Con fecha 23 de septiembre de 2012, en el periódico de La Razón, el Ministro de Educación declaró que la implementación del currículo tiene un avance del 70%. ¿Qué está comprendiendo el ministro por currículo, para aseverar indirectamente que tan sólo falta el 30% para terminar de implementar el nuevo currículo?

Desde el año 2006 hasta el año 2011, se logró estructurar el diseño curricular base, la currícula por niveles de educación y campos de conocimiento y los currículos regionalizados que serán presentados el 12 de octubre. A juicio de la autoridad todo esto representa el 70% de implementación del currículo y el 30% restante cubre “la resolución ministerial que aprobará el currículo en el país.

Los aspectos totalmente inusitados de esa apreciación ministerial son básicamente dos: por una parte, que el currículo se apruebe a sí mismo y, por otra, que una resolución ministerial esté siendo comprendida como parte del nuevo currículo, por primera vez en todas las historias de todas las teorías curriculares habidas hasta el momento.

Los expertos en educación están de acuerdo en que todo Estado plantea una serie de políticas educativas y que éstas, de una y otra forma, se cumplen a través de determinados marcos legales como la Ley de Educación Avelino Siñani-Elizardo Perez, en el caso boliviano. Desde este punto de vista, todo currículum es uno de los efectos de las políticas que cualquier tipo de estado puede llegar a formular.

Si el currículo, cualquier tipo de currículo, requiere ser sancionado legalmente, está más que claro que lo hará a través de una resolución, de un decreto supremo o de una ley que no tienen, en estricto sentido, estatuto curricular, sino jurídico. Siendo así, ¿por qué el ministro de educación asume que su próxima resolución ministerial tiene carácter curricular y que además tiene el (arbitrario) valor del 30%?

Hacemos la pregunta porque esa concepción azul de currículo no se ajusta a ninguna teoría o práctica hasta ahora conocida en el mundo de la educación, salvo mejor criterio de los licenciados en economía. La pregunta también se justifica porque todo parece indicar que los consultores, profesores y sabios indígenas que estructuraron el 70% del nuevo currículum trabajaron con concepciones de currículo muy diferentes de la concepción azul y radicalmente revolucionaria del ministro de educación. Pero ya todo es posible en el Estado Plurinacional y lo que no lo sea, es de la derecha.

Si la implementación del nuevo currículo tiene ya un avance del 70% y terminará de ser implementado con una resolución ministerial, ¿cómo es que se tiene el otro propósito de implementar el mismo currículo -ya implementado en un 70%- a partir del 2013? El proceso de cambio se ha caracterizado por ser eminentemente creativo en algunos casos. Este podría ser uno de ellos, porque los criterios referidos por el ministro de educación han dado lugar a una nueva comprensión del vocablo implementar.

La wordreference.com define el verbo implementar como “poner en funcionamiento, aplicar los métodos y medidas necesarios para llevar algo a cabo (…).” Si el año 2013 se garantiza implementar el currículo en aula, no cabe duda que esa implementación es muy diferente a la “implementación” del 70% del currículo. La diferencia podría estar dada porque el 70% ya implementado no se hizo en aula, sino en las oficinas del Ministerio de Educación y en otras dependencias.

La otra diferencia, quizás la más importante, es que ya que la resolución ministerial anunciada por el ministro es parte de la “implementación” del currículo, durante la otra implementación del mismo currículo -en el año 2013- será parte de los contenidos que se enseñará y aprenderá, así como los contenidos del resto del nuevo currículo del sistema educativo plurinacional.

¿En qué situación pone la “implementación” de la implementación del nuevo currículo a la capacitación de los 44.936 maestros? Si el desarrollo curricular o currículum en acción, que ya presupone la realización del profocom, no tiene algún porcentaje de validez en el proceso de “implementación” del currículo al que se ha referido el ministro de educación, entonces el profocom se reduce a ser una especie de satélite curricular, amén de las serias insuficiencias que sufre en su azaroso proceso de realización a ciertos “niveles” de licenciatura y de maestría.

Este hecho incluye el manual del Modelo Educativo Sociocomunitario Productivo (Unidad de formación No 1), que reitera las “colonialidades” estudiadas por expertos en libros de texto y manuales como Jaume Martínez Bonafé. Pero otro será el momento en el que profundicemos acerca del carácter incluso pre-constructivista de dicho manual, pero este adelanto debería convocar a pensar en si el programa del profocom, así como está siendo ejecutado, se encuentra o no a la altura de la Constitución Política del Estado.

Ahora, sólo nos ha importado tratar de comprender la inédita y hasta ahora jamás nunca revelada concepción azul de currículo, expuesta por el ministro accidentalmente más joven del gabinete de gobierno: Roberto Iván Aguilar Gómez, nacido el 19 de mayo de 1985.

* Comunicadora boliviana.