La historia registra que el 26 de febrero de 1561 -hace 452 años- se fundó la ciudad de Santa Cruz de la Sierra a orillas del arroyó Sutó, muy próximo a lo que es hoy San José de Chiquitos. Después de sus traslaciones, la ciudad itinerante se vino desde Cotoca a finales de 1621 y se fusionó con San Lorenzo el Real, en el lugar que hoy ocupa en la punta de San Bartolomé, a orillas del río Piraí.

Hasta el año 1784 se nombraba indistintamente de San Lorenzo y de Santa Cruz de la Sierra, pero finalmente se impuso el nombre de la ciudad fundada por el capitán español Ñuflo de Chaves, en clara demostración de que su identificación, el cruceño y el cruceñismo que trajo desde su salida del lugar de fundación, fue una de las identidades de este pueblo eterno.

Sostenemos que el 26 de febrero debería ser feriado para festejar como corresponde el nacimiento de esta ciudad que se inició con menos de 2.000 habitantes y al cabo de 452 años tiene cerca de dos millones.

Este fenómeno del crecimiento poblacional y el hecho de haberse convertido en la locomotora económica de Bolivia ha hecho posible el progreso y desarrollo, pero que siempre fue a acosta de las luchas cruceñas, las más notables las que libró Santa Cruz con su líder Melchor Pinto Parada en los años 50 para conseguir la consolidación y el pago de sus regalías del 11 por ciento que abrió el paso hacia el progreso urbano de Santa Cruz de la Sierra.

Pero este fenómeno de crecimiento económico y de perseverar en el modelo que le dio resultado, atrajo la migración interna, tanto la provincial como la interdepartamental para convertir a nuestra ciudad en el más auténtico crisol de bolivianidad, pese a la existencia de ciertas voces que no se sienten acogidos o que por razones políticas se han convertido en los detractores y enemigos gratuitos de Santa Cruz.

Ha sido tal el desarrollo, como por ejemplo que recién en 1955 llegó el primer ferrocarril a esta ciudad y que todavía a mitad del siglo pasado, mientras las capitales departamentales del centro y occidente del país tenían pavimento, vehículos, agua y electricidad, Santa Cruz se transportaba en carretones.

Y seguimos postergados por el centralismo: Mientras la serranía y riqueza del Mutún fue descubierta por el español Alvar Núñez Cabeza de Vaca, el año 1543, hace más de 450 años, todavía no se puede explotar esta riqueza natural para beneficio del país, la región y en forma especial de la joven provincia Germán Busch y sus municipios..

Y entre las grandes pérdidas, es bueno apelar a la historia para saber que el departamento de Santa Cruz, creado el 23 de enero de 1826, con 1.703.000 Kms. cuadrados, hoy, después de tanto desmembramiento , solo tiene 370.621 Kms. cuadrados.

La ciudad creció en forma insospechada, se desarrolló por la capacidad de trabajo de su gente y de los que han venido a sumar su esfuerzo para hacer que seamos la despensa de Bolivia.

Pero también, y esto es lo más penoso, se ha coinvertido en el epicentro de la delincuencia callejera, el hogar de narcotraficantes que desde esta ciudad manejan al gran negocio internacional de la cocaína, la sociedad de consumo para la compra de vehículos chutos que ya no entran en las calles cruceñas y la instalación de mercados de venta de ropa usada que está matando la producción nacional.

Santa Cruz de la Sierra, necesita un cambio, pero no un proceso de cambio para empeorar la situación, sinó un cambio de autoridades impuestas por el centralismo y una nueva mentalidad para hacer viable el futuro de nuestros hijos y de los hijos de nuestros mijos.

Ese es el mejor homenaje que debemos rendir a la ciudad querida que nos vio nacer, antes de que sea una ciudad gobernada por los dueños del poder que nos tratan como si fuéramos carne de cogote y encima nos imponen autoridades que no conocen nuestra realidad.

* Periodista cruceño, Editorial del programa radial Santa Cruz en Marcha, difundido semanalmente en Radio Oriental FM 96.3 y AM 1200 e Iyambae.com.