La Habana (PL).- Los caribeños tienen una difícil situación con sus rones, un renglón de exportación muy afectado por subvenciones de Washington a ese producto en Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses (IVEU). Un contrato ya concluido entre la gran empresa transnacional Diageo y las IVEU suma 20 millones de galones y abarca más del 50 por ciento del mercado actual de Estados Unidos, trascendió.

Según estimados, en algunos de los nuevos contratos firmados por esa transnacional el valor de las subvenciones recibidas supera por sí sola el costo real de la producción por litro de ron a granel. La administración de esa dependencia estadounidense reconoció que elevará los ingresos de 90 a 240 millones de dólares al año y que gran parte de ese dinero se dedicará a subvencionar la producción y comercialización.

Esos ingresos serán logrados en las IVEU y también en Puerto Rico mediante la devolución de un impuesto cobrado por Estados Unidos por importaciones de ron, explicó el diplomático y consultor sir Ronald Sanders. Tales devoluciones siempre tuvieron como fin mejorar la infraestructura (carreteras, escuelas y otras instalaciones), pero ahora se destinarán a subvencionar a privados y financiar el comercio desleal, aclaró.

Con estas subvenciones, IVEU y Puerto Rico podrán aumentar sus exportaciones a niveles que los productores de ron de la Comunidad del Caribe (Caricom) no pueden igualar, valoró el experto caribeño. En declaraciones formuladas en Bridgetown a la Caribbean Media Corporation (CMC), el presidente de la Comisión del Ron de Barbados, Frank Ward, dijo que los caribeños podrán llevar esa disputa ante la Organización Mundial de Comercio (OMC).

Los productores caribeños de ron encontramos extremadamente difícil poder competir con esas subvenciones y llamamos a los gobiernos del Foro del Caribe a tomar este asunto en serio, dijo Ward. Además, puntualizó que los subsidios para las industrias de ron en esos territorios dependientes de Estados Unidos afectan gravemente la capacidad de esta industria en Barbados para prosperar y sobrevivir. Advirtió que si la situación no se resuelve inmediatamente podría dar lugar a la desaparición de la industria del ron no sólo en Barbados, sino en todo el Caribe.

Hemos tenido hasta ahora tres dictámenes jurídicos sobre estas subvenciones otorgadas en territorios estadounidenses e indican que debe ventilarse según la normativa de la OMC, refirió. Así que tenemos un caso claro ahí y ahora necesitamos la voluntad política de los gobiernos para llevarla adelante pues el tiempo no está a favor de la industria caribeña del ron, afirmó Ward a la CMC.

Previamente la West Indies Rum & Spirits Producers Association (Wirspa), asociación regional de productores de ron en el grupo Cariforum, se pronunció sobre el tema. El Foro del Caribe (Cariforum), establecido en 1992, es un subgrupo de los Estados ACP (África-Caribe-Pacífico) y sirve como base para el diálogo económico con la Unión Europea.

Sus miembros incluyen a los 15 integrantes de la Caricom (Antigua y Barbuda, Bahamas, Barbados, Belice, Dominica, Granada, Guyana, Haití, Jamaica, Montserrat, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago) más la República Dominicana.

La Wirspa definió que los subsidios otorgados por las empresas multinacionales a los productores en territorios insulares estadounidenses pueden dañar severamente las economías del Caribe. Añadió que no se trata de una mera disputa entre productores de ron, sino entre los gobiernos independientes del Caribe agrupados en el Cariforum y los Estados Unidos.

Asimismo evocó que el ron genera un estimado de 500 millones de dólares anuales en divisas a los países de la Caricom y más de 250 millones de dólares en ingresos fiscales a Estados Unidos. Sanders, ex representante del Caribe ante la OMC, coincidió con Ward y la Wirspa en que el caso puede ser llevado al arbitraje de esa entidad si los esfuerzos diplomáticos no dan resultado.

Está en juego la producción de ron en varios países de la Comunidad del Caribe, y junto a ello los ingresos de divisas y la cantidad de empleos que esa industria genera, puntualizó. Las elevadas subvenciones para ampliar la industria de rones de Puerto Rico y las IVEU aumentaron su producción y comercialización, y a ello se suman impuestos especiales, observó en su sitio digital sirronaldsanders.com.

Mediante esa competencia desleal se retiran rones de la Caricom que han sido exportados tradicionalmente al territorio continental estadounidense y al mercado mundial, añadió. Recordó que el Acuerdo de la OMC prohíbe subvenciones que mejoren los resultados de exportaciones y causen efectos desfavorables para los intereses de otros miembros de esa organización.

Una historia de presiones

En 2010 la Unión Europea puso en aprieto a las empresas roneras del Caribe al firmar el Acuerdo de Asociación Económica (AAE) sin incluir un texto específico sobre ese producto. Para ello el Viejo Continente presionó a los estados caribeños indicándoles que si no pactaban su propuesta impondría un arancel más alto a sus exportaciones vitales, como el azúcar, el arroz y los bananos.

Fue entonces cuando el Caribe tuvo que aceptar la propuesta de esperar un plazo razonable (hasta 2016 o 2018) para adaptar sus instalaciones de producción y marcas con vistas a la competencia. Aquel compromiso fue edulcorado con otra propuesta de otorgar un fondo de 70 millones de euros para facilitar esa adaptación, algo que la Unión Europea no cumplió con la celeridad esperada.

Dos años después la West Indies Rum & Spirits Producers Association (Wirspa) se vio obligada a reconocer que la Comisión Europea no seguiría dándoles acceso preferencial al mercado del Viejo Continente. Ahora, con el diferendo con Washington por las subvenciones, vuelven a surgir presiones y el 24 de agosto último la compañía multinacional Diageo esgrimió una amenaza contra los países caribeños.

La transnacional advirtió que si la Caricom acude a la OMC para cuestionar los subsidios, dejará de comprar ron a granel a Barbados y Guyana, y revisará sus inversiones en Jamaica. Diageo es considerado el mayor productor mundial de bebidas alcohólicas, tiene una de sus fábricas más importantes en las IVEU, donde fabrican el ron Captain Morgan, el segundo más vendido en el mercado angloamericano.

Según su sitio digital www.diageo.com, cuenta con presencia en 180 países y es la productora de otras marcas reconocidas, como Johnnie Walker, J&B, Cardhu, Smirnoff, Gordon‘s, Cacique, Pampero y Guinnes. Anteriormente, tenía su fábrica de Captain Morgan en Puerto Rico, pero en 2008 se trasladó a las IVEU tras ofrecer incentivos comerciales millonarios a Washington.

El ron

El ron es una bebida alcohólica que puede ser elaborada a partir de dos subproductos de la caña de azúcar: la cachaza o el jugo de la dulce gramínea y de acuerdo con eso adquiere propiedades específicas. Aunque Marco Polo habló en el siglo XIV de vino de azúcar consumido en lo que hoy es Irán, la primera destilación de ron tuvo lugar en el Caribe, en el Siglo XVII, y un documento de 1651 lo describe en Barbados como un “licor infernal”.

Su producción industrial está asociada a la del azúcar en el Caribe y a través de la historia fue bebida de corsarios y piratas,y moneda de pago en la trata de esclavos, resultó muy consumida por la Marina Real Británica y forma parte de la tradición cultural de los pueblos del Caribe, que en buena parte viven de sus exiguas industrias y de lo que deja el turismo. Esa región produce rones ligeros (plata o blanco), de oro y oscuros, con especies o sabores frutales, y los añejos, según su grado de envejecimiento.

En los países caribeños hispanohablantes y angloparlantes se emplea como base generalmente la melaza (resultado de la cocción del jugo de caña) para obtener el fermentado cachaza, que es la base para destilar aguardientes y producir rones ligeros, oscuros y añejos, envejecidos en barriles de roble, con marcas conocidas, algunas ya centenarias, en competencia con otros licores.

En los territorios caribeños franceses de Martinica y Guadalupe, se produce el llamado “rhum agricole” a base de jugo de caña de azúcar fermentado y envejecido en barriles de coñac francés, como excelencia para el paladar.

Actualmente la mayor parte de los rones consumidos en el mundo se originan en el Caribe y Latinoamérica pues producen este renglón Belice, Martinica, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Granada, Barbados, Jamaica, Santa Lucía, Trinidad y Tobago, Cuba, Haití, Puerto Rico, las IVEU, Guyana, México, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, Colombia, Venezuela, Brasil, Bolivia y Perú, sin contar los generados en Europa, Asia y África.

El Caribe presenta la mayor variedad de rones famosos que van desde el Macoucherie de Dominica, el Cavalier de Antigua, el Appleton de Jamaica, el Monte Gay de Barbados, el Demerara de Guyana, al Barceló de Dominicana.

Detrás de esa producción hay una industria centenaria, de mucha tradición, en la que laboran miles de trabajadores, quienes aplican las más disímiles técnicas para lograr excelencia, y cada estado siente orgullo de sus marcas, por lo que perderlas significaría un duro golpe para la región.

* Jefe de la Redacción Centroamérica y Caribe de Prensa Latina.