México (PL).- Aún hay interrogantes en el aire, una de ellas por qué la denuncia de los sobornos del gigante minorista estadounidense Walmart a funcionarios mexicanos, destapada en el 2005 por un exjecutivo de su filial, fue silenciada entonces. Sin embargo, ahora explota el escándalo. Lo hace una investigación del periódico The New York Times, que el sábado de la semana anterior publicó un artículo en el cual divulga el pago de 24 millones de dólares por parte de la compañía para ganar el dominio en el mercado mexicano.

Esta declarada corrupción incluía a alcaldes y concejales, planificadores, burócratas de bajo nivel y a todo aquel que pudiera significar un obstáculo en la expansión de la empresa, señaló el rotativo.

El dedo acusador recayó sobre Eduardo Castro-Wright, entonces director de la trasnacional en territorio azteca, como la fuerza motora detrás de los años de cohecho, aunque apuntó que hubo sobornos ocasionales antes de su llegada a la empresa en 2002.

Sergio Cicero, exabogado de bienes raíces de Walmart, señaló en su denuncia que la firma de centros comerciales usó el soborno para facilitar cambios de zonas en los mapas.

Por eso se hicieron desvanecer objeciones ambientalistas, permisos que típicamente toman meses para ser procesados, y que de forma mágica se materializaron en días.

Las prácticas estimuladas por Castro-Wright eran parte de una estrategia expansiva de negocios, para construir cientos de nuevas tiendas tan rápidamente, que sus competidores no tuvieran tiempo de reaccionar, aseguró Cicero.

Aunque el exejecutivo dio nombres, fechas y montos de los sobornos, pues por años fue el representante legal para obtener los permisos de construcción de Walmex (Walmart-México), las cosas no trascendieron.

¿Y ENTONCES…?

La imagen de Walmart Stores Inc., inunda el mundo. Fue fundada por Sam Walton en 1962. Su sede es en Bentonville, Arkansas. Con el paso de los años se ha convertido en la mayor minorista en el nivel global, basado en su concepto de negocio de tienda de autoservicio de bajo precio y alto volumen.

Tan solo el 15 de abril pasado, a pocos días de la explosión de la burbuja, el periódico El Universal divulgó que la compañía confirmó al presidente Felipe Calderón una próxima inversión en el país de 19 mil 740 millones de pesos (alrededor de mil 640 millones de dólares), con lo cual se crearían más de 23 mil nuevos empleos permanentes aquí.

Esos recursos servirían para abrir de 410 a 436 nuevas unidades en México y en las cinco naciones de Centroamérica donde opera, en su mayoría mediante los formatos de Bodega y Tiendas de Descuentos, de acuerdo con lo que confirmó luego el emporio en un comunicado.

En términos redondos: la suma representa un incremento en el piso de venta de 12 por ciento en territorio mexicano y cerca de nueve por ciento en los vecinos de América Central.

Durante el 2011, Walmart se expandió aún más. Abrió 441 tiendas en México y Centroamérica. Se invirtieron 18 mil 352 millones de pesos (unos mil 529 millones de dólares).

El monto recaudado por concepto de expendio de productos fue de 379 mil 21 millones de pesos (cerca de 31 mil 580 de dólares).

LAS ACCIONES SE DESINFLAN

Walmart salió al frente el sábado en un comunicado. Dijo tener una profunda preocupación por las acusaciones divulgadas por el rotativo neoyorquino y aseguró que inició una investigación sobre el cumplimiento antisoborno el año pasado.

Mientras en México, la Procuraduría General de la República (PGR) negó este 23 de abril que haya iniciado una indagatoria previa por los presuntos pagos de los 24 millones de dólares de marras.

Marisela Morales, titular de la PGR, expresó que hasta ahora no ha sido denunciado dicho caso ante esta autoridad.

“Es un caso que todavía no tenemos, pero que en un momento dado si es competencia nuestra por supuesto que vamos a actuar, y vamos a solicitar lo que sea necesario”, subrayó.

Además, “ahorita no estaríamos en condiciones de responder a su pregunta”, comentó Morales, en la Residencia Oficial de Los Pinos, al término de la presentación de los Protocolos de Seguridad que entraron en vigor en el país.

De otro lado, la especulación se frota las manos. Aunque Walmex señaló no creer que las imputaciones afecten su negocio ni sus finanzas, medios de prensa se hicieron eco de que las acciones del gigante son severamente castigadas por el mercado bursátil mexicano.

Tal es así que los títulos de Walmart registraron una caída de 11,61 por ciento a 38,06 pesos (menos de cuatro dólares). En tanto, el mercado de Estados Unidos reportó una pérdida de 4,52 por ciento a 59,63 dólares.

El presidente nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, José Antonio Quesada, opinó que las autoridades reguladoras deben investigar este caso, porque afecta el mercado accionario en México y en Estados Unidos, donde cotiza la empresa.

Consideró que es necesario contar en México con una “ley anticorrupción”, para enfrentar temas como este.

Así las cosas se comienzan a sumar cuartillas a una investigación contra la filial en México de la más importante cadena minorista del mundo para llegar al núcleo de la cuestión: cómo creció en tiendas y se expandió en el mercado. De seguro que no por obra y gracia (solamente) del olfato para los negocios.

* Corresponsal de Prensa Latina en México.