Londres.- Del 2 al 5 de junio el Reino Unido ha pasado por su feriado más prolongado en lo que va del milenio. Millones festejaron en las calles el 60 aniversario desde que Elizabeth II ascendiera al trono británico. El Reino Unido, que se jacta de tener la democracia ininterrumpida más antigua, nunca ha tenido un gobierno o una Cámara Alta elegida por la población, y su sistema de Justicia no se basa en un código o una constitución, sino en cortes reales subordinadas a la monarquía.

Una de las celebraciones más importantes en el mundo es el del 60 aniversario desde que Elizabeth II ascendiera al trono británico. Tales conmemoraciones van de la mano de una serie de eventos espectaculares en Reino Unido, incluyendo las Olimpiadas.

Una parte del programa ha consistido en una reunión de todos los monarcas que quedan en el poder en Europa (Suecia, Noruega, Dinamarca, Holanda, Bélgica, España, Luxemburgo, Mónaco y Liechtenstein), en el mundo islámico (Marruecos, Jordania, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Bahréin, Qatar, Kuwait y Brunei) y en otras partes del planeta (desde Tonga en Oceanía hasta Suazilandia en África Austral pasando por Japón). Esto además de algunos monarcas (como los de Yugoeslavia o Grecia) que están destronados.

Dentro de los monarcas que se ensalzan, figuran varios que encabezan los regímenes más retrógrados que hay. Los sauditas vetan el cristianismo, los partidos o el que la mujer ande sola y sin velo. El rey de Suazilandia puede escoger cuanta esposa quiera y vivir en la opulencia mientras su país es el que tiene el mayor porcentaje de sidosos.

Hoy ni los EEUU gustan recordar que quien les hizo la peor guerra que libraron fue la tan pro hitleriana realeza nipona, la cual es hoy su principal socio por las costas de China. Y dentro de los que aplaudieron la intervención en Libia, nadie menciona que los principales proveedores de armas y dinero a los anti gadafistas, estaban las mismas petro monarquías autoritarias del Golfo que invadían Bahréin aplastando su movimiento popular pro democracia.

Lo que llama la atención es el limitado rechazo que éstas tienen en medio de un mundo que se jacta de tener por primera vez a la mayoría de la humanidad y de los países viviendo con gobiernos electos, y donde las intervenciones para deponer dictadores son algo usual. Ante la corona británica no hay muchos movimientos republicanos que se le opongan en casa, aunque sí son fuertes en Irlanda (la isla que más sufrió la opresión británica) y crecen en Australia (donde en 1975 Elizabeth II depuso a un primer ministro democráticamente electo).

El Reino Unido, si bien reclama ser la potencia con la democracia ininterrumpida más antigua, nunca ha tenido un Presidente, un gobierno electo directamente por la población o siquiera una Cámara Alta votada por el pueblo. En ese país se jura la fidelidad ante la reina, la misma que aparece en todos los signos monetarios y es la gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra, pero pocos le sindican de promocionar el culto a la personalidad o la teocracia.

60 años de Elizabeth II

El 2 de junio el Reino Unido festejó a lo grande el inicio del 60 aniversario de la ascensión al trono de su actual majestad Elizabeth II. Ella heredó el cargo al morir su padre el rey George VI el 6 de febrero de 1952, pero su coronación (la primera televisada en la historia mundial) se dio el 2 de junio de 1953.

Por todo Reino Unido se vieron banderas y adornos patrióticos británicos. Es más, ella y todo lo que tiene que ver con ella (incluyendo sus perros), fueron tratados como un símbolo nacional. La identificación de toda una nación con una persona o con una familia es algo inaudito en una república democrática, pero ésta es una de las claves de la estabilidad británica.

El Reino Unido es la única potencia que en sus tres de siglos de vida nunca ha conocido una guerra civil o una ocupación extranjera, y también que ha mantenido ininterrumpidamente un parlamento. Esto, en parte, se ha debido a su capacidad de amoldar el tradicionalismo feudal con modernizaciones tecnológicas, económicas y políticas.

Mientras en el resto de Europa las noblezas han sido depuestas temporal o definitivamente por revoluciones, la británica ha mantenido muchos de sus privilegios y el control de la no electa Cámara Alta. En Inglaterra y Gales, la justicia no se basa en un código o una constitución con normas, sino en cortes reales subordinadas a la monarquía. Las Fuerzas Aéreas de su país no tienen el apelativo de “Nacionales” o “Británicas” sino “Reales”.

A pesar de que su posición y su vasta fortuna provienen de un pasado feudal y totalitario, la monarquía británica es muy popular en su país (y en el mundo) gracias a que se mantiene distante del ejercicio directo del poder dejando que hasta los socialistas puedan gobernar Londres, en tanto que fue el pilar de la revolución industrial y se esfuerza en renovarse constantemente.

Elizabeth II y su padre fueron quienes presidieron el proceso de descolonización que más humanos ha afectado, y todo ello evitando una ruptura violenta como la que se dio entre España e Hispanoamérica haciendo que ella hoy presida la mayor mancomunidad de naciones (la Commonwealth que agrupa a 54 de los 193 miembros de Naciones Unidas y a un cuarto de la población global).

Elizabeth II es la mujer más poderosa del mundo; reina de 16 países, incluyendo el más grande después de Rusia (Canadá) y el único del planeta que abarca todo un continente (Australia). La suma de territorios de las 16 naciones que ella regenta es mayor a la de cualquier país del mundo, siendo el equivalente a un sexto del territorio mundial.

Reina de las Américas

Menos del 2% de los territorios que regenta Elizabeth II están en las islas británicas en tanto la mayoría de éstos se halla en el Nuevo Mundo. La inglesa es la única monarquía de la historia mundial que ha logrado y sigue logrando regir más del 95% de todo un continente (el australiano).

Elizabeth II es la jefa de los 3 Estados más grandes que ha tenido Oceanía (Australia, Papúa Nueva Guinea y Nueva Zelandia), además de los de las islas Salomón y Tuvalu (el país que ha creado el terminal de internet.tv, el mismo que es el primero que quedará hundido en caso de que el nivel del mar siga subiendo). Aún más vastos son sus territorios en las Américas donde ella es la soberana.

Elizabeth II regenta zonas que van desde el extremo sur de dicho continente (como las Malvinas y las Antartillas que van desde el fin de Suramérica hasta el Antártico, donde ella también posee un amplio pedazo) hasta el extremo norte (incluyendo el litoral canadiense que da al océano ártico). También gobierna en numerosas islas del caliente Caribe.

Es la reina de 16 territorios en las Américas, incluyendo 9 de los 35 países miembros de la OEA y al Estado independiente más extenso que haya tenido las Américas (Canadá, el país más grande del mundo después de Rusia). Las dependencias americanas de ella son Anguila, Bermuda, las Islas Vírgenes británicas, las Caimanes, Malvinas, Monserrate y Turcos y Caicos. Elizabeth II es la jefa de Estado no electa y hereditaria que nomina a sus respectivos gobernadores en Antigua y Bermuda, Bahamas, Barbados, Belice, Canadá, Granada, Jamaica, San Cristóbal y Nevis, santa Lucía y San Vicente y las Granadinas.

Desde hace 60 años ella es la única jefa de Estado en casi un cuarto de todo el área de las Américas, incluyendo el lugar donde primero desembarcó Colón (las Bahamas) y más de una decena de países que antes fueron hispanos y de uno que hoy ya tiene al español como su principal lengua (Belice). En su reinado ella permitió que Dominica, Guyana y Trinidad Tobago se independicen como repúblicas pero manteniéndose en la Commonwealth. Ello implica que un tercio de la OEA (12 de sus 35 integrantes) la acepte como lideresa.

Si bien ella tolera que dos de los países donde ella reina sean miembros de la ALBA, Elizabeth II tiene la potestad de deponer gobiernos izquierdistas electos (tal y cual pasó en Australia 1975) y de declarar una guerra (como la de Irak) sin consultar a su parlamento. Pese a que se le suele presentar en fotos familiares o con un rastro de abuela bonachona, Elizabeth II es la única mandataria en la historia mundial que ha heredado, teniendo a su disposición, cientos de cabezas nucleares.

La flota de Elizabeth II

El domingo 3 de junio cientos de miles de londinenses se aglomeraron en las riberas del Támesis, el mayor río de dicha ciudad y del sur de Inglaterra, para presenciar la travesía de un barco con la familia real y mil botes que le acompañaban o seguían, para celebrar el jubileo de diamantes de Elizabeth II. A pesar de la constante lluvia, multitudes hacían todo lo posible por ver el espectáculo, mientras que pude ver cómo con más de 24 horas de anticipación venía gente a acamparse preparándose para estar en primera fila para presenciar dicho desfile naval.

En las inmediaciones del puente de Blackfriars se colocó al mayor retrato hecho a la familia más fotografiada del planeta (el mismo que cubría a un edificio de varios pisos) y, cuando el barco real pasaba por el teatro nacional, cayeron una serie de telas mientras que varios actores escenificaron un gran caballo, animal que tanto gusta a Elizabeth II.

En su recorrido por el Támesis la reina pasó por el hospital de Saint Thomsa y Guys, el mismo que tiene varios edificios, en los cuales estaban naciendo 5 bebés, uno de ellos (Santiago), lo cual me hizo recordar a 3 hijos míos que también tienen un nombre hispano y que nacieron, al igual que cientos de latinos, en ese hospital o en rio que es el corazón del idioma inglés. Aunque gran parte de quienes saludaban a la reina eran ingleses tradicionales, una amplia gama de ellos pertenecía a diversas etnias, las cuales juntas representan a la mitad de la población londinense.

En una de las estaciones de metro se volanteaba para hacer una protesta pro-república, debido a que, según estos críticos, Gran Bretaña no es un país democrático porque su jefe de Estado y su cámara alta no son electos y las excepciones tributarias de la familia gobernante equivalen a más de 300 millones de dólares anuales. No obstante, en Reino Unido no se ve lo que ahora se aprecia en las calles de España (donde constantemente hay marchas que reviven los símbolos de la república de los años treintas). Es más, el nombre oficial e ininterrumpido de este país desde 1707 es Reino Unido, en tanto que no hay una bandera republicana británica.

Pese a varios escándalos reales, a su origen no democrático y a llevar 6 décadas en el poder, la jefa de Estado más antigua, rica y poderosa del mundo sigue manteniendo el respaldo del 80% de sus compatriotas.

La Union Jack

Del 2 al 5 de junio el Reino Unido ha pasado por su feriado más prolongado en lo que va del milenio. Millones festejaron en las calles el jubileo de diamantes de Elizabeth II y se estima que la venta de objetos patrióticos británicos supere los mil millones de dólares.

Como nunca antes se ha visto desplegarse la bandera de 3 cruces de colores diferentes (azul, rojo y blanco) conocida como la Union Jack, la misma que aparece lucida también en polos, sombreros, calcetines y demás indumentarias. Esta es una de las banderas más importantes que ha tenido la humanidad y sobre ella queremos hacer algunas reflexiones.

La Union Jack fue el emblema del mayor imperio ultramarino de todos los tiempos y aún es el distintivo de la reina que lidera la única mancomunidad de naciones que abarca a 54 de los 193 países de la ONU y a más de un cuarto de la humanidad.

Esta también llegó a figurar dentro de la primera bandera que tuvo EEUU, que devino en la principal mega-potencia que haya conocido el planeta, y que aún está presente en los estandartes de algunas de sus zonas (incluyendo la de su último Estado: el de Hawái).

Hay varios países que usan la cruz en sus respectivas banderas, algo que pasa con todas las 5 naciones escandinavas (Dinamarca, Islandia, Finlandia, Noruega y Suecia;) además de Burundi, Dominica, Eslovaquia, Georgia, Grecia, Jamaica, República Dominicana, Suiza y Tonga.

Lo que distingue a la Union Jack es que superpone a las 3 cruces que identifican respectivamente a Inglaterra (San Jorge), Escocia (San Andrés) e Irlanda (San Patricio). Sin embargo, Irlanda se independizó del Reino Unido (y también de la Commonwealth), aunque solo 6 de sus condados en el noreste de su isla se mantengan bajo la monarquía.

Por otro lado, Gales, el cuarto país integrante del Reino Unido, tiene su propia cruz (la de San David), la cual no forma parte de la Union Jack, siendo esta nación la única del Reino Unido que mantiene el mismo sistema legal y educativo de Inglaterra, y que también sigue manteniendo en gran escala su propio idioma celta nativo.

La Union Jack, además, aparece en varias otras banderas nacionales (Australia, Nueva Zelandia, Bermuda, Tuvalu y Fiji), y estuvo en las de Canadá, Suráfrica, Rodesia, Yemen Adén, Borneo, Birmania, Barbados, Ceylán, Chipre, África oriental británica (Kenia), Gambia, Costa de Oro (Ghana), Hong Kong, Jamaica, Lagos, Malta, Singapur, Sierra Leona, Singapur, Somalilandia, Tanganica, Trinidad y Uganda. Aún aparece en el estandarte de la ciudad chilena de Coquimbo (por sus lazos históricos con los británicos) y las Malvinas (Falklands) y es similar a la del País Vasco.