Santa Cruz, (ABI).- La jueza IX de Instrucción en lo Penal Eneas Gentile ordenó el martes la detención domiciliaria del empresario estadounidense Jacob Ostreicher, revocando así su detención de más de 18 meses en la cárcel de Palmasola, donde fue recluido acusado de lavar dinero ilegal, sin proceso ni sentencia. Gentile también dictaminó el arraigo del ciudadano norteamericano y le impuso una fianza de 100 mil bolivianos.

“La suscrita juez, ante la evaluación de las pruebas presentadas por la defensa del señor Jacob Ostreicher determina la detención domiciliaria del imputado a cumplirse a partir de este momento, quedando suspendida la prevención preventiva anteriormente dictada, por haberse sustentado que el imputado cuenta con una familia constituida, incluso su esposa se encuentra presente en la audiencia”, afirmó la Jueza en la trigésima audiencia de medidas sustitutivas, solicitada por Ostreicher.

El empresario estadounidense que encargó sus negocios bolivianos a una administradora colombiana, connivida luego con un terrateniente brasileño luego detenido en su país por narcotráfico, se presentó por segunda vez ante la jueza Gentile, después de que la sala primera a cargo de los vocales Sigfrido Soleto y Edgar Carrasco decidiera devolver los obrados al juzgado de Gentile alegando no tener competencia sobre el caso la semana pasada.

La decisión de Soleto y Carrasco levantó una serie de protestas y hasta la presidenta de la Cámara de Diputados de Bolivia Rebeca Delgado dijo que la investigación a la denominada red de extorsión sólo alcanzó mandos medios de la organización criminal, al referirse a los ex abogados del Ministerio de Gobierno, Fernando Rivera Tardío y Dennis Rodas Limachi, ambos despedidos con ignominia por el titular de esa cartera de Estado, Carlos Romero y ahora presos en la principal cárcel de Santa Cruz.

Numerosos grupos de residentes israelitas llegaron hasta el modulo judicial del barrio los Tusequis de esta capital para apoyar a Ostreicher. En manifestaciones públicas proclamaron su inocencia de los cargos que le privaron de su libertad en 2010. “Como residentes judíos, venimos a dar todo nuestro apoyo a Jacob, sabemos que él es inocente de todo lo que se le acusa, a sido demostrado por su fortaleza, que los corruptos y ladrones son otros, pedimos justicia y su libertad, además queremos que se le devuelvan sus bienes que se le fueron arrebatados, que se lo robaron”, dijo Moisés Moreno.

Tras la audiencia, una ambulancia trasladó, en medio de fuerte custodia policial, a Ostreicher, rumbo a la clínica Incor donde mantiene tratamiento médico. Ostreicher, que invirtió en Bolivia cerca de 28 millones de dólares en la industria del arroz, se recupera de un agravado, en prisión, mal de Parkinson.

El republicano congresista estadounidense Christopher Smith y el cineasta de esa misma nacionalidad Sean Penn acompañaron los alegatos ante la justicia boliviana de Ostreicher, quien saltó a la gran notoriedad pública luego de conocerse que era extorsionado por una banda de abogados vinculados a los ministerios de Gobierno y la Presidencia, ciertos jueces y fiscales.

Jacob Ostreicher agradeció el martes al Presidente Evo Morales por solicitar una investigación inmediata en torno a la red de abogados y funcionarios extorsionadores que le hizo presa durante casi 19 meses en que se le encarceló sin juicio ni sentencia en Palmasola de Santa Cruz.

“Gracias al Presidente Evo Morales. Tan pronto se enteró de este grupo de extorsionistas que estaban operando dentro el país, él solicitó una investigación inmediata”, afirmó el hombre, a quien la jueza IX de Instrucción en lo Penal, Eneas Gentile, le cambió la cárcel de Palmasola, la más peligrosa y hacinada de Bolivia, por su casa en la misma Santa cruz donde guardará detención domiciliaria mientras se sustancia el ralentizado juicio por presuntos cargos de narcotráfico.

El empresario estadounidense de ascendencia judía destacó el temple de Morales cuando le tocó enfrentar a la banda de criminales escudados en la abogacía y la función pública que se había enquistado en su administración.

“El (por Morales) declaró lo siguiente y voy a citarlo: ‘no importa que tan grande sea la persona o que tan pequeña sea la persona que está envuelta en esta red de extorsión, todas estas persona van a ir a la cárcel’, y el presidente Morales cumplió con su promesa”, proclamó durante una conferencia de prensa tras la audiencia judicial.

Ostreicher aseguró que otras 10 personas quedarán tras de rejas en la medida en que las investigaciones avancen sobre los enlaces de la red de extorsión que mostró hasta ahora como cabezas visibles a dos ex abogados del Ministerio de Gobierno, Rivera y Rodas. “El día de hoy ya son nueve personas las que están detenidas, para cuando termine esta investigación habrán otras 10 personas más detenidas”, presagió.

Dicho y hecho, este martes fueron allanados el domicilio y las oficinas del presidente del Tribunal de Justicia de Santa Cruz Ariel Rocha por orden legal, luego que el magistrado declinara tácitamente declarar en el marco de la investigación de la red de corrupción y extorsión que ha puesto patas arriba el sistema judicial boliviano.

“La autoridad fue formalmente citada para prestar sus declaraciones informativas en calidad de testigo pero no lo hizo. De tal manera que se instruyó a actuar de acuerdo a la norma”, explicó el fiscal anticorrupción de Santa Cruz Mario Mercado. Rocha fue citado a comparecer para aclarar sus actuaciones respecto de las decisiones judiciales que adoptó en relación al caso del empresario estadounidense, encarcelado sin juicio ni sentencia durante 18 meses acusado de narcotráfico.

El Ministerio Público habría determinado la aprehensión de Rocha al declararlo prófugo. El departamento de Comunicación del Tribunal de Justicia del Distrito hizo saber que Rocha pidió baja médica por un problema de salud. La magistrada Teresa Ardaya asumió de forma interina la Presidencia del órgano en tanto dure la ausencia de Rocha.