Bolivia, comparativamente con sus vecinos, presenta al 2011 índices preocupantes en su población que se encuentra por debajo de la pobreza igual a 51,3%, aunque un millón de habitantes la hayan superado desde el 2006, lo que se nota en un aumento de la demanda interna. Mientras el Perú tiene un 31%, Argentina un 30%, Brasil un 26% Paraguay un 18,8% y Chile un 11,5%.

En lo referente a su Fuerza Laboral (4.322.000) con relación a su Población (10.290.000), Bolivia ocupa el penúltimo lugar con 42%, siendo el último de Argentina con 39,7%. Las principales Fuerzas Labores en Poblaciones son del Perú con 53% (15.900.000 de 29.549.517) y del Brasil 50,7% (104.300.000 de 205.716.890), reflejando crecimiento de ambos, aunque ahora el Brasil esté en caída. Chile y Paraguay tienen un 47%.

Llama la atención que en la relación al PIB, la Fuerza Laboral Argentina sea la más productiva con USD42.344 (USD709.700millones/16.760.000). Luego la de Chile con USD34.919 (281.000millones/8.047.000), seguida del Brasil con USD21.860 (2.280.000millones/104.300.000), Perú USD18.962 (301.500millones/15.900.000), recién Bolivia con USD11.906 (51.460millones/4322.000) y último Paraguay con USD11.737 (36.210millones/3.085.000).

Considerando el PIB dividido por la superficie de estos países, Chile le saca más provecho a sus 756.102 km2 obteniendo por km2 USD371.643. Enseguida viene Brasil con USD255.251, Perú con USD243.600, Paraguay con USD89.022 y en último lugar Bolivia con USD46.842.

A escala de Deuda Externa en relación al PIB, el menos endeudado es Bolivia con 6,7% y el más endeudado es Chile con 35%, luego Argentina con 19,1%, Brasil con 17,9% y Paraguay con 13,75%.

La pobreza persiste en Bolivia, a pesar de intenciones de superarla, debido a obstáculos para la exploración, explotación y transformación de sus recursos naturales en riquezas, Fuerza Laboral de baja productividad y casi miserable provecho, menos desarrollo sostenible, de su superficie territorial, más los antagonismos entre grupos de su población, indígenas contra indígenas, cocaleros contra indígenas, cooperativistas contra sindicalistas o campesinos, cuando no contra el Estado, si no son comunidades contra empresas transnacionales, etc.

Bolivia tiene pocas perspectivas a mediano plazo de superarse, si el Estado insiste en una gestión política del aparato productivo que se hizo cargo, sin genuinos y experimentados profesionales, aunque sean extranjeros, confundiendo que el mismo es totalmente rentable, cuando en varios casos no son contabilizados los daños al medioambiente (ver Huanuni), las depreciaciones equipos, maquinas e instrumentos tampoco son correctas, así como es poca la reinversión de utilidades en modernización científica y tecnológica para contrarrestar cualquier nueva competitividad, productividad y respectivas ubicaciones geográficas de países con similares recursos naturales a los nuestros (ver hidrocarburos en Brasil.