Chimoré, (ABI).- El último informe del proyecto F-57 presentado en 2012 por la Oficina de las Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (ONODC) revela que en Bolivia existen aproximadamente 27 mil hectáreas de cocales. El viceministro de la Coca Dionisio Núñez consideró que esa cifra es relativa y hay que restarle la cantidad de cultivos erradicados el pasado año. La Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) erradicó 11.043 hectáreas de cultivos de coca excedentaria en 2012.

El encargado de Negocios de Estados Unidos Larry Memmot informó que las autoridades de su país estimaron que la reducción neta de cultivos ilegales en 2012 llegó a 13% en Bolivia. Un informe paralelo al de Washington situó en 12% el nivel de la erradicación boliviana.

Memmot manifestó que Estados Unidos considera que los logros alcanzados por Bolivia el pasado año fueron “impresionantes”, por lo que continuará con su apoyo a la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) en el marco del principio de responsabilidad compartida para la eliminación de cultivos excedentes.

De igual forma, el representante de la Oficina de las Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (ONODC) en Bolivia César Guedes destacó que la lucha antidrogas de Bolivia haya sobresalido en 2012 y reclamó, en aras de su sostenibilidad y premio a su esfuerzo, más apoyo de la comunidad internacional.

“Lo importante que esta es una guerra que llevan los países, es un guerra global mundial contra el narcotráfico, no es un problema solamente de Bolivia, de un país productor, tránsito y consumidor y el consumo que es un problema de toda la cadena”, apuntó en entrevista con la ABI.

“Para Bolivia el 2012 fue otro año exitoso en las tareas de erradicación de cultivos ilegales y excedentarios de cocales e incautación sustancias controladas, la aprehensión de gente implicada con este ilícito y la desarticulación de factorías y laboratorios de cristalización”, destacó.

Resaltó que “Bolivia utilizando sus propios recursos realiza grandes esfuerzos en la lucha antinarcóticos y por ello es justo seguir apoyando a esa voluntad demostrada en la reducción” que sobrepasa las 11.043 hectáreas de coca y la incautación más 36 toneladas de cocaína.

Guedes afirmó que “el gobierno está logrando otra hazaña en las tareas de erradicación de cultivos ilegales y excedentarios de coca. Al erradicar la coca excedentaria lo que está haciendo es disminuir la capacidad de materia prima para el narcotráfico. Cuando se trata de erradicación de coca excedentaria, entonces ése es un buen signo que demuestra que Bolivia trabaja de manera decidida para reducir los cultivos”.

Por su parte, Dionisio Núñez reiteró que el gobierno del Presidente Evo Morales tiene una posición clara respecto a las áreas legalmente definidas para el cultivo de coca en los departamentos de La Paz y Cochabamba y que ningún productor puede tener más de un cato, equivalente a 1.600 metros cuadrados.

Recordó que en La Paz, por ejemplo, se cuenta con siete municipios delimitados y calificados como tradicionales, entre Coroico, Coripata, Yanacachi, Chulumani, Irupana, Cajuata y parte de La Asunta. También se incluyó en la medida a 300 hectáreas en la región de Apolo, de la provincia Franz Tamayo, 25 hectáreas en la provincia Murillo y 1.000 hectáreas en la provincia Caranavi.

“Hemos dicho claramente que no se va a reconocer más áreas o cultivos de coca en ninguna otra provincia, porque para nosotros durante 2006, 2007 y 2008 se ha definido cuales son las áreas de producción”, afirmó Núñez y confirmó que está en curso estudios para determinar la cantidad de hectáreas que deben existir en el territorio nacional y la elaboración de la nueva Ley General de la Coca, con propuestas que elaboran productores, comerciantes y consumidores.

El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas Felipe Cáceres anunció que en junio de este año se conocerán los resultados del estudio integral sobre consumo de coca en Bolivia, que permitirá elaborar políticas de lucha contra el narcotráfico. “Por una responsabilidad con la comunidad internacional y los bolivianos, en junio el Estado Plurinacional de Bolivia hará conocer los resultados del estudio integral financiado por un millón de euros por la Unión Europea”, declaró a la ABI después de supervisar el inicio de la erradicación de cocales, en la Federación Chimoré, Sindicato Churuvalencia.

Los resultados del estudio integral de la coca servirán de base para la modificación de la Ley 1008 en dos cuerpos legales, la Ley General de la Hoja de Coca y la Ley de Sustancias Controladas.

Por otro lado, el Presidente Morales pidió el martes a los cocaleros del Chapare boliviano, otrora emporio de la droga, sus denuedos para coadyuvar en la destrucción de la coca ilegal destinada a la fabricación de cocaína, un día después de celebrar la despenalización por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) del masticado (acullico) de la hoja.

“Mi pedido con mucho respeto a nuestros hermanos dirigentes y dirigentes de mujeres, mucha responsabilidad no solamente con el Gobierno sino responsabilidad con Bolivia y responsabilidad con Bolivia y la humanidad”, urgió el mandatario al inaugurar en la población e Chimoré la erradicación de plantaciones ilegales en el país andino amazónico.

Morales pidió a los labriegos bolivianos evitar la utilización criminal de la hoja de coca. “Lamentablemente una parte de nuestra hoja de coca desvían a un problema ilegal, a la cocaína, usando precursores. Ese producto hace daño a la humanidad, por eso este esfuerzo del pueblo bolivianos en la reducción”, sostuvo.

Morales también reconoció el trabajo de la Fuerza de Tarea Conjunta, una fusión de militares y policías que se encarga, desde 2008, de la lucha antidrogas en Bolivia sin el apoyo de potencia extranjera alguna. “Cualquier esfuerzo de cualquier ser humano, sea de carácter familiar o de carácter institucional, así como de nuestros soldados de la Fuerza de Tarea conjunta siempre serán valorados por el pueblo boliviano”, recalcó.

Desde 2009, cuando Morales corrió a la agencia antidrogas de Estados Unidos, (DEA, por sus siglas en inglés) por cuestiones de injerencia en política interna, Bolivia libra en solitaria la batalla contra las plantaciones de coca ilegal.

Este año la FTC desplegó 21 campamentos y más de 2 mil soldados, policías y técnicos para encarar las tareas de racionalización y erradicación de coca excedente en los Yungas de La Paz y el trópico de Cochabamba, informó su comandante Willy Pozo.

“La Fuerza de Tarea Conjunta para la presente gestión dispondrá de 16 campamentos dependientes del Comando Regional Chapare y cinco campamentos en los Yungas de La Paz”, dijo en la inauguración de las operaciones en la base de la FTC, en el municipio de Chimoré, a 190 kilómetros de la ciudad de Cochabamba.

Pozo indicó que las Fuerzas Armadas cooperan en esa tarea con 1.500 efectivos, entre oficiales superiores y subalternos, sub oficiales, sargentos y soldados. Según esa fuente, Policía Nacional movilizó a 400 efectivos que darán protección a las fuerzas de erradicación. Asimismo, mencionó que el trabajo será acompañado por cerca de 180 técnicos de la Unidad de Desarrollo Social del Trópico de Cochabamba y la Unidad de la Dirección de Desarrollo Integral de las Regiones Productoras de Coca en los Yungas de La Paz.

Los efectivos de la FTC tendrá además el apoyo de “camiones del Batallón de Transportes número dos del Ejército, denominado ‘Diablos verdes’, helicópteros de los ‘Diablos Rojos‘ y aviones de los ‘Diablos Negros’ conformado por personal militar de la Fuerza Aérea Boliviana, y los ‘Diablos Azules‘ para operar en cursos de agua”, indicó Pozo.