también bajó en seis décimas hasta el 1,1%, mientras que la mensual fue del 0%.

También en abril el índice inflacionario en Reino Unido alcanzó una cifra record al marcar un aumento de cuatro a 4,5% anual, informó la Oficina Nacional de Estadísticas. El IPC aumentó 0,5% en un mes debido al incremento de los costos de las bebidas alcohólicas, los cigarrillos, y los billetes aéreos y marítimos. Para el conjunto de la UE el indicador cayó en 0,5%, hasta situarse en 1,4% frente al 1,9% anotado en marzo.

En agosto de 2013 la tasa de inflación interanual de la Eurozona se situó en 1,3%, tres décimas por debajo de la tasa registrada en julio.

El FMI preocupado por las turbulencias del mercado financiero

El 19 de julio el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la turbulencia que experimentan los mercados financieros globales podría continuar y profundizarse, en tanto que el crecimiento podría ser menor al proyectado. En su actualización de las Perspectivas de la economía mundial (informe WEO), divulgada a principios de julio, el FMI proyectó un crecimiento mundial de 3,1% para 2013 y de 3,8% para 2014, una revisión a la baja de un cuarto de punto porcentual en comparación con el informe WEO de abril de 2013.

Al mismo tiempo, los riesgos para la estabilidad financiera son una preocupación cada vez mayor en las economías avanzadas y en las emergentes. El informe Perspectivas Globales y Desafíos de Políticas del cuerpo técnico del FMI alerta que un eventual aumento de las tasas de interés en las economías avanzadas podría representar desafíos para las economías emergentes, especialmente si proceden demasiado rápido o no son bien comunicadas.

La directora ejecutiva del FMI Christine Lagarde recomendó a los principales bancos centrales del mundo tener cuidado al suspender las políticas monetarias no convencionales, ya que los efectos iniciales de esas medidas pudieron ser positivos. Según la jefa del FMI, la política monetaria no convencional de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, del Banco de Inglaterra, del Banco Central Europeo y del Banco de Japón, entre otros, son consecuencia del flujo de capital. De ahí que instó a representantes de esos bancos a trabajar de conjunto y no apresurarse por salir de las políticas monetarias ultra laxas, todo esto con el fin de minimizar los efectos secundarios que pudieran sofocar el crecimiento económico mundial.

El presidente de la FED Ben Bernanke ha defendido en repetidas ocasiones la política monetaria de bajos tipos de interés, y anunció en enero que los tipos de referencia continuarán en mínimos de entre el cero y el 0,25% hasta finales de 2014, más tiempo del previsto inicialmente. Sin embargo, el presidente de la FED de Filadelfia Charles Plosser advirtió que la política monetaria ultra expansiva podría desencadenar el aumento de los precios. También el directivo de la FED de Missouri James Bullard alertó que las bajas tasas de interés por un período excesivo perjudicarían a la economía estadounidense a largo plazo.

La FED prevé recortar las compras mensuales de bonos durante este año, y con solo hablar de disminuir su plan de alivio cuantitativo generó violentas oscilaciones en los mercados financieros globales en junio de 2013. En su reunión del 18 y 19 de junio, cuando fue respaldada la propuesta de eliminar esos incentivos monetarios, algunos economistas consideraron necesario extenderlos hasta 2014, pero una parte importante del Comité de Mercado Abierto de la FED opinó que ello no es posible por el elevado desempleo (7,6%).

Es así que el 10 de julio de este año la FED ratificó que disminuirá paulatinamente los programas de estímulo económico, en particular la adquisición de bonos del Tesoro por 85 mil millones de dólares mensuales.

Por su parte, el consejero europeo Benot Coeuré reiteró que las dificultades económicas actuales impiden que el BCE comience a normalizar su política monetaria, caracterizada desde hace años por bajas tasas de interés, y aseguró que los tipos permanecerán bajos, al nivel actual o inferiores por un período extendido de tiempo.

Hace poco el consejero europeo Ewald Nowotny explicó que se decidió mantener bajos los tipos de interés durante algún tiempo para tranquilizar a los mercados, teniendo en cuenta el frágil avance y el pesimismo existente. Y es que la coyuntura económica para el bloque europeo es desfavorable, luego de que Eurostat confirmara que el Producto Interno Bruto (PIB) de la Eurozona se contrajo 0,2% entre enero y marzo de 2013.

La caída para el conjunto de la Unión Europea (UE) fue de 0,1%. De esa manera y tras seis trimestres en negativo, la economía de la Eurozona continúa inmersa en la recesión económica más prolongada de su historia. En Francia el PIB registró -0,2%, y -0,5% en España e Italia. Las peores cifras se reportaron en Chipre (-1,3%), República Checa (-1,1%) y Estonia (-1%), al tiempo que los mejores desempeños tuvieron lugar en Lituania (1,3%) y Letonia (1,2%).

En la misma línea, a fines de enero de este año el Banco de Japón decidió continuar con su política monetaria expansiva para combatir la deflación que azota al país. Para el gobierno del primer ministro Shinzo Abe, el banco debe seguir imprimiendo billetes, incluso a un mayor ritmo, pese al enorme endeudamiento del país que asciende al 235% del PIB.

El Banco de Japón reveló que a partir de enero de 2014 activará un sistema para adquirir cada mes, sin una fecha límite, activos por unos 13 billones de yenes (alrededor de 146.500 millones de dólares). De ese total, unos dos billones de yenes (cerca de 22.500 millones de dólares) corresponderán a bonos del gobierno.

En abril las autoridades de Tokio anunciaron que el nuevo plan del Banco de Japón consiste en ampliar la base monetaria hasta 2.767 millones de dólares y duplicar las compras tanto de la deuda pública como de los activos financieros de mayor riesgo. Con esa acción Japón espera poner fin a 15 años de deflación, estimular el aumento de los precios en 2% por año e impulsar el consumo de bienes duraderos y las inversiones.

Según varios economistas chinos, la política de aumentar las entregas de dinero y los crecientes créditos bancarios sería como tener “un tigre enjaulado”, cuya liberación podría tener consecuencias severas. De acuerdo con estadísticas oficiales citadas por el diario China Daily, a fines de abril el suministro general de dinero en China había excedido los 17 trillones de dólares, 16,1% más que el año anterior.

Como la meta marcada para el suministro de dinero en China en 2013 es de 13%, para el resto del año es necesario que la tasa mensual sea menor al 12%, por lo cual se tendrá que endurecer relativamente las políticas monetarias. Cheng Siwei, un académico en economía, finanzas y administración, dijo que el suministro de dinero surgió de los precios de los bienes raíces y la reciente fiebre del oro en China, y expresó preocupación por la alta inflación a largo plazo.

Por su parte, el el director del buró de investigación del Banco Popular de China Ji Zhihong apuntó que para trazar las políticas monetarias el país usa el suministro de dinero como herramienta de control. “El objetivo final es mantener la estabilidad de los precios y un sostenido incremento económico”.

Otro aspecto tomando en cuenta por los especialistas es la apreciación del yuan, la moneda nacional, mientras el yen japonés se depreció abruptamente y la mayoría de las moneadas asiáticas también, aunque de forma moderada. Varios analistas chinos manifestaron su indignación por los movimientos que devalúan el yen, y propusieron al gobierno de Beijing depreciar el yuan, la moneda china, como defensa ante lo que en términos financieros se define como guerra de divisas.

El ex asesor del Banco de China y catedrático de la Universidad Tsinghua de Beijing Liu Ligang dijo que el estímulo monetario impulsado por el Banco de Japón puede ser la perdición para otros países de la región. El académico alertó que las medidas de Japón dispararán nuevamente las especulaciones, es decir pedir préstamos enormes en yenes aprovechando los bajos intereses de los bancos en ese país e invertir ese dinero en mercado de alto interés.

Para enfrentar este movimiento, Li aconsejó a las autoridades chinas acelerar la liberalización de las cuentas de capital con una mayor inversión en mercados de renta variable en el extranjero y protegerse de una nueva ola de “dinero caliente” en los frágiles mercados financieros de China.

Alemania también criticó la política monetaria japonesa porque, según el ministro de Finanzas Wolfgang Schaeuble, ya existe un exceso de liquidez en los mercados financieros globales.