Hace algunos días presenté mi renuncia como Vicecanciller del Ecuador. Estaré en funciones hasta el 15 de abril. Mi ciclo en Cancillería terminó, pero la lucha nunca termina…

Durante estos más de dos años se consolido la defensa de la soberanía y se profundizó la integración latinoamericana, en la cual Ecuador jugó un papel trascendente. Se ha logrado mucho pero todavía falta por hacer. Hubo importantes logros pero también errores.

Hay momentos que es necesario tomar determinadas decisiones. Mi renuncia es una decisión pensada, acorde con el camino transitado durante mi vida en la lucha social y política.

A todos los que me apoyaron dentro y fuera de la Cancillería les envío un abrazo fraterno. A todos los que criticaron de forma sincera y transparente les agradezco. A los que me atacaron por oponerme al TLC, les deseo suerte, y ojalá algún día piensen en el país y no en sus bolsillos.

A los compañeros y compañeras, dentro y fuera del gobierno, comprometidos de verdad con un proyecto histórico de lucha social y política del cual nadie es propietario y se construye en distintas partes, una hasta siempre y seguimos caminando. Algún día nos encontramos en el camino.

La lucha social y política nunca termina. Tal vez el día utópico en que exista equidad, que se terminé la pobreza, que se destierre el colonialismo, que no exista explotación. No se llega al Arco del Triunfo tan fácilmente. No es soplar y hacer revoluciones… pero es necesario hacer revoluciones…

* Ex vicecanciller de Ecuador.