La Habana.- En Estados Unidos Internet, los filmes de Hollywood y los videos juegos de ciencia ficción ahora generalizan la idea apocalíptica de que el mundo va a terminar violentamente a partir de una inesperada cadena de eventos catastróficos. El objetivo de los grupos dominantes es la más absoluta enajenación del pueblo estadounidense el cual es sistemáticamente manipulado a partir de las nuevas tecnologías de la comunicación y empujado a una vida repleta de incertidumbres, temores y amenazas ficticias.

Esto es reforzado por conmovedores hechos donde algunos solitarios desequilibrados ejecutan asesinatos o suicidios masivos, o practican cultos satánicos, o hasta grupos de odio se mantienen enajenados del mundo real y todo ello va dirigidos a aplastar el sentimiento de que podemos vivir en paz, si somos mejores.

Todas estas amenazas hacen que el pueblo estadounidense se divorcie en mayor medida de la realidad y asuma actitudes mucho más violentas e inexplicables a partir del efecto psicológico de que el mundo terminará inexorablemente en un repentino holocausto que borrará a todas las culturas, religiones, razas, continentes y seres vivientes. Incluso los servicios especiales han pronosticado que para el 2025 nuestro planeta será afectado por mutantes pandemias y por desastres naturales altamente destructivos, lo que en la práctica desvía la atención popular lejos de los más apremiantes problemas sociales.

Las noticias diarias, intencionalmente dirigidas a crear pánico o estados que fluctúan entre la depresión y la ansiedad, de hecho conllevan a que se justifiquen guerras perpetuas, y a que se busquen enemigos constantemente como parte de un delirio de que el resto del mundo debe ser destruido, sencillamente porque es peligroso y perverso. Ahora en el largometraje hollywoodense titulado “2012” el mundo llega a un espeluznante final a partir de inexactas profecías ancestrales señala el sitio breitbart.com.

Supuestamente el calendario Maya anuncia que el 21 de diciembre del 2012, llegará el fin del mundo, ya que un misterioso planeta chocará contra la Tierra. La agencia espacial estadounidense NASA mediante su vocero, ha salido a desmentir estos infundados rumores por las implicaciones que los mismos pueden tener para la ya atormentada salud mental del ciudadano promedio. También desmintió otras falacias horribles como que se pierda el campo magnético, que los otros planetas asuman una nueva alineación en el espacio, o que las distintas capas de la tierra se separen abruptamente.

Varios sicólogos aseguran que habrá muchos estadounidenses que sufrirán en el futuro sin saberlo “esquizofrenia paranoica”” si continúan las falsas ideas consideradas como verdades, fortalecidas por extrañas alucinaciones y acompañadas de contradictorios sentimientos de estar perseguidos permanentemente por monstruosos enemigos ficticios.

El ataque inicial contra el comportamiento del individuo puede desencadenarse de forma inocente con lo que es conocido como “La primera falsa idea”, según la explicación especializada que sobre esa patología nos ofrece Internet.

Puede estar leyendo un periódico, viendo la televisión, escuchando la radio, o utilizando su computadora o celular y de súbito alguna frase, algún inofensivo slogan publicitario, una imagen o sonido cualquiera, le parece una peligrosa amenaza mortal. La mente es repentinamente invadida por poderosos sentimientos, ya sea de absoluto terror, de odio, celos, violencia, sadismo, envidia o nostalgia.

La dominación mediante la manipulación de la realidad moldea los pensamientos más íntimos y hasta las acciones más simples del ser humano en esa sociedad, donde la tecnología se torna obsoleta a la velocidad de la luz en este siglo. Es una forma solapada de control mental y social y es más exitosa a medida que hay una menor conciencia en el ser humano y este se convierte lentamente en un simple objeto moldeable a los intereses de los que quieren someterlo, señala el sitio Macondo de España.

* El autor es jefe del Departamento de Difusión de Prensa Latina.