Por maduros se caen. ¿No es tiempo que los ministros, del cargo que fueran, deberían poner sus cargos a disposición del Presidente?

La trama parece ser muy contagiosa, jueces, fiscales, ministros, etc. Todos con un aire de quizá, eso no puede ser nadie en el gobierno puede sobrevivir seriamente si el presidente no ratifica la confianza en el Gabinete, y parece, mal que pese, el presi no ha dicho nada de sus ministros no ha ratificado uno a uno, no ha dicho yo tengo plena confianza en éste, éste otrito y aunque sea en este otrito.

Todos están en la mira de una saga que deja muy mal parado al sistema de administración de justicia.

Ningún gobierno que se precie de electo por derecho puede dar la espalda a que a una evidencia tan latente como la de corrupción de los fiscales y sus mandos medios. La ley debe estar por encima de los manejos políticos. La justicia no solo se debe hacer sino que debería por lo menos verse como que se hace justicia.

Hoy la farsa del juicio al gringo es otra burla, grande, grandísima. Con antecedentes de corrupción y extorsión la fiscal debería dejar suelto al individuo y desmarcar la justicia hasta que no se haga de verdad JUSTICIA.

No se puede fingir un sistema judicial que no sea limpio y transparente, no se puede ya vivir con un sistema judicial apoyado en prebendas y dadivas políticas. El sistema judicial boliviano ha caído y hay que dejarlo ahora morir. Se tiene que empezar de nuevo con una independencia genuina del poder judicial sin ambages y con un control independiente que deje de ser el servilismo al señor que está en el poder.

La policía no es ajena a esto y lo han sabido de siempre, sin embargo se han sentido impotentes ante el grito de “usted no sabe con quién está hablando”. La policía cumple, mal ahora, pero seguro mejor después de que se depure un sistema de rateros y corruptos.

Los ministros no deben sentirse contentos, deben. por amor al presidente, por amor a la patria, dejar sus cargos de confianza. Si el presidente renueva confianza, adelante, si no a tu casa y bien servido con rendición de cuentas por tu tiempo de servicio al estado. Papel de contraloría y de auditores independientes. Eso dará al país otra muestra de que se quiere vivir en un mundo distinto. Un mundo donde la ley no sea para hacer trampa.

A ver si algún ministro hace carne. Ya no hay caso todos a decir adiós y si les dicen quédense, háganlo con la cabeza en alto. Si no juera no más, ajuerita que el sol calienta.