Caracas, (PL).- La importancia del periodismo especializado de cara a la industria turística constituye hoy uno de los temas considerados por los expertos como claves para la mayor bolsa recreativa venezolana. La Séptima Feria Internacional de Turismo de Venezuela Fitven 2012 (6 al 9 de septiembre) incluyó en su agenda la realización de un seminario internacional titulado El turismo como noticia.

El director regional para las Américas de la Organización Mundial del Turismo (OMT) Carlos Vogeler consideró a la industria recreativa como aun muy desconocida a nivel global y poco considerada en sentido general. De ahí, recalcó, la necesidad de los medios de prensa a favor de un turismo sostenible que en definitiva ayude el intercambio entre los pueblos y por lo tanto a la paz.

Explicó que mediante el turismo los pueblos se conocen mejor, no pelean, aceptan las diferencias y en este proceso la prensa desempeña un papel primordial. Refirió que en el año 2030 la OMT espera 180 millones de turistas internacionales, cifra que ejemplifica los criterios de intercambio entre las naciones y potencia las economías de los países. Dijo que Venezuela es una potencia petrolera y celebró la voluntad del gobierno de buscar el camino hasta convertirse en una potencia turística.

Durante una jornada completa, los comunicadores de varios países examinaron temas de interés, primero de la mano del responsable de comunicación de la OMT Marcelo Risi. Colocación del turismo en portada, el posicionamiento, y otros asuntos fueron abordados en la reunión.

La OMT es el organismo de las Naciones Unidas encargado de la promoción de un turismo responsable, sostenible y accesible para todos, indicó un documento difundido en la reunión. Mostraron además que el turismo es responsable de más de 230 millones de puestos de trabajo en el mundo, constituye el cuarto sector en volumen de exportaciones y en algunos países en desarrollo puede representar 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Venezuela: la meta del millón de turistas

Venezuela proyecta recibir en los próximos años un millón de turistas extranjeros, para lo cual traza estrategias en materia de promoción, capacitación e infraestructura. La meta propuesta duplicaría la actual cifra de visitantes foráneos, convirtiéndose en uno de los motores impulsores de la economía nacional, marcada por una fuerte dependencia de la riqueza petrolera.

Aunque este país suramericano cuenta con las mayores reservas certificadas de crudo (296 mil 500 millones de barriles), el Gobierno que encabeza Hugo Chávez considera una prioridad la diversificación, en aras de dejar atrás décadas de un modelo rentista petrolero.

De acuerdo con el ministro de Turismo, Alejandro Fleming, el millón de visitantes es un objetivo a mediano plazo. Tenemos hoy un aporte de cuatro por ciento al Producto Interno Bruto, que esperamos superar en aras de la diversificación económica y el desarrollo socio-productivo, apuntó en Caracas durante una entrevista concedida a Prensa Latina.

Para Fleming, el escenario es favorable de cara a la ambiciosa meta, al combinarse factores naturales con la voluntad política. “Venezuela reúne condiciones de sobra para ser un destino privilegiado, por sus inigualables bellezas, la amabilidad de su pueblo, su estabilidad política y el compromiso de un Gobierno empeñado en el progreso”, señaló.

Esta nación suramericana sobresale por la variedad de ambientes como playas, montañas, selvas y sabanas; un clima favorable y una biodiversidad ubicada entre las mayores del mundo. Resultan emblemáticos el Kerepakupai Merú (conocido por Salto Ángel), los parques nacionales, la selva amazónica, las cumbres nevadas de Mérida, el Archipiélago de Los Roques y paisajes coloniales.

Además, contamos con los instrumentos jurídicos y financieros para potenciar el sector, a partir de la existencia de una Ley de Turismo y una poderosa cartera crediticia, agregó Fleming. Según el funcionario, las bondades naturales y las facilidades creadas muchas veces no llegan al exterior, por las campañas de descrédito en marcha desde centros de poder. Por su proceso revolucionario, Venezuela es víctima de manipulación y mentiras, de ahí la importancia de que vengan personas de todo el planeta y vean con sus propios ojos nuestra realidad, quedando desmontadas las matrices de opinión, expuso.

El ministro mencionó entre las líneas de trabajo establecidas el fortalecimiento de la promoción, la conectividad aérea, la capacitación y la infraestructura. Comenzamos en septiembre -en el marco de la feria francesa de Top Resa- una campaña inédita en el exterior para posicionarnos en el mercado, dijo. “Particular expectativa colocamos en un contrato promocional firmado con la televisora Euronews, que llega en 10 idiomas a más de 330 millones de personas de 50 países”, acotó.

Respecto a otras estrategias, Fleming resaltó la recuperación de la aerolínea estatal Conviasa, la cual tiene rutas hacia varias partes de la región. La conectividad aérea es clave para el impulso del turismo y en ese sentido ha sido un gran paso recuperar una compañía bandera quebrada durante la cuarta república (1958-1998), opinó.

Actualmente Conviasa vuela a destinos en Argentina, Cuba, Ecuador, España, Siria y el Caribe oriental. De acuerdo con el titular venezolano, un factor esencial es la formación del ser humano. Si queremos traer un millón de extranjeros a Venezuela, nuestros prestadores de servicios deben estar a la altura del reto, lo que explica la cantidad y variedad de cursos y jornadas de formación en el nivel nacional, precisó.

En materia de infraestructura, Fleming aseguró que existen las condiciones para asumir la cantidad de visitantes foráneos pretendida. “Hoy estamos en capacidad de recibir al millón de turistas, pero se trata de un sector muy dinámico que nos obliga a no dormirnos y a buscar sistemáticamente nuevos proyectos con la participación de las propias comunidades, comentó.

Aunque trabajamos para potenciar el arribo de extranjeros, la prioridad es y será el turismo venezolano, aseveró. Según Fleming, los ciudadanos cuentan con posibilidades sin precedentes de conocer su país y disfrutar sus bellezas naturales.

Entre 15 y 17 millones de personas (más de la mitad de la población) suelen trasladarse en períodos vacacionales, reflejan estimados oficiales. Vemos en revolución el turismo como una herramienta de inclusión social, con iniciativas como la caravana para el buen vivir, la cual beneficia a los sectores menos favorecidos, afirmó.

Hato El Cedral

El Hato El Cedral es un escenario ideal para observar aves, y otros animales, para conjugar la existencia del ser humano y la naturaleza, en la esperanzadora armonía que puede preservar al Planeta Tierra.Es un lugar muy especial. Ubicado en los llanos del occidente venezolano, en el estado de Apure, sorprende al visitante por la perfecta armonía entre el ser humano y la naturaleza.

De una primera ojeada, el viajero aprecia la tranquilidad del paso de Capibaras o Carpinchos, que en sus familias transitan por el lugar sin importarles la presencia del hombre. Pero esa también es la realidad de muchas otras especies en un lugar donde se prohibió la caza hace 25 años y ahora los animales se sienten seguros y deambulan por doquier. Algunos de sus guías turísticos explican que en la actualidad ese Hato o finca cuenta con el 90 por ciento de las acciones de parte del gobierno bolivariano y el 10 por ciento restante en manos privadas.

La estancia abarca 53 mil hectáreas, donde el panorama de los llanos repleta la vista y se conjugan las necesidades agrícolas y ganaderas con el turismo. Martin Collazo es uno de los guías del Hato y señala que en el lugar existen 22 mil cabezas de ganado vacuno y dos mil de búfalos de agua para la producción lechera, además de la cría de peces.

La variedad es tan amplia que, junto con los peces de consumo, aparecen incluso pirañas, en caños de agua que cada día se desarrollan para favorecer la alimentación de los pobladores. Una amplia gama de bagres nadan por esos canales y esteros, próximos a los sembrados de dos mil hectáreas de arroz, dos mil de sorgo y otras plantas, en cuyo centro aparece un campamento de ecoturismo fundado en 1987. Además, la directiva del Hato administra un centro recreativo de 25 habitaciones con todas las comodidades y albergues para estudiantes, con un restaurante que combina recetas venezolanas propiamente como la arepa con estilos internacionales de alimentación.

En el Hato laboran 192 personas, divididas en 17 fundaciones o espacios para el trabajo agrícola, de servicio, de alimentación y propiamente el turístico. Durante cada jornada se organizan dos paseos, en la mañana y en la tarde. La adquisición por parte del gobierno en el 2008 del 90 por ciento de las acciones benefició con mejoras salariales y la creación de una escuela de enseñanza general en el 2009 para los hijos de los trabajadores, explican los guías.

Señalan que el fuerte del Hato son las aves, con 340 especies, aunque abundan mamíferos en bosques de galerías y llanuras, en medio de una admirable sabana. Se pueden apreciar gabanes, águilas, gavilanes y, algo más ocultos a las miradas de los viajeros, habitan jaguares, pumas, dantas o tapires, caimán de anteojo o cocodrilo del Orinoco. Sin embargo, unas simpáticas familias de Carpinchos o Chigüires, como les dicen los venezolanos, se enseñorean en el lugar y pasean libremente en grandes cantidades. También ese es el hogar de la serpiente anaconda y de muchas otras especies sumamente interesantes.

Los llanos bajos de Apure en cierta temporada del año se inundan de las aguas cercanas y permiten una inusitada vida de muchas especies, y en la época seca, esas mismas especies se mueven hacia el río. Ese es el momento de mover la ganadería hacia los pastos de mejor prestancia; por lo que es un lugar en constante movimiento, siempre favorable para un tipo de turismo en contacto con la naturaleza y en busca de conocimientos sobre agricultura.

Paseos en vehículos habilitados para proteger del sol, en botes o a caballo completan las propuestas siempre renovadoras de una finca sumamente instructiva. La vida silvestre en ese escenario es sin lugar a dudas espectacular, donde se pueden apreciar de una sola mirada corocoras rojas, gabanes, guacamayas, chenchenas y garzas. También abundan zorros, osos palmeros, venados, monos, delfines de río, cunaguaros, pumas, cocodrilos, caimanes y culebras de agua, aunque no se pudo ver de cerca a los famosos felinos.

Sin embargo, la imagen del lugar reitera a los chigüires -el roedor más grande del mundo- no por gusto, pues allí habita una población de más de 20 mil ejemplares, es decir, a cada paso te los puedes encontrar. La obra del ser humano también es palpable, mediante terraplenes, diques para mejorar las condiciones del sistema hidrológico y de esa forma permitir grandes reservas de agua para mantener la abundancia animal y vegetal todo el año.

Como ejemplo, aparecen 140 kilómetros de terraplenes y vías para hacer la visita mucho más fácil. Allí llegan turistas, investigadores, ecologistas, naturalistas y observadores de aves, y estudiantes con sus profesores para comprender a la naturaleza y recibir clases en directo. Apure es uno de los 23 estados de Venezuela, y su territorio formó parte de Mérida, Maracaibo y Barinas, debido a sucesivos reordenamientos coloniales.

En 1824 fue creado el Departamento Apure, bajo jurisdicción de Barinas, lo que sentó las bases de la entidad actual, para 1856 se disgrega Barinas y por primera vez aparece Apure como provincia independiente, que en 1864 adquiere rango de estado. Es precisamente en este ambiente y espacio en el que se inspiró el novelista Rómulo Gallegos para escribir su famosa novela Doña Bárbara.

Apure es una voz local a partir de un arbusto de igual denominación, aunque otros historiadores se lo adjudican a un cacique aborigen llamado Apur.

* Campos es periodista de la Redacción de Economía de Prensa Latina y Waldo Mendiluza corresponsal de PL en Venezuela.