(ABI y Bolpress).- Bolivia denunció el martes la “penetración” de una misión mimetizada del Departamento de Defensa de Estados Unidos que realizó, en una de las montañas andinas de La Paz una “operación militar encubierta”, a título de turismo e investigación.

El ministro de Gobierno Carlos Romero denunció que la incursión de un equipo estadounidense financiado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos en Chacaltaya para realizar estudios de los efectos de la altura en soldados de ese país desplazados en Afganistán constituye una “constatación objetiva de que hay una permanente injerencia” del país del norte que demuestra la actitud “imperialista de hegemonía unipolar”.

El ministro Romero dijo que “más allá de los propósitos” de esa expedición, la forma de incursión en el territorio nacional “representa un acto de vulneración a la soberanía boliviana”.

El 12 de junio de 2012, el investigador estadounidense Robert Corwine Roach Jr. ingresó a Bolivia, en el vuelo 922 de American Airlines, proveniente de Estados Unidos, con escala en Lima, Perú. Tres meses después, el 15 de septiembre, abandonó el país, reiteró que el motivo de su viaje fue “turismo” y declaró “un día” de residencia.

Pero en realidad, Roach no vino a hacer turismo a Bolivia. El científico norteamericano llegó al país financiado por un millonario presupuesto del Departamento de Defensa del Gobierno de Estados Unidos para realizar experimentos en Chacaltaya útiles a la adaptación de soldados destinados a las acciones militares del país del norte en Afganistán. Anteriormente, Roach ingresó a Bolivia, el 7 de diciembre de 2012 y el 8 de marzo de 2012.

El 14 de enero de 2012, el diario The Denver Post, de Colorado, informó que “un científico obtiene un financiamiento militar para estudiar tratamientos para la enfermedad de altura”, en alusión a Roach.

Según esa publicación, Roach y otras 24 personas planificaron permanecer durante 16 días en la altitud de Bolivia para estudiar su aclimatación y adaptación. “Roach director del Centro de Estudios de la Altura del Departamento Médico Anschutz en Aurora (Colorado) recibió un financiamiento de $us 1, 5 millones del Departamento de Defensa para realizar un estudio que pretende determinar los procesos moleculares básicos de la aclimatación con la esperanza de descubrir nuevas maneras de proteger funcionarios de las Fuerzas Armadas del mal de la altura”.

“Específicamente, el Gobierno quiere encontrar nuevos métodos para superar rápidamente la enfermedad de altura que generalmente afecta a quienes sirven en Afganistán”, dice la publicación estadounidense accesible en http://www.denverpost.com/business/ci_19740219.

La investigación en Chacaltaya fue la continuación de un financiamiento inicial de 2,5 millones de dólares del Departamento de Defensa.

La manipulación de la información y la falta de honestidad demostrada al mentir sobre las causas del ingreso a Bolivia, sin haber hecho el trámite ante la Cancillería y sin haber informado los verdaderos propósitos, demuestran que Estados Unidos aún incurre en sus acciones imperialistas y asume que puede ingresar “como si el Estado boliviano fuera una colonia”, criticó el ministro Romero.

Por su parte, la ministra de Comunicación Amanda Dávila confirmó que “Bolivia denuncia ante la comunidad internacional que Estados Unidos realizó una operación militar encubierta que consistió en el envío de presuntos investigadores estadounidenses que en número de 24 llevaron a cabo investigaciones y experimentos militares destinados a la adaptación de soldados a la altura que luego deberían llevar a cabo acciones militares en varios país como Afganistan, Irak, Libia, Siria y Sudan”.

La misión más importante de 24 funcionarios del Departamento de Defensa de EEUU, vestidos de civiles y que se presentaron ante el servicio de Migración de Bolivia como turistas, se registró entre el 12 de junio y el 15 de septiembre en la montaña Chacaltaya, eslabón de una cadena montañosa que circunda las ciudades de La Paz y su vecina de El Alto y que se emplaza a 5.200 metros de altura sobre el nivel del mar.

“A esto llamamos no sólo una injerencia, no sólo una violación de la soberanía nacional; es una penetración, suerte de invasión, ya que es una acción que tiene un destino militar a través de este grupo”, declaró Dávila a la ABI.

La denuncia se registró cuando La Paz y Washington parecían redondear un acuerdo marco de nuevas relaciones bilaterales y se aprestaban a reponer a sus embajadores en ambas capitales, tras el quebranto de los vínculos binacionales en 2008, cuando el presidente boliviano Evo Morales corrió al embajador estadounidense Philip Golberg, a quien acusó de conspiración, medida que fue contestada en términos análogos por el gobierno de George W Bush.

La funcionaria boliviana refirió, en la plataforma de su denuncia, la existencia, antes y después de junio anterior, de misiones estadounidenses con propósitos y métodos similares. En nombre del gobierno de Morales, la Ministra de Comunicación dijo que el grupo de supuestos investigadores recibió financiamiento con fines militares.

“Este es un financiamiento militar que tiene como propósito apoyar los planes de invasión (por parte de Washington) en países donde en este momento EEUU lleva a cabo guerras destinadas al control de recursos naturales y de poblaciones civiles íntegras”, sostuvo.

Morales ha denunciado en foros internacionales las guerras coloniales del siglo XXI por tropas de EEUU.