(PIEB).- Un equipo de científicos nacionales y extranjeros halló restos de mamíferos e invertebrados que datan de hace 60 millones de años, en una reciente expedición en el área de influencia del lago Poopó en el departamento de Oruro.

Antes de su retorno a sus países de origen, el equipo brindó una entrevista exclusiva al Periódico Digital PIEB, en la cual calificó de exitosa la campaña realizada entre el 6 y 14 de septiembre, por los hallazgos preliminares en los yacimientos paleontológicos de Villcapuju de la provincia Sebastián Pagador y Pomata Ayté (provincia Carangas), en la zona de influencia del lago Poopó, que confirmaron la existencia de mamíferos y gastrópodos hace 50 y 60 millones de años.

La expedición estuvo bajo la coordinación del doctor en Paleontología y profesor del Instituto de Ciencias de la Evolución de la Universidad Montpellier 2 de Francia, Pierre Olivier Antoine; del paleontólogo boliviano, Bernardino Mamani Quispe del Museo Nacional de Historia Natural de Bolivia (MNHNB) y del doctor en Paleontología de Vertebrados, François Pujos del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA) del Centro Científico Tecnológico (CONICET) de Argentina, en el marco de un convenio interinstitucional.

El equipo de investigadores también estuvo conformado por profesionales de importante trayectoria científica como el francés Laument Marivaux, especialista en primates y roedores; Guillaume Billete, experto en ungulados y xenarthras; Sylvain Adnet, experto en tiburones y rayas; y el boliviano Rubén Andrade, especializado en invertebrados.

Por su posición geográfica en América Latina, Bolivia se constituye en un país fundamental para la búsqueda de información sobre la correlación de yacimientos paleontológicos del continente.

“Fue un éxito; todavía no sabemos exactamente lo que hay, sabemos que tenemos, entre otras cosas, ungulados, pero también reptiles como cocodrilos o fragmentitos de tortugas, rayas, hay un diente de marsupial, pero son resultados muy preliminares, no sabemos exactamente qué especies son”, explica François Pujos.

Los ungulados son antiguos grupos de mamíferos placentarios que se apoyaban y caminaban con el extremo de los dedos revestidos de una pezuña, mientras que los marsupiales se caracterizan por llevar un corto desarrollo en el útero materno, que completan agarrados a las glándulas mamarias. Una vez que se concluya el tratamiento del material hallado –dice el científico– lo cual puede demorar varios meses, se comparará la fauna que se tenía en épocas similares en yacimientos de Brasil (Itaborai), y otros ubicados en la Patagonia argentina.

A tiempo de mostrar una bolsa con diminutas piedras, el científico señala que en los yacimientos se pudo encontrar fósiles con micro-restos de vertebrados. “Puede ser que en algunos kilos de sedimento haya cinco o diez dientes, pero son muy importantes porque es una época que se conoce muy mal en esta área, es por eso, que cada diente tiene información fundamental para correlacionar yacimientos de Brasil con el norte del continente con la Patagonia. Por eso, Bolivia tiene una posición geográfica fundamental para este conocimiento”, sostiene.

A partir de los dientes encontrados de mamíferos se podrá determinar información sobre la evolución de los animales, su alimentación y el paleoambiente (ambiente antiguo) de esa época en América del Sur.

“En Paleontología nunca sabemos lo que vamos a encontrar; muchas veces no encontramos nada. En este caso podemos decir que encontramos lo que buscamos; no sabíamos exactamente lo que íbamos a encontrar, pero encontramos un grupo de mamíferos que existían en la época; ahora, vamos a demorar un par de meses para tratar el sedimento, y un par de años para las primeras publicaciones científicas”, señala.

Sin embargo, aclara, la campaña es resultado de una serie de estudios destinados a entender mejor la reconstrucción y la evolución de los mamíferos en el eje central de América del Sur.

La expedición, resultado de un trabajo coordinado desde hace cinco años, cuando se planificó el estudio y luego se realizó la primera visita al área de los yacimientos situados a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar (msnm), consistió en determinar el nivel donde habían los vertebrados y encontrar los fósiles milimétricos, “y a partir de eso sacar sedimentos, extraer el agua con tamizados y luego con la lupa binocular encontrar micro-dientes de los vertebrados”.

Según Pujos, en Bolivia se hicieron pocas investigaciones en el sur del Poopó -donde trabajó la reciente expedición-lo cual permitirá encontrar vertebrados mamíferos muy primitivos; es decir, los primeros ungulados de América.

El especialista en invertebrados Rubén Andrade afirma que el equipo multidisciplinario coadyuvó también a comprender mejor el periodo Cretácico Superior, del cual se determinó la existencia de gastrópodos típicos de su época, así como de especies marinas. “Datan de hace 50 y 60 millones, había mucha vida marina que se ha encontrado, y la prueba de eso el diente de tiburón encontrado”, dice.

El Cretácico Superior corresponde a la escala temporal geológica, que se extendió desde 99,6 hasta 65,5 millones de años atrás. En todo este periodo se diversificaron los dinosaurios, tiranosaurios, hadrosaurios y anquilosaurios, entre otros.

Fortalecimiento de la investigación

Bernardino Mamani, jefe de la Unidad de Paleontología del MNHNB destaca las diez campañas de investigación científica realizadas a lo largo de seis años, en el marco del convenio interinstitucional con la Universidad Montpellier 2 e IANIGLA.

“En el área de paleontología, sin la cooperación extranjera, el apoyo a la investigación es muy restringida. Sin la cooperación de instituciones similares al Museo, sería casi imposible hacer trabajos de esta envergadura, esperemos abrirnos un poco más”, expresa.