Nueva Delhi, Praga, Viena, Atenas, Londres, Lisboa, Budapest, Berlín y París (PL y Bolpress).- Alrededor de 10 mil personas perdieron la vida en India a causa de severas inundaciones provocadas por un monzón de inusitada fuerza que azotó al país con un mes de anticipación. Desde principios de junio de 2013 las inundaciones y las crecidas de los ríos Danubio, Moldava, Rin y Elba causaron estragos en varios países del centro y este de Europa. Alemania sufrió las inundaciones más graves del último siglo; el nivel del Danubio rompió record a su paso por Hungría, y Francia decretó estado de catástrofe natural en cuatro departamentos.

El año pasado más de 40 mil indios fueron evacuados y al menos 100 perdieron la vida por las inundaciones en la zona norte del estado oriental de Bengala Occidental. A fines de marzo de 2013, el norteño estado de Uttar Pradesh fue testigo de la muerte de nueve personas bajo los rayos que acompañaron a los primeros aguaceros primaverales. Los fulminados eran vecinos de las ciudades de Chandauli y Meerut (tres en cada caso), Sambhal (uno) y Ghazipur (dos). En esta última, otros tres lugareños resultaron heridos de gravedad por sendas descargas eléctricas, informó la agencia de noticias IANS.

Este año las lluvias monzónicas barrieron a toda la India, desde la meridional Kerala a la norteña Cachemira, y desde el desértico Rajastán a la fluvial Bengala Occidental. El monzón es un viento estacional cargado de humedad que, procedente del sur, suele llegar a la porción norte de la India hacia mediados de julio. Pero este año, por primera vez desde que se tienen registros, lo hizo con un mes de antelación y con inusitada fuerza, lo que tomó desprevenidos a los pobladores y las autoridades de la región, reportó el periodista Alberto Salazar Gutiérrez, corresponsal de Prensa Latina.

El jefe del gobierno estadual Vijay Bahuguna describió las inundaciones como “un tsunami entre montañas” y las calificó como el peor desastre en su tipo jamás ocurrido en la historia del Himalaya. Tomará largo tiempo reconstruir Uttarakhand, lamentó. En una carrera contra el tiempo, el ejército y otras fuerzas de rescate aceleraron las operaciones de evacuación de más de 20 mil personas que, carentes de alimentos, agua potable y medicamentos, seguían atrapadas en un territorio contiguo al Himalaya, la cordillera más alta del planeta.

Tal circunstancia, junto a la destrucción de decenas de puentes y carreteras debido a los deslizamientos de tierra, entorpeció en grado sumo las labores de salvamento, confiadas casi en absoluto a helicópteros. Fuentes del ejército indicaron que la tarea era especialmente difícil en la zona llamada Jungle Chatti, rodeada de montes con pendientes verticales y donde había más de 500 personas aisladas, y en Sonprayag, que sobre los tres mil metros es una de las localidades más altas habitadas por civiles.

Hasta el 29 de junio las autoridades indias estimaban en cerca de 10 mil los muertos por las inundaciones que afectaron desde el 16 de junio el estado septentrional de Uttarakhand. Es muy difícil proporcionar cifras exactas, dijo Govind Songh Kunjwal, portavoz del gobierno de esa región. El gobierno indio estima en 100 mil millones de dólares las pérdidas ocasionadas en el estado de Uttarakhand. Con miles de personas aun bajo los efectos del desastre, la vida y los negocios requieren de una ardua y larga recuperación. En opinión del gobernador Bahuguna, lo peor ya pasó y la prioridad ahora es reconstruir la forma de vida de los habitantes de uno de los 10 estados turísticos de la India.

Cronología de las inundaciones en el centro y este de Europa

Desde principios de junio de 2013 severas inundaciones azotaron a varios países del centro y el este de Europa. Las crecidas de los ríos Danubio, Moldava, Rin, Elba, entre otros de la región, movilizaron a las autoridades de Hungría, Austria, Alemania y la República Checa. La Comisión Europea (CE) informó que Alemania, Austria y la República Checa podrían recurrir a ayudas financieras del bloque comunitario para enfrentar los efectos del fenómeno climático.

6 de junio: 18 muertos y miles de evacuados dejaron las inundaciones por las intensas lluvias que azotan a Europa Central. La cifra de fallecidos en Austria asciende a cuatro tras el hallazgo de personas ahogadas en Vorarlberg, Salzburgo y Vorarlbergin, informó la agencia APA. Otras ocho fallecieron en República Checa, donde las autoridades encontraron cadáveres ahogados cerca de la frontera con Polonia, a la par que aparecía un fallecido en Suiza. En el estado federado de Baja Austria más de 250 bomberos y numerosos voluntarios utilizaron sacos de arena para proteger y fortalecer una barrera levantada previamente, amenazada por la fuerza del agua. Rumania, el último país por donde pasa el Danubio antes de desembocar en el mar Negro, también se encuentra en alarma ante los posibles riesgos por inundaciones. Gran parte de Baviera -en el sureste- quedó sumergida en Alemania y las autoridades suponen que la riada alcance también el norte del país.

7 de junio: Hungría y Alemania continúan movilizadas por las inundaciones calificadas de históricas. Las crecidas de los ríos Danubio, Elba, Moldava y Rin han afectado principalmente a la República Checa, Austria, Alemania y Hungría. En Alemania se espera que los daños superen los ocasionados por inundaciones similares en 2002, cuyo saldo alcanzó los 11 millones de euros, según el presidente de la Cámara de Comercio e Industria Eric Schweitzer.

11 de junio: Desde el inicio de las riadas, hace más de una semana, al menos 21 muertes se registraron en Europa central, repartidas entre la República Checa, Alemania, Austria, Eslovaquia y Rumania. En Austria se registró una rápida subida de las aguas. La preocupación de República Checa se enfoca en la amenaza de plagas y mosquitos por el calor, tal como ocurrió en las catastróficas inundaciones de 2002, de acuerdo con la versión digital del diario iDNES. En Eslovaquia las lluvias torrenciales y fuertes granizadas dañaron varias propiedades y las aguas contaminaron al menos cinco pozos, y una de las zonas más afectadas fue Ondavia. La alarma también se activó en Alemania, donde permanecen en estado crítico regiones norteñas y orientales como el estado federado de Sajonia-Anhalt.

De acuerdo con la portavoz de Política Regional de la UE Shirin Wheeler, las naciones afectadas tienen plazo de 10 semanas, a partir de la fecha de los desastres, para solicitar la ayuda procedente del Fondo Europeo de Solidaridad creado en 2002 después de graves inundaciones sufridas en Austria. El Fondo está dotado de un presupuesto anual de mil millones de euros, destinados a cubrir parte de los costes de las medidas de emergencias necesarias en casos de catástrofes naturales. Según el Ejecutivo comunitario, Alemania tiene derecho a los fondos si registra daños directos por más de 3.600 millones de euros, un límite que para Austria es de 1.700 millones y para la República Checa de 872 millones.

Al menos 11 mil evacuados en República Checa

En los primeros días de junio los suburbios de Praga, una de las ciudades más afectadas de la República Checa, se encontraban sumergidos, mientras el establecimiento de barreras metálicas en orillas del río Moldava protegía el centro histórico. De acuerdo con el portal de noticias Ceske Noviny, el río llegó a más de tres mil metros cúbicos de agua por segundo, cuando lo normal son 150 metros, por lo cual se calificaba la situación de seria. Las autoridades locales evacuaron a miles de personas, unas 60 carreteras fueron clausuradas al tráfico y varias líneas de tranvía, interrumpidas. El primer ministro Petr Necas informó que se destinarán 5,3 billones de coronas checas (más de 205 mil millones de euros) para revertir los daños.

6 de junio: A ocho asciende la cifra de muertos en República Checa. Según Radio Praga, más de siete mil hogares están parcialmente sumergidos en las aguas o continúan sin electricidad, gas y calefacción. Krivousy, una aldea a 30 kilómetros del norte de Praga, está completamente inundada por el río Moldava, mientras en la parte noroccidental la situación es crítica. Otras localidades afectadas y en estado de emergencia son Destín y Litomerice. La región de Usti nad Labem, junto a la frontera con Alemania, es la más dañada del país. En su versión digital, el diario iDNES informó que 11 mil personas fueron evacuadas en las últimas horas y aproximadamente 130 tramos de carretera quedaron intransitables. Unos 23 mil bomberos profesionales y voluntarios realizan labores de limpieza. Las aguas contaminaron más de 630 pozos y en 72 acueductos públicos, lo cual afectó a unas 31 mil personas, desprovistas de fuentes de agua potable.

Hungría azorada por las crecidas del río Danubio

En Hungría el gobierno declaró el estado de emergencia por las graves inundaciones. El primer ministro Viktor Orbán pidió a los ciudadanos colaborar con las autoridades puesto que “el volumen de las aguas es tan grande que significa un verdadero peligro para la gente”. Los medios informan que se movilizaron 80 mil soldados, ocho mil agentes de protección, 3.600 policías y 1.400 expertos.

8 de junio: Las autoridades permanecen en alerta ante la amenaza de las crecidas del río Danubio, por lo cual miles de voluntarios y soldados trabajan en el reforzamiento de los diques de contención. Más de dos mil personas fueron evacuadas en localidades cercanas a Eslovaquia, mientras otras 180 debieron abandonar sus viviendas en Praga. El primer ministro Viktor Orban apuntó que su país se prepara para las peores inundaciones de la historia. Existe riesgo de inundación a lo largo de 760 kilómetros de la ribera del Danubio en su paso por Hungría. Algunas zonas del país están completamente inundadas, en tanto la compañía de transporte de Budapest cerró la estación de metro Batthyány, muy próxima al río, cuyas aguas han llegado ya a varias avenidas. El alcalde de Budapest Istvan Tarlos manifestó que se espera un aumento del Danubio de hasta casi nueve metros, 30 centímetros más que en las históricas inundaciones de 2002 y 2006.

9 de junio: El río Danubio rompió record a su paso por Hungría, con un nivel calculado en 8,83 metros, superior al más alto registrado en 2006 de 8,60 metros. Viktor Orban señaló que “el punto máximo se acerca al corazón del país, tenemos dos días muy importantes por delante”. Más de dos mil personas han sido evacuadas en diversas zonas de la nación, aunque se reporta que hacia el oeste las aguas comienzan a descender. El tráfico en Budapest se ha limitado o prohibido en las zonas cercanas al río, mientras que unos 120 tramos carreteras en el país continúan intransitables.

Alemania sufre las peores inundaciones en 100 años

Desde el 1 de junio fuertes inundaciones causaron severos daños en varias regiones de Alemania. Las autoridades suspendieron la navegación en el río de Rin, en el este del país, mientas en la ciudad de Leipzig (Sajonia) declararon alarma de catástrofe y evacuaron a cientos de personas. El nivel del río de Danubio subió a 7,6 metros, cuando lo normal es 4,5 metros.

3 de junio: Varias ciudades del este y sur de Alemania declararon alarma de catástrofe y varias comunidades comenzaron a evacuar la población en vista del aumento de los niveles de los ríos. Las situaciones más críticas se registra en los estados federados de Baviera, Sajonia y Turingia.

7 de junio: Hasta la primera semana de junio se evacuaron a unas 10 mil personas en Alemania, principalmente en las zonas bajas de Sajonia y Bavaria, ubicadas en el este del país; la ciudad de Passau es la más afectada. “Queremos ayudar a todos los afectados, aunque ahora esté bajando el nivel del agua, los daños permanecerán más tiempo y vamos a ofrecer ayuda inmediata sin burocracia”, afirmó la canciller federal Angela Merkel en Passau, sitio en el cual confluyen dos ríos.

8 de junio: A lo largo del río Elba decenas de ciudades y pueblos han sido evacuados, mientras la ola se acerca al estado de Sajonia-Anhalt. En la ciudad de Magdeburgo el nivel del agua alcanzó 7,30 metros, medio metro más alto que durante las inundaciones masivas en 2002. Alrededor de 70 mil bomberos luchan contra el agua, mientras el ejército movilizó a 11.300 soldados. Por lo menos siete personas murieron y varias personas están desaparecidas, reportó el corresponsal de Prensa Latina Harald Neuber.

10 de junio: En la ciudad de Wittenberge en el noreste de Brandenburgo, el río Elbe ya alcanzó el nivel histórico de 7,85 metros. Después de la ruptura de un dique en Sajonia-Anhalt, la protección civil y la policía comenzaron con la evacuación de cientos de personas e interrumpieron el tráfico ferroviario en la región nororiental. Se interrumpieron las conexiones entre Francfort del Meno, Berlín y Hannover.

12 de junio: El ministro alemán de Economía Philipp Roesler abogó por pagos globales de un fondo financiero estatal a los afectados por las inundaciones, consideradas las más graves en los últimos cien años, reportó el periodista Harald Neuber. El ministro de Medio Ambiente Peter Altmaier dijo en una entrevista con el diario Pasauer Neue Presse que el gobierno de la canciller Angela Merkel no se limitará a los 100 millones de euros ayuda inmediata. Las riadas alcanzaron los estados federados de Schleswig-Holstein y Brandenburgo, en el norte del país, donde se mantiene el estado de emergencia por el temor a la crecida de ríos y afluentes. A lo largo del río Elbe el nivel del agua se mantiene estable, pero existe el peligro de que los diques de urgencia, construidos por decenas de miles de miembros de la protección civil, bomberos y soldados, no resistan.

21 de junio: Las inundaciones destruyeron alrededor de 300 mil hectáreas de zonas agrícolas, conforme a la Asociación de Campesinos de Alemania. El desastre natural significa una pérdida total de los cultivos, unas semanas antes de la cosecha. Según la prensa local, los daños causados por las inundaciones en Alemania podrían ascender a 12 mil millones de euros.

Estado de catástrofe natural en Francia

Francia comenzó el año 2013 con al menos un muerto, varios heridos y daños en la red eléctrica y las carreteras tras el paso del ciclón Dumile el 4 de enero. Un sexagenario falleció cuando pretendió reparar él mismo los cables de electricidad de su vivienda en la comuna de Trois Bassins. Las autoridades reportaron la evacuación de unos 200 habitantes y 14 heridos leves por el meteoro. De acuerdo con la empresa Electricidad de Francia, unos 60 mil hogares carecen del servicio debido a las averías dejadas por la caída de postes y árboles.

El 4 de mayo cientos de personas fueron evacuadas debido a las intensas lluvias e inundaciones que azotaron varios departamentos de la región noreste de Francia. Las precipitaciones fueron muy fuertes en Côte-d‘Or y Saône-et-Loire y causaron un rápido aumento del nivel del lago Pont-et-Massene, tres centímetros cada 15 minutos. En el valle del río Ouche, en las cercanías de la ciudad de Dijon, otros 100 habitantes fueron evacuados ante el desborde de ese afluente, que forma parte de la cuenca del Ródano. Según el gobierno de Saône-et-Loire, en menos de 12 horas cayó la lluvia equivalente a un mes en esta temporada primaveral y el fenómeno está considerado ya como el peor de la última década.

6 de mayo: Tres departamentos del noreste de Francia están en fase de alerta naranja por el riesgo de inundaciones. En Yonne se registra un alza notable del caudal de los ríos Armançon y Sereinel y el agua subió ya entre 40 y 90 centímetros en las comunas de Joigny y Sens. En los departamentos de Marne y Alto Marne varias localidades están en peligro por el desborde del lago Der, que alcanzó el límite máximo de su capacidad. Según las autoridades, se trata del peor fenómeno climático sufrido en esa zona en los últimos 12 años.

10 de mayo: El ministro del Interior Manuel Valls declaró el estado de catástrofe natural en las zonas del departamento de Aube afectadas por graves inundaciones, donde el agua subió hasta los 40 centímetros y anegó decenas de viviendas y extensas áreas de cultivos. Este es el peor evento meteorológico sufrido en Aube en los últimos 30 años.

17 de junio: Intensas lluvias y granizadas destruyeron viñedos en la comuna de Vouvray, del departamento de Indre-et-Loire, famosa por la elaboración de vino blanco de reconocida calidad. Trozos de hielo del tamaño de un huevo de gallina pulverizaron casi la totalidad de las plantaciones, aseguró Phillippe Thierry, director de cavas de la región. “En cosa de una decena de minutos el 100 por ciento de los cultivos fueron destruidos en Vouvray y Reugny”, declaró Christian Feray, viticultor del Castillo de Montcontour.

19 de junio: Un muerto y numerosos daños en varias localidades, incluido el Santuario de Lourdes, causaron las inundaciones en los departamentos Hautes-Pyrénées y Haute-Garonne, al suroeste de Francia. En la comuna de Pierrefitte-Nestalas una mujer de 70 años murió cuando una súbita correntada arrastró su vehículo. Las intensas lluvias y el rápido deshielo en las zonas elevadas provocaron el desborde de numerosos ríos, entre ellos el de Gave de Pau, y sumieron bajo las aguas las grutas de Lourdes, uno de los sitios de peregrinación más frecuentados del mundo. El vocero del santuario Mathias Terrier aseguró que los daños serán mucho más grandes que los sufridos en octubre de 2012, cuando el lugar debió cerrar durante varias semanas.La urbe de Bagn’res-de-Luchon, en Haute-Garonne, quedó totalmente aislada por las inundaciones, que cortaron todas las vías de comunicación.

20 de junio: Las autoridades confirmaron la muerte de tres personas como consecuencia de las graves inundaciones en el sureste del país, donde varios ríos se salieron de su cauce. En la ciudad de Lourdes los daños ya son muy superiores a los ocurridos el año pasado y podrían marcar un récord en la historia de esa ciudad. Por otra parte, un tornado de una inusual violencia destruyó varias viviendas en la ciudad de Châtillon-sur-Seine, en el noreste. Según el gobierno local la fuerza de los vientos afectó unas 200 edificaciones de manera parcial o total.

22 de junio: El Socorro Popular Francés llamó a la solidaridad con los damnificados por las inundaciones que afectaron sobre todo a los departamentos de Pirineos Atlánticos, Altos Pirineos y Alto Garonne. “Miles de casas quedaron inundadas, lo cual constituye una verdadera catástrofe sobre todo para los niños, las familias en situación precaria y las personas solas”, señaló el Socorro Popular e hizo un llamado a donar alimentos, productos de limpieza y ayuda material para los afectados.

29 de junio: Autoridades francesas decretaron estado de catástrofe natural en las comunas de cuatro departamentos del suroeste. Intensas lluvias y el rápido deshielo en zonas altas provocaron un aumento del nivel de los ríos en Haute-Garonne, Landes, Pyrénées- Atlantiques y Hautes-Pyrénées, que anegaron a varios poblados y cientos de miles de hectáreas de cultivos. Uno de los sitios más dañados es el santuario de Lourdes, donde por lo menos 37 hoteles no funcionarán durante la temporada alta de turismo.

El estado de catástrofe natural permitirá agilizar el envío de fondos y recursos estatales con el propósito de restaurar la infraestructura y los edificios públicos dañados, así como el reclamo de los particulares a las compañías aseguradoras para recuperar sus bienes. Organizaciones agrícolas estimaron de manera preliminar en 500 millones de euros las pérdidas en viñedos y otros cultivos de la región, donde la producción de vino se verá afectada este año y posiblemente los dos siguientes.

El año 2012 fue el segundo más lluvioso en Reino Unido

La Oficina de Meteorología británica informó que 2012 fue el segundo año más lluvioso en Reino Unido desde el inicio de los registros en 1910. Durante ese período, la precipitación total en el país fue de 1.330,7 milímetros, solo 6,6 por debajo del récord establecido en 2000 cuando se reportó unos 1.337. La mayor parte del territorio británico resultó afectada por los aguaceros e inundaciones que dejaron cerca de ocho mil viviendas y negocios anegados.

Debido a las fuertes lluvias, 2012 fue el más húmedo de Inglaterra y el tercero para Gales, mientras en Escocia ocupó la posición número 17 y en Irlanda del Norte -el territorio menos afectado- quedó en el lugar 40. La Oficina Meteorológica alertó sobre una alta frecuencia de mal tiempo en el país desde el inicio del milenio, al tener 2000, 2002, 2008 y 2012 entre los cinco años más lluviosos de la historia.

A finales de noviembre del año pasado, cuatro personas murieron y cerca de mil viviendas quedaron anegadas por un temporal en Inglaterra. El 20 de diciembre de 2012 la Agencia de Medio Ambiente británica emitió 54 advertencias de inundaciones y unas 265 alertas en varias zonas de Reino Unido a causa de las fuertes lluvias que azotaban a Inglaterra y Gales. Cerca de 40 milímetros de agua cayeron en algunas zonas del país, lo cual provocó deslizamientos de tierra, caminos bloqueados.

El 23 de diciembre de 2012 habitantes de unas 100 viviendas fueron evacuados y varias calles quedaron anegadas en Stonehaven, en Escocia, a causa del desborde del río Carron, mientras los servicios ferroviarios quedaron suspendidos en el suroeste de Inglaterra. La Agencia de Medio Ambiente emitió unas 150 advertencias de inundaciones y cerca de 280 alertas en varias zonas de Reino Unido.

El 23 de marzo de 2013 las ráfagas de viento, nieve y lluvias poco habituales para la estación provocaron problemas en el suministro de la electricidad y el transporte en el norte de Inglaterra, mientras en el sur una persona murió víctima de un derrumbe. El centro y el norte inglés, así como Escocia e Irlanda del Norte, eran las zonas más afectadas por las nevadas. Los servicios de asistencia en carretera tuvieron que rescatar a unos 70 conductores que quedaron atrapados la pasada noche en una autovía en Cumbria, en el norte. Unos 190 colegios de Gales debieron cerrar sus puertas, al tiempo que en Irlanda del Norte más de 200 mil clientes quedaron sin servicio eléctrico.