¿Es posible olvidar y recordar a voluntad? Parece que sí. Pero el “truco” está en prepararse antes, en el momento de recopilar la información en el cerebro y no después de que ya está almacenada. Si lo aprendido no se guardó en la memoria en buenas condiciones, será imposible recordarlo al cabo de unos días, mucho menos en meses o años.

Este es el resultado de diversas investigaciones descritas recientemente en la revista New Scientist, donde se afirma que es posible entrenar la memoria o “aprender a recordar”. Pero no son sólo los recuerdos. También se puede aprender a olvidar.

Es difícil borrar de la memoria los momentos dolorosos o vergonzosos, pero los estudios sugieren que es posible evitar que recuerdos desagradables recientes se conviertan en recuerdos a largo plazo. Estos se pueden atenuar enfrascándose de inmediato en una actividad placentera que requiera de esfuerzo mental sostenido (por ejemplo, en algún juego de computadora). (1)

Escuchar música apropiada al gusto de cada cual tras algún evento que se prefiera olvidar también parece ayudar, porque tiende a eliminar los sentimientos negativos que hacen que el evento se arraigue en nuestra mente. (2)

Cuando se desea recordar algo con mucho interés como, por ejemplo, una materia a examinar, hay una serie de procedimientos que pueden ayudar a una mejor retención de lo estudiado.

1. No trate de aprender todo de “un tirón”. Dele al menos dos pasadas. Si está estudiando para un examen a realizarse la semana que viene, recordará más si deja al menos un día de por medio entre la primera y la segunda revisión. Si el examen es al final de un semestre, entonces deje pasar un mes.

2. Sondearse a sí mismo repetidas veces es una de las formas más simples y efectivas de lograr recordar algo cuando llegue el momento de hacerlo.

3. Intercale ejercicios físicos en sus sesiones de estudio. Las evidencias apuntan en el sentido de que el ejercicio físico estimula la producción de neurotransmisores, asociados con la formación de nuevas conexiones entre las células nerviosas. A los efectos de la memoria, unos pocos minutos de ejercicio enérgico son más benéficos que una larga sesión de trote suave.

4. Hay indicios de que el cerebro recuerda mejor los conceptos abstractos cuando se asocian a alguna actividad física como, por ejemplo, hacer algún gesto característico con las manos, o incluso mover los ojos. Los estudios muestran que la técnica funciona bastante bien tanto para el estudio de un idioma extranjero como para estudiar alguna ciencia.

5. Los aromas y olores también pueden ayudar a recordar, especialmente los estados emocionales. Se reportan como particularmente efectivos para rememorar etapas de la niñez.

6. La dieta parece ser un elemento importante en la memoria a largo plazo. La capacidad de recordar disminuye con la edad para todo el mundo, pero una dieta adecuada ayuda a mantener las facultades por más tiempo. Hay indicios de que los ácidos grasos como el omega-3 que se halla en los aceites de pescado y en el aceite de oliva, y los flavonoides como los que se encuentran en las fresas, retrasan el deterioro de esa capacidad, quizás porque su potencial antioxidante protege a las células del cerebro de una muerte prematura. (3) Los alimentos con alto contenido de azúcar, por el contrario, estimularían la formación de las placas proteicas características de la enfermedad de Alzheimer, que deteriora la memoria.

Notas:

1. Situaciones de estrés agudo como las que se producen al ver una película de terror obliga al cerebro a reorganizarse y hace recordar malos momentos. El culpable de este proceso es una hormona llamada noradrenalina la cual conduce a la reorganización de los recursos neuronales, al crear una red en la que intervienen partes del cerebro involucradas en la reorientación de la atención, el aumento de la alerta perceptiva o el control automático neuroendocrino, revelaron científicos de la Universidad de Nueva York en un artículo publicado por la revista Science.

Esas son las conclusiones de un estudio en el que participaron 80 voluntarios que observaron escenas de terror del filme Poltergeist. Imágenes de resonancia magnética mostraron que varias regiones corticales y subcorticales se activan y aumentan su conectividad en momentos de estrés, lo cual está motivado por el neurotransmisor noradrenalina. Sin embargo, la hormona cortisol relacionada con la respuesta al estrés no está involucrada en este proceso. La presencia de los compuestos vinculados al estrés fue medida en la saliva de cada uno de los voluntarios cuando miraban películas de terror o una escena normal, explicó el autor principal del estudio Erno Hermans.

2. El cortisol es la hormona del estrés involucrada en los procesos de la memoria, y demostró eficacia en la supresión de los malos recuerdos en un reciente estudio.El cortisol es producido por el organismo para ayudar a enfrentar problemas de emergencia; su exceso provoca irritabilidad constante, sentimientos de ira y en ocasiones ganas de llorar y falta de humor, pero al manipular el cortisol en los momentos de formación de los nuevos recuerdos se pueden disminuir las emociones negativas asociadas a estos, explicó la investigadoraMarie-France Marin, una de las inventoras del metyrapone, un fármaco que logró reducir los niveles de cortisol, en un artículo publicado en la Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism.

3. El aceite de pescado es la principal fuente de ácidos grasos Omega-3 de cadena larga, como por ejemplo el ácido docosahexaenoico, un componente estructural clave de las membranas celulares del cerebro. La ingestión de pescado durante el embarazo mejora la capacidad intelectual de los niños y su conducta social, según un estudio publicado en la American Journal of Clinical Nutrition. Uno de los objetivos de dicha investigación fue analizar el efecto de la ingesta materna de pescado durante la gestación, como fuente de ácidos grasos Omega-3 y Omega-6, en la transferencia placentaria sobre el desarrollo fetal. También se examinó cómo los diferentes genotipos influyen sobre los niveles de esos ácidos grasos de cadena larga en el feto. En sus ensayos con muestras sanguíneas del cordón umbilical de más de dos mil mujeres con 20 semanas de embarazo, los investigadores determinaron el genotipo de 18 polimorfismos de nucleótido único. Tras esos análisis demostraron que los hijos de mujeres que consumieron más pescado en ese período lograron mejores resultados en las pruebas de inteligencia verbal, habilidades de motricidad fina y una mejor conducta prosocial.

* Doctor en Ciencias Físicas, colaborador de Prensa Latina.