Oruro (CEPA).- Las operaciones mineras de Kori Kollo han generado impactos ambientales negativos en el suelo y agua, fundamentalmente en el área de influencia directa e indirecta de la mina, causando la aceleración del proceso de salinización de suelos, movilización de los metales pesados y contaminación severa de fuentes de agua, evidencia un estudio científico realizado por la Universidad Técnica de Oruro (UTO).

En zonas eminentemente mineras, como es el caso de Oruro, muchas veces por la explotación del recurso natural los ecosistemas son transformados. Este es el caso del área de influencia de la concesión minera Kori Kollo de la empresa Inti Raymi SA, que ha realizado la extracción del mineral a cielo abierto. Movilizando grandes volúmenes de tierra, en el proceso de obtención de los metales se ha utilizado grandes cantidades de compuestos químicos, como ser el cianuro de sodio.

Viendo la presencia y sobre todo sintiendo el daño medioambiental, las comunidades afectadas se movilizaron para denunciar la contaminación minera. Se presentaron un sin fin de denuncias contra la concesión minera, logrando después de muchos esfuerzos que se realice una auditoría ambiental, la cual fue realizada por la consultora PCA.

Sin embargo, por la experiencia que tiene laCoordinadora en defensa del rio Desaguadero y los lagos Uru Uru y Poopó (CORIDUP), se solicitó a la Universidad Técnica de Oruro (UTO) realizar un estudio paralelo a la auditoría ambiental, para que corrobore o contradiga los resultados del trabajo de auditoria realizado por la consultora PCA.

Con este fin, en febrero de 2011 se firmó un convenio interinstitucional entre la UTO, CEPA y la CORIDUP: “Convenio interinstitucional entre la Universidad Técnica de Oruro a través de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias, la CORIDUP y el Centro de Ecología y Pueblos Andinos (CEPA) para la ejecución del Estudio Ambiental y Multitemporal del área de influencia del proyecto de Kori Kollo de la Empresa Minera Inti Raymi”, para que se realice dicha investigación.

La UTO, a través de la Facultad de Ciencias Agrarias y Veterinarias, firmó hace dos años atrás el convenio con la CORIDUP para realizar el trabajo de investigación denominado “ESTUDIO AMBIENTAL Y MULTITEMPORAL DEL ÁREA DE INFLUENCIA DE LA CONCESIÓN MINERA KORI KOLLO, EMPRESA INTI RAYMI SA”.

Después de dos años desde la firma del convenio, el 10 de mayo de 2013 se llevó adelante la entrega y socialización interna del informe final “Estudio Ambiental y Multitemporal del Área de Influencia de la concesión minera Kori Kollo, Empresa INTI RAYMI S.A.” Dicha presentación se realizó en ambientes del CEPA, con la presencia del equipo técnico que realizó la investigación y representantes de la CORIDUP y CEPA.

El estudio fue realizado en un año y medio aproximadamente por los ingenieros Juan Carlos Montoya, Milton Pérez, Rosmery Blanco, Beymar Saavedra, David Quispe, Norma Mollo y otros. Los resultados del trabajo de investigación fueron presentados en el salón del Honorable Consejo Universitario el pasado 27 de junio.

De las partes resaltantes del informe de la UTO

El documento centra su investigación en el proceso de salinización de suelos y aguas y la movilización de metales pesados, consiguientemente el proceso de bioacumulación en el sistema trófico (especies vegetales y animal menor) generados por las actividades mineras de Kori Kollo. El estudio se circunscribe en el entorno del río Desaguadero, comenzando desde el sector de Huancaroma, pasando por el puente La Joya, al brazo derecho del río Desaguadero, llegando a la zona de Choro Choro, pasando por Toma Toma; y en el brazo izquierdo del rio Desaguadero, llegando hasta la población de Burguillos.

En la fotografía aérea de 1961, se observa que el río Desaguadero tenía solamente un curso que era el brazo izquierdo. Asimismo en la fotografía de 1983, se ve la aparición y formación del brazo derecho del río Desaguadero y el inicio de operaciones mineras de Inti Raymi en los yacimientos del cerro Kori Kollo, los que presumiblemente ayudaron en la aparición del brazo derecho del río. También se ha notado la aparición de lagunas al oeste y sud del cerro Kori Kollo, que son relativamente extensos. Estos desbordes podrían tener origen en una abundante precipitación de ese año. Sin embargo está situación se puede descartar porque de acuerdo a datos del SENAMHI en ese periodo más bien la precipitación pluvial fue la más baja de los últimos 25 años.

El comportamiento del curso del río Desaguadero llama la atención, puesto que aguas arriba de la mina Kori Kollo, la variación del curso es mínima en los últimos 40 años, mientras que aguas debajo de las operaciones mineras, extrañamente el curso del río Desaguadero tiene una variación muy importante desde que se inicia las operaciones minera el año 1982 (situación ilustrada en la fotografía aérea de 1983). La sedimentación es una de las cuestiones que más llama la atención.

Referente a la cobertura vegetal, se evidencia un cambio de la composición de vegetación en la zona en estudio, ya que en estos últimos 30 años, la zona ha sido afectada por aguas de elevadas concentraciones salinas, especialmente por las actividades mineras desarrolladas por la empresa Inti Raymi, que con el tiempo se han ido acumulando en los sedimentos pendiente abajo, repercutiendo en la paulatina pérdida de diversidad vegetal y acentuándose más las especies halófitas.

Las especies vegetales que predominan son ruderales, o sea de crecimiento rápido, ciclo corto, colonizadoras. Estas características evidencian que la zona en estudio presenta grandes perturbaciones (origen antropógeno), sobre todo por suelos salinos y de metales pesados (potencialmente producido por sedimentos arrastrados de zonas de la mina Kori Kollo, que se encuentra aguas arriba), que de alguna manera han influenciado el normal desarrollo de la composición florística de la zona. En la zona de Toma Toma y la laguna Choro Choro, los suelos no son favorables para su desarrollo a excepción de la especie Lepidiumbipi que es tóxico para el consumo pecuario.

De forma general, y en especial en la parte baja de la zona en estudio (Toma Toma y Choro Choro), se evidencian grandes perturbaciones, producto de procesos de salinización, presentando formaciones vegetales con presencia mayoritaria de especies halófitas, lo cual evidencia un cambio de composición en la vegetación. De la misma forma se evidencia la presencia de especies vegetales potencialmente tóxicas (Lepidiumbipi) para el ganado.

Siendo la geomorfología de la zona en estudio similar, la parte baja (Toma Toma, Choro Choro) debería presentar en las formaciones vegetales, índices similares de diversidad, lo cual no se refleja. La composición florística es muy diferente, presentando disimilitudes por encima del 65%; Es otra evidencia de que las actividades mineras de Kori Kollo han generado perturbaciones en la parte baja, por efecto de la pendiente, presentando procesos de salinización y arrastre de metales pesados (efecto hídrico y pendiente).

Los principales resultados

En el documento se confirma que las operaciones mineras de Kori Kollo en el transcurso de estos 29 años han generado impactos ambientales negativos. La investigación de la UTO ha identificado la salinización de suelos y la movilización de los metales pesados, con riesgos de contaminación en especies vegetales de importancia, agrícolas como ganaderas. Asimismo causaron impactos negativos en factores ambientales como el agua.

Se ha constatado también la aceleración del proceso de salinización de suelos, en especial por las actividades mineras de Kori Kollo. Esta situación se ha evidenciado al iniciarse las operaciones de sulfuros en 1993, cuando se abrió un tajo con más de 250 m de profundidad, para la extracción del material. En el tajo existía abundante agua, que debería bombearse. Para superar este problema se construyeron lagunas evaporación/infiltración (área de 10,03 km2), que serviría para el almacenamiento de las aguas (capacidad de almacenamiento 12.455.000 de m3).

Con el objetivo de verificar la capacidad de almacenamiento de estas lagunas, se realizó un balance hídrico, a través de estimaciones de ingresos y salidas de agua. El resultado estableció que hubo un rebose de aguas de las lagunas de evaporación/infiltración desde 1998 a 2003, específicamente en el mes de enero de los años mencionados. El rebose se habría producido por que las bermas de contención fueron superadas por el excedente de agua, proveniente de las aguas subterráneas de los tajos de Kori Kollo y Llallagua y la precipitación pluvial.

Ésta afirmación es sustentada por la DDRNMA en su informe de enero de 2003, donde señalan que fue evidente y visible el rebose de aguas de las lagunas evaporación/infiltración. Como se conoce, el contenido de SDT de las aguas de las lagunas son totalmente salinas. Al rebalsar y descargar aguas de pobre calidad en el río Desaguadero y en los suelos de las comunidades aledañas como Toma Toma, se ha contribuido a la aceleración del proceso de salinización de suelos en la zona de estudio. Otro impacto ambiental que generaron las operaciones mineras de Kori Kollo es la movilización de los metales pesados.

Los datos reportados de las muestras de agua en estudio con respecto a los metales pesados analizados (Sb, As, Cd, Fe, Pb, y Zn), con excepción del Sb, sobrepasan los límites máximos permisibles de la normativa boliviana (Ley 1333), siendo el más preocupante el Cd, por sus elevadas concentraciones. La concentración de As en el punto de muestreo P3 (Toma Toma), supera la concentración máximo permisible. Estas aguas se ubican en un pozo de agua en inmediaciones de la localidad de Toma Toma, que utilizan los pobladores para consumo humano.

Respecto al elemento Cd, en todos los puntos de muestreo sobrepasa la concentración máxima permisible, siendo el más elevado en la laguna de evaporación de Kori Kollo, seguido del dique de colas; este último teniendo la misma concentración que en el agua del pozo de Toma Toma.

El estudio de índices de diversidad y bióticos refleja los mismos comportamientos en los puntos de muestreo, siendo los de preocupación el del tajo de Kori Kollo, el dique de colas y las lagunas de evaporación/infiltración, no teniendo indicio alguno de actividad biológica. De la misma forma el riesgo de polución se ve manifestado en las zonas de Toma Toma y la laguna Choro Choro, principalmente por la presencia de sustancias presentes en el agua, con mayor probabilidad el sodio (producto de aguas hipersalinas) y metales pesados, ambos generados en las actividades mineras de Kori Kollo.

Respecto a metales pesados en suelos, el comportamiento de la concentración de Así en la zona en estudio, presenta una preocupación. Según los límites permisibles de la Agencia Ambiental Holandesa (1989), todos los puntos de muestreo reflejan concentraciones entre las categorías A y B; que son suelos ligeramente elevadas o ligeramente contaminadas, lo cual mostraría un uso restringido de los suelos de la zona. Para ellos es necesario investigar las tolerancias específicas de especies (vegetales y/o animales) a metales.

Respecto a la bioacumulación de metales pesados en especies vegetales, se evidencia en Distichilis humilis. Todos los metales, tienen predominancia de acumularse en la raíz en mayor concentración. También se observa que en todos los metales pesados existe proceso de biacumulación. Por tanto existe en la zona problemas de contaminación, sobre todo la de metales pesados (Sb, As, Cd, Fe, Pb, Zn). El mismo comportamiento tiene la totora (Schoenoplectus tatora)

Respecto a Atriplex sp. y Suaeda foliosa, todos los elementos analizados, acumulan más en las hojas+tallo; también se observa que existe proceso de biacumulación. Por tanto existe en la zona problemas de contaminación, sobre todo el de metales pesados (Sb, Cd, Fe, Pb, Zn). Con menor predominancia en la zona de Huancaroma.

Respecto a animales menores, en especial Cavia porcellus, los elementos As, Cd, y Pb presentan elevadas concentraciones, siendo que la alimentación en el animal no fue por un tiempo prolongado (tres meses). Queda claro que la movilidad de estos elementos del agua y el forraje es mayor, por tanto se acumula en el tejido (hígado) del animal. Respecto a los elementos Fe y Zn, se evidencia una mayor concentración que los otros elementos antes mencionados, superando en cientos de veces a la concentración en las aguas en estudio.

Teniendo los valores de las concentraciones en las aguas en estudio de los elementos antes mencionados, se puede indicar que existe un proceso de acumulación en los tejidos animales (hígado de cuy), tomando en cuenta que las concentraciones de metales en el tejido animal es mayor que la encontrada en el agua, en los elementos As, Fe, Pb, Zn. Con respecto al Cd, no se evidencia un proceso de acumulación en el tejido del animal (hígado de cuy). Sin embargo, los valores de las concentraciones registradas tanto en el agua como en el tejido animal sobrepasan los máximos permisibles.

La evaluación de la actividad tóxica en las muestras de agua, suelo y sedimentos de la laguna Kori Kollo a distintas concentraciones, muestra que muchas de ellas son tóxicas para el desarrollo de las raicillas primarias de Allium cepa. Por tanto, la magnitud del daño tóxico de estas muestras sobre la sobrevivencia de los productores primarios es importante, no siendo estas aguas aptas para consumo humano y tampoco pueden ser utilizadas en riego. En el caso de los suelos es poco probable que estos puedan ser utilizados para cultivos. El conocimiento de los efectos genotóxicos de los suelos agrícolas es fundamental para evaluar riesgos potenciales para la salud humana y los ecosistemas. A largo plazo influyen en el rendimiento de cosechas (Veleminsky&Gichner 1995). El conocimiento de la condición genotóxica del suelo en comunidades dedicadas extensamente a la actividad agrícola en Bolivia, es aún limitado.

Los ensayos de toxicidad como resultado de los bioensayos muestran contaminación severa en las aguas. En la prueba de Allium cepa, la restricción en el crecimiento de las raíces se puede tomar como una medida del grado de contaminación y admitirse como evidencia del deterioro ambiental (Montes Mallqui, I. 2001).

Al concluir la explicación de los resultados de la investigación, se propuso por parte de los técnicos dar continuidad a esta investigación, ya que existe mucho más que investigar, como es el caso del estudio a nivel biológico de las personas afectadas, lo cual no se pudo realizarse por falta de recursos. Para dar continuidad, se sugirió que se podría firmar otro convenio, con el objetivo de realizar una investigación más completa.

* Norma Mollo es responsable de Comunicación y Mónica Rocha responsable Programa de Reducción de la Vulnerabilidad del CEPA. Fuente: Boletín Chiwanku, http://cepaoruro.orghttp://juventudandinacepa.blogspot.com