Desde hace más de dos años el gobierno de Angela Merkel despliega una renovada estrategia de penetración en América Latina con el objetivo de apuntalar los intereses del capital alemán en la región; acceder a fuentes de recursos naturales, y apoyar a los movimientos políticos de derecha en los países del ALBA. El gobierno federal politiza la ayuda al desarrollo, denuncian líderes opositores y movimienos sociales germanos.

El gobierno alemán y sus “tanques pensantes” diseminados por el mundo destacan entre los predicadores más entusiastas de la teología neoliberal, y son reconocidos como los principales propagandistas del denominado “Consenso de Washington”, junto a sus pares norteamericanos y británicos.

Desde hace más de tres décadas, el Estado alemán promueve la liberalización total de la economía y la privatización del Estado mediante programas de “ayuda” y “cooperación” condicionados al cumplimiento de los mandamientos del dogma neoliberal: libre comercio de bienes y servicios, libre circulación de capital y protección irrestricta de la inversión privada.

En la mayoría de los casos, los programas de “cooperación” alemanes sirven para penetrar a países en desarrollo; garantizar mercados y recursos claves (petróleo y gas, mano de obra barata) a las transnacionales germanas, y difundir el pensamiento ultra neoliberal en todo el orbe.

Para cumplir esos objetivos, Alemania actualiza periódicamente sus “políticas de cooperación” y moviliza a los nuevos “cruzados” del Siglo XXI: la Sociedad Alemana de Cooperación Técnica (GTZ), la Konrad Adenaeur (asociada al partido democristiano de la canciller Merkel) y las fundaciones Friedrich Naumann Stiftung y Friedrich Ebert, esta última adscrita al Partido Socialdemócrata de Alemania.

En el primer quinquenio del Siglo XXI el gobierno alemán llegó a controlar una parte importante del aparato estatal de Bolivia a través de la GTZ y otras ONGs, y desde esa posición fomentó la privatización del servicio de agua potable y saneamiento en las ciudades de Cochabamba, La Paz y El Alto.

Después de la Guerra del Agua en 2000, la GTZ intercedió activamente a favor del capital privado; intentó restablecer la privatización del servicio de saneamiento en Cochabamba, ya sea a través de mancomunidades o sociedades anónimas mixtas, y abogó por que el recurso agua continúe regido por el Código de Comercio.

A fines de 2004, luego de la expulsión de Aguas del Illimani, filial de la francesa Suez que administraba el servicio en La Paz y El Alto, la GTZ dijo que continuaría financiando proyectos de saneamiento básico con tres condiciones: que el gobierno resuelva la controversia con la transnacional de forma “amigable”; que una “empresa mixta” se haga cargo del servicio, y que se garantice “un marco político, jurídico y regulatorio serio”, es decir que se mantenga el marco institucional que permitió la privatización del agua en 1997.

El consejero de la Cooperación Técnica y Financiamiento de la Embajada de Alemania en Bolivia Philipp Knill argumentó que “es importante mantener este marco para garantizar la transparencia, eficiencia y sostenibilidad para las inversiones y para garantizar que la población tenga acceso justo al agua”, y consideró que la constitución de una empresa de economía mixta era “un modelo viable”.

“Sin estas condiciones será imposible dar apoyo financiero para la solución del problema en El Alto. La razón es obvia: los recursos limitados de la cooperación alemana deben llegar a los que más lo necesitan. Esto requiere de buen manejo, eficiencia y respeto mínimo al marco político, jurídico y regulatorio para asegurar la sostenibilidad del servicio y de las inversiones”, advirtió Knill en esa oportunidad.

Además de impulsar la privatización de todo lo imaginable (incluida la biodiversidad y los genes humanos) y fomentar la liberalización del comercio mundial como la solución mágica de todos los problemas, la canciller alemana es una de las artífices de los paquetazos neoliberales que hacen gemir al pueblo europeo.

Alemania impuso a sangre y fuego a Grecia, España, Italia, Portugal y a otros países deudores un cruel recetario económico que consiste básicamente en el desmontaje de todos los gastos sociales y la merma de los ingresos reales de los trabajadores, todo para incrementar la plusvalía absoluta y compensar las pérdidas de los capitalistas, explica el asesor del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial (CIEM) José Luis Rodríguez. (1)

Según el destacado intelectual norteamericano Noam Chomsky, Alemania impone “medidas de esclavitud al gobierno de Atenas, y condiciones de esclavitud económica y de estrés psicológico a los griegos… con el objetivo final de arrebatar recursos a Grecia y hacerse con las riquezas del país”. (2)

La injerencia política alemana

Las fundaciones, ONGs y otros instrumentos de “cooperación” alemanes financian a decenas de “tanques pensantes” de extrema derecha en varios países. En 2003, la Friedrich Nauheim constituyó la Fundación Libertad y Democracia (Fulide) con la misión de “fortalecer y mejorar el liberalismo, la cooperación y la coordinación entre los liberales” de todo el mundo.

La Friedrich Nauheim también es uno de los principales soportes económicos de la Red Liberal de América Latina (Relial), que cumplió un papel importante en la articulación de movimientos autonomistas/separatistas en Bolivia y otros países de América Latina.

A mediados de 2006, algunas fundaciones alemanas patrocinaron una reunión internacional de dirigentes autonomistas radicales de Zulia (Venezuela), Guayas (Ecuador), Loreto (Perú) y Santa Cruz (Bolivia), y posteriormente ayudaron a organizar el Foro Internacional por la Libertad y la Autonomía Regional que analizó la posibilidad de fundar republiquetas con autonomía política. En ese entonces la GTZ cofinanciaba las campañas autonomistas en Ecuador.

En 2007, durante el levantamiento terrateniente que proclamó la “independencia” del departamento de Santa Cruz y la división territorial de Bolivia, el representante de la fundación Nauheim para la Relial en Bolivia Víctor Hugo Becerra propuso “intervenir de manera más directa en los asuntos internos de este país sudamericano”. En ese momento uno de los cabecillas de la conspiración, el terrateniente Branko Marinkovic, fungía como portavoz de Fulide. (3)

La Konrad Adenaeur es una de las financiadoras del Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría Olózaga de Colombia, un centro neoliberal fundado en 1987, y también coopera al “tanque de pensamiento” de la derecha venezolana Cedice, junto a la Friedrich Naumann Stiftung, según una investigación de Eva Golinger. Los “cooperantes” alemanes están detrás de la Fundación Internacional para la Libertad, que coordina a la red de ONGs de extrema derecha que conspiran contra los gobiernos de Cuba, Venezuela, Ecuador y Bolivia. (4)

Nueva estrategia de penetración

En agosto de 2010 el gobierno de Angela Merkel presentó su nueva estrategia de relacionamiento con América Latina, un documento de 64 páginas que prioriza la inversión privada y el comercio. “Los alemanes por fin hemos entendido que la política latinoamericana es importantísima en Europa”, afirmó entonces el ministro de Relaciones Exteriores Guido Westerwelle. (5)

En una visita a Bolivia, Perú y Colombia en 2010, el ministro de Cooperación Económica y Desarrollo Dirk Niebel ofreció financiamiento para proyectos de agua potable, alcantarillado y saneamiento básico, desarrollo rural, alternativas al cultivo de coca y apoyo a la democracia, con la condición de que los gobiernos de la región protejan a los inversionistas alemanes.

El ministro alemán aprovechó la gira para reunirse con los líderes de la derecha autonomista cruceña que dos años antes comandaron la insurrección terrateniente. “La fundación Konrad Adenauer apoya directamente la oposición en Bolivia con grandes congresos y seminarios para la nueva generación de funcionarios políticos, y la Friedrich Naumann todavía mantiene contactos con grupos opositores de Santa Cruz”, reveló la dirigente socialista alemana Heike Haensel.

Dos años después, cuando el gobierno alemán gestionaba al interior de la UE mecanismos de apoyo más contundentes y abiertos a la oposición venezolana, la comisión presupuestaria del parlamento germano dispuso que el Ministerio de Relaciones Exteriores gestione de manera directa 95 millones de euros que hasta entonces formaban parte del presupuesto del Ministerio para Cooperación Económica y Desarrollo. (6)

“Con la cooperación más estrecha entre los dos ministerios realizamos una idea central de éste gobierno: la implementación de una política exterior liderada por valores e intereses”, justificó Westerwelle el 24 de mayo de 2012. Los diputados del partido socialista Die Linke (La Izquierda) y representantes de ONGs denunciaron que la nueva reglamentación politiza aún más la ayuda al desarrollo.

En enero de 2013, Guenther Maihold, ex director de la Fundación Ciencia y Política (SWP) y ex colaborador de la Fundación Friedrich Ebert, propuso abiertamente al gobierno de Merkel fortalecer programas de asistencia a las élites económicas y a los grupos disidentes en Venezuela y Cuba. (7)

Maihold comentó que la enfermedad del presidente venezolano Hugo Chávez y el supuesto agotamiento de la Revolución Bolivariana “crea posibilidades para una política menos ideológica y más pragmática”, en plena sintonía con el documento guía para la política hacia Latinoamérica presentado dos años antes por el ministro Westerwelle. (8)

Por invitación oficial de la canciller Merkel, el presidente de Ecuador Rafael Correa visitó Alemania entre el 15 y el 18 de abril de este año, y firmó varios acuerdos de cooperación sobre desarrollo humano, intercambio científico y transferencia tecnológica. La comitiva de empresarios ecuatorianos que acompañó a Correa participó en la XIII Conferencia de la Economía Alemana para América Latina y suscribió un Convenio con la Cámara de Comercio e Industrias alemana.

De otra parte, en su primera gira por América Latina, el presidente alemán Joachim Gauck se reunió con el presidente de Colombia Juan Manuel Santos el 10 de mayo. Gauck y Santos acordaron crear una Cámara Binacional de Empresarios y analizaron la posibilidad de establecer un fondo común para fomentar la ciencia, la tecnología y la innovación, que llevaría el nombre de Alejandro Humboldt. Posteriormente, el dignatario alemán viajó a Brasil, acompañado de 20 empresarios, políticos y personalidades de la cultura.

Además, en el marco de la I Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe y la UE, celebrada en Santiago de Chile, la canciller de Alemania ofreció al Presidente Evo Morales la transferencia de tecnología para la generación de energía eólica en el país, y el 10 de mayo la encargada Federal de la Lucha Contra las Drogas de Alemania Mechthild Dyckmans aseguró que su país continuará siendo el segundo donante más importante de los programas de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) en Bolivia.

“Mi gobierno apoya tres proyectos de la UNODC; el fortalecimiento institucional, la supervisión internacional en la destrucción de drogas y el desarrollo integral en la región de La Asunta, y continuará apoyando hasta 2014”, manifestó Dyckmans.

Lo cierto es que Alemania y otros países desarrollados recortaron sus fondos de cooperación. La asistencia oficial para el desarrollo (AOD) disminuyó casi 3% en 2011 en comparación con 2010 y en 2012 registró la más fuerte caída desde 1997. Fue “la primera vez desde el período 1996-1997 que la ayuda se contrae durante dos años consecutivos”, informó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). (9)

En 2011, de los 23 países del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD), 16 recortaron sus contribuciones y solo cinco mantuvieron sus niveles de ayuda por encima del 0,7% de su Producto Interno Bruto (PIB), como se había acordado. En 2012 se registró nuevamente una baja de 4% en la ayuda a las naciones en desarrollo. España, Italia y Grecia, los mayores afectados por la crisis, recortaron las ayudas en 50, 34,7 y 17%, respectivamente. También disminuyeron sus aportes Estados Unidos (2,8%); Reino Unido (2,2%); Alemania (0,7%) y Francia (1,6%).

Notas:

1. Europa busca salir de crisis con reforma del capitalismo, Roberto Salomón, periodista de Prensa Latina, La Habana, 21 de enero.

2. En declaraciones al diario To Vima, Chomsky acusó a la Comisión Europea y al Banco Central Europeo de destruir la cohesión social en el continente con estrictas y drásticas medidas de austeridad que conducen al desastre económico y social.

3. www.fulide..org.bo / www.bolpress.com/art.php?Cod=2008121002

4. http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2009060506

5. La fundación Friedrich Ebert reunió a fines de 2011 en Ginebra a periodistas latinoamericanos para explicarles las bondades del libre comercio y las desventajas del proteccionismo comercial. Fuente: Comercio y Economía: interrogantes en Ginebra, Fausto Triana, enviado especial de Prensa Latina.

6. Reportaje de Spiegel Online, citado por Harald Neuber, corresponsal de Prensa Latina en Berlín.

7. Harald Neuber, corresponsal de Prensa Latina en Berlín, 18 de enero 2013.

8. El Partido de la Izquierda y Los Verdes criticaron el sesgo político de la ayuda alemana y exigieron a la canciller Merkel asumir una nueva actitud hacia América Latina. Los Verdes abogaron por un mayor apoyo gubernamental para “la transformación social-ecológica”.

9. Son miembros del CAD Australia, Alemania, Austria, Grecia, Nueva Zelanda, Bélgica, Irlanda, Portugal, Canadá, Italia, España, Japón, Surcorea, Suiza, Finlandia, Reino Unido, Francia, Estados Unidos, Suecia, Noruega, Luxemburgo, Dinamarca y Holanda. En 2011 desembolsaron 167 mil millones dólares, incumpliendo el compromiso asumido en 2005 por el G8 de entregar a África 25 mil millones de dólares anuales para 2010. En 2012 el CAD aportó 125.700 millones de dólares, apenas el 0,29% de su PIB.