Fueron descubiertos un cuadro desconocido del pintor Vicent Van Goghen, un fresco de Leonardo da Vinci, y una pieza para piano atribuida al compositor Wolfgang Amadeus Mozart. En Croacia hallaron fragmentos de un zodíaco de más de dos mil años de antigüedad, y en Ankara estudian una biblia de 1.500 años escrita con letras de oro. Además, reapareció la novela perdida Claraboya de José Saramago, censurada por la dictadura portuguesa hace más de medio siglo.

Una investigadora encontró en un libro de notas fechado en 1780 una pieza para piano atribuida al compositor Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), confirmaron fuentes de la Fundación Mozarteum.

La obra de 84 compases del Allegro molto, una especie de sonata, manuscrita por un copista tirolés fue hallada por la especialista Hildegard Herrmann-Schenider mientras trabajaba en documentar fuentes musicales antiguas del Tirol austríaco.La musicóloga precisó que encontró la pieza en un libro de partituras que se encontraba en un desván .

Los expertos sitúan la fecha de composición de esta pieza en 1767, en tanto refieren que sobre 1780 la transcribió un joven estudiante de música identificado como Johannes Reiserer en un libro de partituras con el que ensayaba.

El director del departamento de investigaciones de la Fundación Mozarteum Ulrich Leisinger indicó que resulta muy clara y precisa la manera en que aparece escrito en ese cuaderno el nombre “del Signore Giovane Wolfgango Mozart”, lo cual terminó de convencer a los expertos sobre la autenticidad y autoría de la obra. El primer concierto para piano de Mozart data de 1773, por lo que la pieza encontrada demuestra “un alto nivel técnico para alguien tan joven”, agregó Leisinger.

Lacomposición para piano inédita, escrita por Mozart cuando apenas tenía 11 años de edad, fue interpretada por primera vez el 23 de marzo en Salzburgo, en la casa donde viviera el famoso músico con su familia. La composición, de apenas tres minutos, fue interpretada por el clavicordista Florian Birsak en el piano de Mozart que se encuentra en el salón de baile de la casa natal del genio de la música clásica.

La Fundación, instituida en 1880, ha encontrado en los últimos tiempos otras piezas inéditas de Mozart. En 2009 aparecieron en los archivos dos composiciones creadas por el autor a los ocho años de edad. En2006 hallaron una composición en los archivos del arzobispado de Salzburgo, y otro en los archivos de la Fundación Mozarteum en 2009.

La nueva partitura original del creador de temas como La flauta mágica y Las Bodas de Fígaro será guardada en un museo regional de Tirol, al tiempo que engrosará la lista de las casi 700 composiciones escritas por el también llamado niño prodigio durante sus 35 años de vida.

Por otro lado, expertos de la Pinacoteca de Arnhem en Holanda hallaron un cuadro de Van Gogh que durante largos años fue atribuido a un autor anónimo. La pieza que lleva por título Naturaleza muerta floral con amapolas y rosas fue descubierta tras un extenso proceso técnico con rayos X.

Se corroboró que debajo de la pintura existía otra con los torsos de dos luchadores. Se trata de las dos figuras que Van Gogh describió en una de las cartas a su hermano Theo, en la cual le explicó que los había pintado en 1886, durante un curso que recibió en la academia de arte en Amberes.

La pieza, de un metro por 80 centímetros, fue adquirida por la Pinacoteca en 1974 y será exhibida como parte de la colección del Kröller Müller, que agrupa otras obras del creador, entre ellas Los comedores de patatas y Flores en vasija azul.

De otra parte, un equipo de científicos anunció en Roma el hallazgo de un fresco que se cree pertenece al pintor renacentista italiano Leonardo da Vinci (1452-1519), oculto tras un falso muro en el Palacio Viejo de Florencia. En la investigación liderada por Maurizio Seracini intervienen varias instituciones, entre ellas National Geographic, la Universidad de San Diego y el Ayuntamiento de Florencia.

Restos de un pigmento negro que puede pertenecer al fresco llamado la Batalla de Anghiari fueron encontrados detrás de una pared en el Salón de los Quinientos, del Palacio Viejo, en la ciudad italiana cuna del Renacimiento.

Empleando un radar, los científicos encontraron el vacío entre el muro a través de seis orificios pequeños existentes en la falsa pared y una sonda que cuenta con una microcámara. Así observaron una capa beige pintada con pincel, restos de un pigmento negro, y fragmentos de material rojo, que puede ser una laca de ese color, cuya existencia resulta improbable en la construcción de una pared.

La obra fue hecha por el genio florentino a principios del siglo XVI y desapareció misteriosamente en 1560. Se piensa que cuando el pintor y arquitecto Giorgio Vasari (1511-1574) comenzó la reestructuración del mencionado salón pudo ocultar el fresco en la pared para protegerlo del deterioro.

La pintura con que Leonardo hizo su obra presenta una composición química similar a la que utilizó en la Gioconda y en el San Juan Bautista, las cuales se conservan en el Museo del Louvre de París. “Aunque estamos aún en la fase preliminar de la investigación y hay aún mucho trabajo que hacer para poder resolver el misterio, las pruebas demuestran que estamos buscando en el lugar adecuado”, dijo Seracini.

Seracini, quien buscó el fresco de Da Vinci durante tres décadas, encontró una pista que pudo dejar Vasari. En una de sus obras sobre la batalla de Marciano en Val di Chiapa el artista toscano pintó un soldado que mueve un estandarte con las palabras “Cerca trova” (quien busca encuentra).

Descubren piezas milenarias

Fragmentos de un zodíaco de más de dos mil años de antigüedad fueron descubiertos en una cueva próxima al mar Adriático, en Croacia, cerca de la localidad de Nakovane, en la península de Peljesac, informó en febrero la revista Journal for the History of Astronomy.

Se trata de alrededor de 30 piezas que contienen los signos zodiacales grabados con el estilo helénico. Con claridad, pueden distinguirse Cancer, Géminis y Piscis, pero otros como Sagitario son menos apreciables, indica el artículo difundido también en el portal de Internet Live Science.

El arqueólogo y antropólogo del Instituto de Antropología de Zagreb y además experto del Instituto de Nueva York para Estudios de la Antigüedad Alexander Jones, autor del hallazgo, señaló que éste constituye un ejemplo extraordinario de tabla de astrólogo arcaica.

Jones vio los vestigios del zodíaco entre pequeños fragmentos de cerámica helena y cuando unió las piezas de marfil observó que formaban un círculo. En la cueva de Nakovane había descubierto en 1999 un santuario que data de entre los siglos IV y I antes de nuestra era (ANE) y que perteneció a un pueblo indoeuropeo llamado ilirio.

De otra parte, expertos del Museo de Etnografía de Ankara en Turquía estudian una biblia de 1.500 años de antigüedad, descubierta en la sala de seguridad del Palacio de Justicia. Los investigadores determinarán la edad exacta del material y luego lo restaurarán para exponerlo al público, precisó el ministro de Cultura y Turismo Ertugrul Gunay.

El libro consta de 52 páginas escritas en letras de oro y en siriaco, un dialecto del arameo, lengua que según la tradición bíblica era la de Jesucristo. Está hecho de piel animal y recoge ilustraciones de la última cena entre Jesús y los 12 apóstoles.

Los medios turcos indican que se trata de la biblia de Barnahass, la cual contradice los cánones del Nuevo Testamento y mantiene una visión de Jesucristo similar a la de la religión musulmana, la cual reconoce a los padres de las demás confesiones como profetas de un Dios único.

El texto fue decomisado el año 2000 a unos contrabandistas en la provincia de Antalya y quedó olvidado en el máximo tribunal turco. El Vaticano ha solicitado investigar el opúsculo, cuyo valor se estima en 25 millones de dólares.

Recuperadas obras robadas y censuradas

El 12 de abril se conoció que la policía serbia recuperó el cuadro “El niño del chaleco rojo” del impresionista francés Paul Cézanne, valorado en 100 millones de euros y robado en febrero 2008 del museo de Zurich, Suiza, junto a las piezas “Comte Lepic et ses filles” de Edgar Degas; “Branche de marronnier en fleurs” de Vincent Van Gogh y “Les coquelicots prés de Vétheuil” de Claude Monet.

Por otro lado, el premio Nobel de Literatura (1998) José Saramago volvió a ser noticia con la aparición de la novela perdida Claraboya, censurada en los años 50 por el régimen dictatorial de Antonio de Oliveira Salazar en Portugal. La obra sataniza las convenciones sociales y políticas de la época en sus 300 páginas publicadas ahora por editoriales de España, Portugal y Brasil, reportó el periodista y colaborador de Prensa Latina Walfredo Angulo.

El manuscrito fue entregado por el autor a un amigo en 1953, quien lo llevó a una editorial, sin recibir Saramago respuesta para su publicación hasta 1989, cuando lo encontraron. Saramago lo llamaba el libro perdido y sufrió mucho por ese desprecio, al punto que no volvió a escribir otra obra hasta pasadas dos décadas, según su viuda Pilar del Río.

Saramago utilizó un sencillo esquema para escribir la obra. El narrador penetra por la claraboya a un viejo edificio de vecindad en Lisboa y convierte en paredes de cristal toda la estructura del inmueble para recrear las penurias y opresión reinantes. Es un libro donde la familia, el pilar de la sociedad, resulta algo así como un nido de víboras donde hay violación, amores lésbicos, malos tratos, según se explicó en la presentación del libro.

Con información de las corresponsalías de Prensa Latina en Ámsterdam, Salzburgo, Roma, Viena, París, Belgrado, Zagreb, Ankara y La Habana.