Los Ángeles, (PL).- El escritor estadounidense Ray Bradbury, autor de los inquietantes relatos de Crónicas marcianas (1950) y El hombre ilustrado (1951), falleció a la edad de 91 años. Su hija, Alexandra Bradbury, confirmó a medios de prensa locales que el escritor murió este martes en la noche, pero no dio más detalles.

En tanto, el nieto del literato, Danny Karpetian, dijo al sitio web io9.com -especializado en literatura de ciencia ficción- que “si tuviera que hacer alguna declaración, sería lo mucho que le quiero y le extraño”. “Su legado sigue vivo en su obra monumental de libros, cine, televisión y teatro, pero lo más importante, en las mentes y los corazones de cualquiera que lo haya leído, porque la lectura permitía conocerle”, aseguró Karpetian.

Considerado como uno de los grandes autores de ciencia ficción -junto al precursor Karel ÄŒapek, Isaac Asimov, Frederick Pohl y Stalislaw Lem-, Bradbury escribió numerosas colecciones de relatos y más de una decena de novelas como la futurista Fahrenheit 451 (1953), prefiguración de una sociedad totalitaria donde los bomberos queman todos los libros.

“La ciencia ficción también es una genial forma de pretender que estás escribiendo sobre el futuro, cuando en realidad estás atacando el pasado reciente y el presente”, dijo el escritor en cierta ocasión a The New York Times.

Sin embargo, Bradbury prefería identificar su género como fantástico pues la mayoría de sus historias se desarrollan a partir de leves o radicales variaciones en el orden de la realidad. Muchos críticos destacan el componente humanista de sus relatos, aun cuando a menudo califican su obra de angustiosa y desconcertante.

Entre sus trabajos más relevantes como guionista está una colaboración con John Huston para llevar a la gran pantalla la novela Moby Dick, de Herman Melville.

Algunas de las invenciones de Ray Bradbury (Waukegan, Ilinois, 1920) fueron adaptadas al cine o la televisión sin mucha suerte (la miniserie basada en Crónicas marcianas, dirigida por Michael Anderson, o El sonido del trueno, en 2005), aunque es recordada la versión cinematográfica de Fahrenheit 451, realizada en 1966 por el francés François Truffaut.