Ciudad del Vaticano y Buenos Aires (PL y AICA).- Con la tradicional expresión de Habemus papam, el protodiácono del Vaticano anunció hoy la elección del argentino Mario Jorge Bergoglio como nuevo papa de la Iglesia católica, el primer latinoamericano y sacerdote jesuita en ocupar el cargo. El nuevo Sumo Pontífice de 76 años, que recibirá el nombre de Francisco I, fue elegido por el Cónclave de 115 cardenales con derecho al voto en el segundo día de los sufragios para elegir al sucesor de Benedicto XVI.

Gran algarabía predominó hoy en la Plaza de San Pedro del Vaticano ante la salida de humo blanco de la chimenea de la Capilla Sixtina, indicio de la elección de un nuevo Papa de la Iglesia católica. A las 19:05 hora local la fumata blanca indicó que el Cónclave llegó a una decisión sobre el sucesor de Benedicto XVI, para lo que se necesitaba una mayoría de dos tercios de los 115 purpurados con derecho al voto.

Junto con la salida del humo blanco, las campanas de la Basílica de San Pedro comenzaron a repicar para recibir al obispo de Roma, que tras aceptar el ministerio pontificiario pasará a la llamada sala de las lágrimas para vestirse con sotana blanca y zapatos rojos. A partir de ese momento se puso en marcha un ritual que culminó con la salida del nuevo Papa, aproximadamente 45 minutos después de la elección, quien impartió la bendición urbi et orbi a la ciudad de Roma y a todo el mundo.

La elección del nuevo Sumo Pontífice ocurrió luego de cinco votaciones del Colegio Cardenalicio, el cual comenzó ayer sus sufragios, cuyo resultado final varios analistas preveían para mañana. Unas 10 mil personas se abrazaban, lloraban, y saludaban hacia donde está el balcón principal engalanado con terciopelo granate y desde el que el nuevo Vicario de Cristo se asomaría para pronunciar sus primeras palabras.

A pesar del mal tiempo, la multitud llegó desde el inicio de la tarde y se mantuvo a la espera en la emblemática plaza para divisar la chimenea de dos metros que sobresale de la Capilla Sixtina. Tras un infructuoso intento la víspera por elegir al nuevo pontífice, los purpurados se reunieron esta mañana en la capilla Sixtina y celebraron dos votaciones que tampoco dieron resultado, por lo que las papeletas fueron quemadas en una fumata negra, el anuncio de que no hay Papa.

Durante la tarde se realizaron dos nuevos sufragios, del segundo de los cuales salió el resultado definitivo, anunciado al mundo mediante la quema de las papeletas junto a sustancias como clorato de potasio, lactosa y colofonia, componentes que se añaden para dar lugar a ese color.

La elección del nuevo obispo de Roma es la primera que se produce en los últimos 600 años con el Papa anterior aún vivo, debido a la renuncia de Benedicto XVI el pasado 28 de febrero.

Argentino Mario Bergoglio, primer papa latinoamericano

El protodiácono del Vaticano anunció hoy la elección del argentino Mario Jorge Bergoglio como nuevo papa de la Iglesia católica, el primer latinoamericano en ocupar el cargo. E nuevo Sumo Pontífice, un jesuita de 76 años, que recibirá el nombre de Francisco I, fue elegido por el Cónclave de 115 cardenales con derecho al voto en el segundo día de los sufragios para elegir al sucesor de Benedicto XVI.

El cardenal argentino es el primer latinoamericano y el primer jesuita en ocupar la Cátedra de Pedro, elegido en la quinta votación del cónclave que buscaba al sucesor de Benedicto XVI, quien renunció al pontificado por “falta de fuerzas”.

Desde el balcón de la Plaza de San Pedro, el nuevo obispo de Roma se presentó por primera vez ante miles de congregados y millones de personas que en todo el mundo siguieron su elección. Los cardenales “me vinieron a buscar al fin del mundo”, dijo en italiano, ante una multitud, en su primera aparición desde el balcón de la basílica de San Pedro. “Gracias por el recibimiento”, agregó al dirigirse a las personas reunidas, y pidió una plegaria por el pontífice anterior, Benedicto XVI.

En sus primeras palabras Francisco I también solicitó a los presentes una oración a Dios para que lo bendiga en su nuevo camino de amor y hermandad. Espero que este camino de la Iglesia que hoy comenzamos sea fructífero para la evangelización, agregó el Papa, que resultara elegido en uno de los cónclaves más breves de la historia, iniciado ayer.

El flamante pontífice pidió después rezar por el papa emérito Benedicto XVI: “Oremos para que el Señor lo bendiga y para que la Virgen María lo proteja”. Francisco I pidió también a la multitud que “recen por mí”, como acostumbraba a hacerlo con cada persona que se encontraba en la calle o cuando tomaba el subterráneo para recorrer las parroquias porteñas.

El nuevo Papa, hijo de un matrimonio de italianos nació el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, la capital argentina, donde estudió y se diplomó como técnico químico, pero poco después eligió el sacerdocio, decisión que le hizo acceder al seminario del barrio bonaerense Villa Devoto.

Ex basquetbolista, bailarín aficionado del tango, aunque con una fuerte inclinación por la milonga, entusiasta de las películas de Tita Merello y del neorrealismo italiano y en fútbol simpatizante del equipo de San Lorenzo, fundado por el sacerdote Lorenzo Massa. A los 21 años cayó gravemente enfermo, no le detectaban el mal y pensó que se moría. Finalmente, le diagnosticaron una pulmonía severa y debió ser sometido a una ablación de la parte superior del pulmón derecho.

Comenzó el sacerdocio el 13 de diciembre de 1969, año en el que se desplazó a España para cumplir su tercer “probandato”, período que sirve para preparar intelectualmente a los jóvenes sacerdotes, en la Universidad Alcalá de Henares, de Madrid. El 20 de mayo de 1992 el papa Juan Pablo II lo designó obispo de la Diócesis de Auca y obispo auxiliar de la diócesis de Buenos Aires, ciudad de la que pasó a ser arzobispo en 1998.

Durante el consistorio del 21 de febrero de 2001, el papa Juan Pablo II lo nombró cardenal del título de san Roberto Belarmino, y además, se constituyó en el primado de la Argentina, convertido así el superior jerárquico de la Iglesia católica de ese país.

Bergoglio tuvo gran presencia en la Conferencia Episcopal Argentina, institución que presidió de 2005 a 2011, y entre sus publicaciones más conocidas se encuentran “Meditaciones para religiosos” (1982), “Reflexiones sobre la vida apostólica” (1986) y “Reflexiones de esperanza” (1992). El cardenal argentino es miembro de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, del Consejo Pontificio por la Familia y de la Comisión Pontificia por América Latina.

La presidenta de Argentina Cristina Fernández saludó hoy al nuevo papa de la iglesia católica, Francisco I. “En mi nombre, en el del Gobierno argentino y en representación del pueblo de nuestro país, quiero saludarlo y expresarle mis felicitaciones con ocasión de haber resultado elegido como nuevo Romano Pontífice de la Iglesia Universal”, dijo en una carta.

El texto, que divulgó también a través de su cuenta en Facebook, añade que “es nuestro deseo que tenga, al asumir la conducción y guía de la Iglesia, una fructífera tarea pastoral desempeñando tan grandes responsabilidades en pos de la justicia, la igualdad, la fraternidad y de la paz de la humanidad”. “Le hago llegar a Su Santidad, mi consideración y respeto”, concluye el saludo de la gobernante.

Datos biográficos

Mario Bergoglio nació en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936; ordenado sacerdote en la Compañía de Jesús el 13 de diciembre de 1969 por monseñor Ramón José Castellano, arzobispo emérito de Córdoba; elegido obispo titular de Auca y auxiliar de Buenos Aires el 20 de mayo de 1992 por Juan Pablo II; ordenado obispo el 27 de junio de 1992 en la catedral de Buenos Aires por el cardenal Antonio Quarracino, arzobispo de Buenos Aires (co-consagrantes: Mons. Ubaldo Calabresi, nuncio apostólico y Mons. Emilio Ognénovich, obispo de Mercedes); promovido a arzobispo coadjutor de Buenos Aires el 3 de junio de 1997, inició su ministerio pastoral como undécimo arzobispo de Buenos Aires el 28 de febrero de 1998; designado Ordinario para los fieles de rito oriental residentes en la Argentina y que no cuentan con ordinario de su propio rito el 6 de noviembre de 1998.

Creado cardenal del título de San Roberto Belarmino por Juan Pablo II en el consistorio del 21 de febrero de 2001. Moderador del Tribunal Eclesiástico Nacional de segunda instancia y del Tribunal Interdiocesano Bonaerense.

En la Santa Sede es miembro de las Congregaciones para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos; para el Clero y para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica; es miembro del Comité de la Presidencia del Pontificio Consejo para la Familia y del Consejo Post Sinodal; consejero de la Pontificia Comisión para América Latina.

En la Conferencia Episcopal, preside la Comisión para la Universidad Católica Argentina, es miembro de la Comisión de Liturgia y delegado para la Pastoral de Santuarios. Lema episcopal: «Miserando atque eligendo».