El presidente Evo Morales se declaró confiado en lograr una victoria en su “batalla internacional” para depenalizar el consumo tradicional de la hoja de coca. El “acullico” (masticado de la hoja de coca), es actualmente penalizado por la Convención de Viena de 1961 de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Bolivia se retiró de esa convención en junio de 2011, pero en 2012 pidió su adhesión con una enmienda a dos incisos del artículo 49, respecto al acullico, una práctica ancestral en Bolivia y los países andinos

“Hasta el 11 de este mes (enero) van a haber novedades, todos los hermanos afines a este producto vayan organizando una concentración para informar en detalle cómo hemos ganado una batalla internacional para legalizar el pijcheo (acullico) de la hoja de coca en Bolivia. Cómo con la fuerza del pueblo boliviano vamos a hacer cambiar la legislación internacional, la penalización al pijcheo de la coca”, afirmó Morales quien a la vez es el principal dirigente de los productores de coca del trópico de Cochabamba.

La despenalización de la hoja de coca se convirtió en uno de los ejes de la política internacional del gobierno del presidente cocalero. La ofensiva diplomática está liderada por el Canciller, David Choquehuanca, quien realizó giras en demanda de apoyo.

Según Morales la campaña internacional para la despenalización del acullico se realiza en apego a la nueva Constitución Política del Estado, impulsada por su gobierno. El artículo artículo 384 de la nueva Constitución señala que la hoja de coca es originaria, ancestral y patrimonio cultural de Bolivia.

“Si no hubiera sido este proceso o este instrumento político, quien se hubiera atrevido hacer cambiar la convención de 1961, nadie, esa es otra lucha del pueblo boliviano, es otro hecho histórico inalcanzable y ahora algunos países quieren sumarse con el Perú, pero igual esta batalla va a continuar”, dijo Morales ante una concentración de cocaleros en Chulumani.

Bolivia necesita conseguir la adhesión de 123 de los 184 países signatarios de este tratado internacional. Hasta ahora los gobiernos de Estados Unidos, Inglaterra y Suecia objetan el retorno Bolivia a la Convención de Viena.

En Bolivia se cultivan cerca a 27.000 hectáreas de hoja de coca, aunque legalmente sólo son permitidas 12.000 hectáreas. La lucha contra la erradicación de cocales fue liderada por años por Morales. Ya en el gobierno Morales dispuso la realización de un estudio para determinar qué cantidad de cocales debe ser permitida en Bolivia, resultados que no son publicados aunque el primer estudio fue terminado hace ya más de un año.