Si algo profesional tiene este gobierno es su hipocresía. El gobierno de los torpes del MAS es un exquisito representante de la doble realidad. Por un lado la realidad oficial, entre otras, esa la de los “secuestros” del Presidente en Europa y la del Canciller en la VIII marcha del TIPNIS. Esa que fue exitosa en movilizar a la OEA, a parte de UNASUR, al MERCOSUR, instrumentándolos para ayudar a levantar mucho polvo en el campo diplomático entre Europa y Latinoamérica.

Hubo muchos que se la creyeron. Por unos días Evo fue Latinoamérica. O esa realidad oficial de las conspiraciones permanentes del imperio, la de los renegados, los neoliberales, esa la de casi todos contra él.

Por otro lado existe la otra realidad, la practicada que entre muchos otros ejemplos, atropella y persigue políticamente con su justicia a la clase media, rastrea aviones de una autoridad del Brasil con perros y se calla. Esa realidad que extorsiona, corrompe y se deja corromper con Evo cumple. La realidad con las oligarquías creadas en el sector cooperativista minero y en el Chapare, esa que deforma a la sociedad por efecto de la liberalización de la producción de la coca y el omnipresente circuito coca-cocaína que alimenta a la economía. Es la realidad hipócrita de un gobierno que usa a la mentira como medio de credibilidad.

Esta hipocresía reina sobre la sociedad bajo la engañosa sombra de una realidad política compleja y en estado de rehén. Que deja a los diversos conflictos nacionales y ahora internacionales en tensión permanente. Esto crea al gobierno del MAS un segundo nivel de la realidad que lo necesita como el aire que respira. Este nivel no tiene nada que ver en primera instancia ni con la verdadera actitud de este gobierno ni con su gestión misma. Nils Brunsson, economista sueco, diría que esta organización (o este gobierno), está obligado a producir “habla” para poder tener la capacidad de “acción”. O dicho de otra manera, producir hipocresía para legitimarse frente a la heterogeneidad de los grupos que lo apoyan. Después de su “secuestro” en Europa creó “habla”, a montones, pero ¿cuál es o será ahora la acción revanchista de envergadura que viene o venga por detrás de esta nube de polvo?

Ahora, desde afuera, deben mirar atónitos la realidad oficialista practicada. Esa que rastreó con perros el avión del Ministro de Defensa del Brasil y otros dos más, como si se tratasen de transportes narcotraficantes. Esta acción del gobierno del MAS no creara mucha “habla” al interior de su “reino plurinacional”, internacionalmente está aún por verse. Pero eso sí, Evo Morales queda ahora muy mal parado. Su grito de víctima de la injusticia, junto a su ridiculez de ofrecer ayuda a los países europeos con los movimientos sociales de Bolivia para liberarse del imperio, se convirtió en una vergüenza completa. Simplemente porque su credibilidad se desplomó de esta manera al sótano de la diplomacia inicua e inepta. Aquí se puede afirmar, sin exagerar, que fue la última vez que las instituciones latinoamericanas se tragaran la pildorita de víctima de Evo. Tal vez Brasil despierte después de esta “travesura”plurinacional.

Esta profunda hipocresía que va mano a mano con la mentira del oficialismo parece ser tolerada por los adeptos de este gobierno, como si se tratase solo del chiste travieso de un quinceañero. Si es así, entonces ¿A qué realidad dieron su recibimiento a la llegada de Evo Morales de Europa?

Deja entrever que en estas dimensiones de la doble realidad, en la que se encuentra atrapada emocionalmente gran parte de la pluri-sociedad, siempre se crearán todo tipo de argumentos para disculpar cualquier pillada, mentira y/o acto hipócrita de este gobierno, reduciéndolos al tamaño de un objeto de las Alasitas. Siempre habrá para estos, hipócritas más hipócritas.

Si la declaración oficial de hace pocos días atrás fue “una tomadura de pelo”, noticias “infundadas”, o una nueva “conspiración”, hoy es simplemente una “torpeza” de pacos. Al mismo nivel como cuando un camarero hecha parte de una taza de café sobre un cliente y punto.

Como por arte de chamán, los policías ahora no saben distinguir a los aviones que revisan, como si se tratasen de gorilas escapados, libres de todo control, haciendo de las suyas en el aeropuerto de El Alto. Desde luego que para este gobierno esto no es abuso ni humillación, porque por definición solo existe un abusado y humillado, Evo Morales. Y es la misma boca despistada del jefecito de la diplomacia plurinacional, que lo habla, sin sonrojarse siquiera. Más bien dando la impresión que este gobierno, arrendó a la verdad vitaliciamente.

¿Asilo? Claro que sí, pero solo para todos los perseguidos del imperio como Snowden, de ninguna manera para el perseguido político y enemigo a muerte del MAS, Pinto.

Innovación financiera y liberación económica “por la vida”, ¡desde luego! Así sea solo esta la innovación de las cuatro ruedas de un banco móvil. Pero por otro lado, sin clemencia, la destrucción del TIPNIS, de la vida, con orugas de tractores, por las finanzas y su desarrollismo extractivista.

Todas estas contradicciones tajantes del gobierno del MAS no son ni más ni menos, el bastidor de su legitimación política. Observando cómo este Gobierno utiliza la mentira como medio para ser creíbles, parafraseamos a Nils Brunsson en su análisis de organizaciones “que la hipocresía del gobierno del MAS no es un problema, sino una solución”. ¿Sorprendido el lector? Es una solución para las enormes y toscas contradicciones del gobierno de torpes del MAS que en su realidad practicada, las fabrica casi a diario. Es definitivamente el recurso “natural” del cual salen los distintos “productos” políticos del MAS. Es esta realidad que produce para todos los que emocionalmente apoyan a este régimen. Es parte medular de su discurso inconsistente para poder estabilizar el apoyo de sus clientes políticos. Por lo tanto, integrar a la hipocresía y como consecuencia a la mentira como parte esencial del discurso, organización e imaginario masista, es como una póliza de seguro para su sobrevivencia política en Bolivia. No puede sin ellas. Vive de ellas y el pueblo aún soporta sus “pilladas”… pero considerando las lecciones históricas de Bolivia, ¡el día en el que también el pueblo despierte, llegará!