El diario El País, autocalificado “el periódico global en español”, violó todas las normas éticas del periodismo e incluso su propio Manual de Estilo al publicar una grotesca fotografía “exclusiva” del Presidente Hugo Chávez que resultó ser falsa. Además de quedar en ridículo, la transnacional mediática española ha puesto en evidencia a toda la prensa burguesa del mundo que se precia de “objetiva e imparcial”.

El diario El País compró a la agencia de prensa Gtres Online una supuesta fotografía “exclusiva” del Presidente Hugo Chávez recibiendo atención médica y con tubos para respirar. “El País ofrece una imagen inédita y exclusiva, tomada hace unos días, que muestra un momento de su tratamiento médico en Cuba, según las fuentes consultadas por este diario”, describió el medio al pie de la polémica foto.

Sin verificar el lugar, la fecha y la autenticidad de la foto “exclusiva”, El País la publicó el jueves en su sitio web y también en la primera plana de sus primeras ediciones en papel. Sin embargo, “tras constatar que la imagen ofrecida no correspondía a Chávez”, el diario admitió que tuvo que suspender “la distribución de su edición impresa y procedió a enviar una nueva edición a los puntos de venta”.

El canal Venezolana de Televisión reveló que la “primicia” de El País fue obtenida de un video difundido por YouTube en 2008 en el que se ve a un paciente desconocido que se parece a Chávez (ver http://www.youtube.com/watch?v=DB4bIH0GsYU). El director del diario El Mundo Pedro Ramírez, principal competencia de El País, dijo en su cuenta de Twitter que intentaron venderle la misma imagen en 30 mil euros, pero rechazó la oferta porque la agencia no detallaba “dónde, cuándo y cómo estaba hecha”.

De centro-izquierda y considerable raigambre en el ámbito iberoamericano, El País fue el mejor diario español en los años 70 y 80 del siglo pasado, pero poco a poco fue haciéndose más de derechas y perdiendo calidad, al igual que muchos otros medios europeos que hoy dicen más o menos lo mismo de Obama, Venezuela o Irán; hablan de “proceso de paz” de “tender la mano”, de “lucha contra el terrorismo” y en general se comulga con el proceso general de gran desigualdad que impulsa la globalización, afirma el periodista españo Rafael Poch. (El último corresponsal español en Berlín y la prensa española, entrevista realizada por Carmela Negrete Navarro para la Junge Welt)

Para citar solo una muestra de su tendenciosidad, el año pasado El País comentó que “Sean Penn perfecciona su papel de bocazas”, supuestamente porque “opina de política internacional con la rotundidad de un secretario de Estado”. El diario de marras descalificó al actor solo porque “su padre apoyó a los sindicatos y fue incluido en la lista negra por el Comité de Actividades Antiestadounidenses” y porque escribió de niño una cita de Thomas Jefferson en la puerta de su habitación: “Nuestros niños nacen libres, y su libertad es un regalo de la naturaleza y no de quienes los engendraron”.

El País, que se considera liberal y pluralista, ha publicado las virulentas críticas del columnista Moisés Naím al gobierno Chávez (entre muchos otros artículos como los del hiperbólico Mario Vargas Llosa), sin nunca publicar un artículo favorable a tal gobierno. En sus últimos escritos, Naím dijo que el gobierno Chávez ha llevado a Venezuela al desastre, creando un déficit público que, según él, representa el 20% del PIB, recordó el periodista de Aporrea Vincent Navarro.

Tras la publicación de la falsa foto de Chávez, además de quedar en ridículo, el diario español puso en evidencia su falta de ética y su manifesta animadversión hacia Venezuela y el Presidente venezolano, y no se descarta que su temerario yerro sea recordado como uno de los más vergonzosos de la historia del periodismo mundial.

Condenan la “canallada” de El País

No es la primera vez que el diario El País tergiversa descaradamente la realidad venezolana. Por ejemplo, en su editorial del 13 de abril de 2002 justificó el golpe de Estado contra Hugo Chávez, y a principios de este año difundió falsos rumores sobre la salud del mandatario, haciendo coro a otras corporaciones mediáticas transnacionales que desataron una guerra psicológica contra el país, denunció la embajada de Venezuela en España.

En un comunicado público, la legación diplomática venezolana reprochó el ensañamiento y la falta de ética en la cobertura de El País sobre Venezuela, lo que evidencia el desprecio del periódico por el pueblo que ha reelecto a Chávez por tercera vez. “La publicación de esta imagen demuestra una vez más, y con extrema crudeza, que este diario está sirviendo de plataforma para la difusión de propaganda fabricada en laboratorios de guerra sucia contra el presidente Chávez, como lo denunció el vicepresidente ejecutivo Nicolás Maduro”, recordó la embajada.

La legación diplomática subrayó que la publicación “sobrepasó todos los límites, no sólo de la ética periodística, sino del más básico respeto a los derechos de un hombre que está batallando por su salud, de su familia y del pueblo venezolano”. La transnacional mediática española ni siquiera se disculpó con el presidente Chávez, con sus familiares ni con el pueblo venezolano, “como tampoco se han disculpado por su desvergonzado apoyo al golpe de Estado del 11 de abril de 2002”.

El ministro de Comunicación e Información de Venezuela Ernesto Villegas aseguró que la temeraria acción de El País “se inscribe en una ofensiva sistemática del poder mediático transnacional contra la Revolución Bolivariana, que utiliza como punta de lanza a la prensa hegemónica española, en especial a los diarios El País y ABC”, y “pasará a la historia como una vergonzosa página del periodismo mundial”.

El gobierno venezolano reiteró que tomará las acciones legales pertinentes ante el agravio cometido, “que no se resarce con las magras disculpas ofrecidas por la empresa de difusión masiva a sus lectores”.

“Tengo el estómago hecho un nudo… Prensa canalla. No se me ocurre otro adjetivo”, escribió al respecto la presidenta argentina Cristina Fernández en su cuenta de Twitter, y se preguntó: “¿Cómo será el/la que armó la foto? ¿Tendrá hijos? ¿Caminará por las calles de Madrid junto a hombres y mujeres normales? ¿Quién fue el editor que autorizó la publicación? ¿Hablará de la libertad de prensa?”. (Prensa Latina)

Por su parte, la senadora Lucía Topolansky, esposa del presidente uruguayo José Mujica, condenó la “falta de ética brutal” de El País y consideró que el mundo periodístico “tendría que salir a repudiar esta situación”. (Prensa Latina)

Varios medios de prensa alternativos opinan que el “rocambolesco episodio” protagonizado por El País pone en vereda a toda la prensa amarillista del mundo, en especial a los aparatos ideológico-culturales más importantes de América como Televisa (México), O Globo (Brasil), ABC Color (Paraguay), El Mercurio (Chile), El Tiempo (Colombia), Globovisión (Venezuela), y Grupo Clarín y La Nación (Argentina), todos ellos articulados con El Nuevo Herald (Miami) y El País y ABC (España).

Este nuevo escándalo “pone sobre la mesa las miserias de una prensa donde las opiniones tienen precio, donde todo se compra y se vende, desde un titular hasta una foto. Este acontecimiento viene a coronar un largo proceso de desgaste de la imagen de esta comunicación empresaria. Si hasta hace pocos años los medios burgueses se presentaban a sí mismos como un parámetro de objetividad e imparcialidad, y podían hacerlo porque el público lo creía, a esta altura esa ficción ya casi nadie la cree”, enfatiza una declaración de redes sociales que comenzó a circular profusamente en la red. (Declaración urgente por una nueva comunicación: Ante las miserias de El País y la prensa corporativa, construyamos una respuesta desde los pueblos; Adhesiones: albadelospueblos@gmail.com)

“Realmente resulta increíble que periodistas profesionales del diario El País participen en estos montajes que pretenden engañar al público y dediquen su tiempo a buscar imágenes viejas en Internet para cometer un fraude que atenta contra los principios deontológicos más elementales de la profesión”, lamentó el periodista y escritor chileno Ernesto Carmona.

“Primero fue la CNN generando dudas sobre la última operación que sufriera el Presidente, y alentando (con su estilo sibilino) una muerte próxima; luego les tocó el turno a sus adlateres de Miami, quienes consultan habitualmente a un ‘médico’ que dice saber lo que otros ignoran. Y ahora le toca el turno, en esta escalada interminable, a los directivos de esa central desestabilizadora que es el diario español El País.Parece que los hacedores de ‘el periódico global en español’ compraron ‘mercadería podrida’, como se suele decir en Argentina, en la jerga del periodismo. Y les ocurrió precisamente a ellos, que se jactan de dar lecciones de ética, que organizan becas y talleres para que incrédulos aprendices (y no pocos veteranos) cronistas latinoamericanos ‘aprendan’ las maravillas que inculca la troupe de Juan Luis Cebrián y sus bulldogs del Grupo Prisa”, deploró a su turno el director de la publicación digital Resumen Latinoamericano Carlos Aznarez.