El partido de fútbol empieza a desarrollarse, a la altura de 3.800 m. la pelota sigue un curso bien planeado. Los gentiles verdes toman la delantera, se ponen como verdaderos pumas y con un zarpazo el primer GOL. Sigue la contienda y como un quirquincho de los de Santiago del Estero, los azules empatan. ¡Qué pena! Ya la teníamos hermanito, estábamos justito en la puerta de la clasificación y ahí mismo nos dan el maracanazo.

Pero bueno eso es el fútbol, se gana se pierde, a veces en la puerta misma de los 92 minutos algún aguerrido toma vuelo y zas. Esa es la virtud de un deporte que hace vibrar corazones y saltar lagrimones.

Y ya está. Así se desarrolla el partid, el bigotes, con rabia, no haber clasificado a la selección. Los jugadores, por suerte más acostumbrados a estos avatares, solo lamentan no haber mantenido el marcador donde correspondía. Atrás quedó el 6 a cero, muy atrás quedo el sabor de la victoria. Pero, no, no, no, no y no. El equipo de los visitantes está en los vestuarios. De pronto hay alboroto.

-Leo, Leo, Leo te llaman.

-Esperá que no me he duchado todavía.

-No puedes hacer esperar ¡es el presidente!

-Pero si yo he metido el gol, ¿para qué viene? Pibe decile que salgo en un ratito.

-No podés Leo, mira que esta con toda una comitiva y el presi de la federación y todo. Salí nomas pibe, salí te digo y no jodas, mas.

– Estoy cagado de susto, y yo no he hecho nada, Salí tu Sergio que has metido el gol.

-¿Yo? Si tú has comentado ya sobre el partido y no has sido muy halagador del equipo de ellos, Leo, salí

-Buenas noches señor presidente,

– Buenas Messi, ya sabes que yo juego y que quería reconocerte como el mejor, aprovechando que estas aquí, y darte un regalito. La FIFA me dijo que no podía darte ahí dentro así que como tenía ya todo listo, te lo doy aquisito nomás.

-Muchas gracias presidente, es que no me he duchado todavía y estoy oliendo a sudor y todo. El Sergio es el que ha marcado el gol.

-No es por el gol Messi, los que jugamos sabemos que se gana se pierde, igual lo importante es participar. Además yo no he venido a darte este poncho por ser el mejor del mundo sino por la gran campaña que haces contra el mal de Chagas. Nove tu incluso has formado una fundación para pelear contra ese mal que nos ataca a todos los bolivianos. Messi por eso he venido y este poncho de verdad es para que te acuerdes que en Bolivia también peleamos contra ese asesino silencioso de los pobres. Y tu bien sabes Messi tú has tenido verdad, pues ahora mismo te pongo el poncho como emblema de tu lucha contra el mal de Chagas.

Messi la prensa va a decir que es porque eres el mejor jugador del mundo. Dejalos nomas y no les avises que es de verdad por tu lucha contra la vinchuca. No, no tú el vinchuca no la cabrona de la causante de los males. Ja, ja, ja, mira que como le habían sabido decir vinchuca, para que me entienda mejor le he clarificado.

-Gracias presidente, pensé por un ratito que me quería dar un rodillazo por que ganamos, ja ja ja.

-Messi gracias por venir.