El departamento de Defensa de Estados Unidos y la empresa Boeing desarrollan una superbomba de Penetración Profunda (MOP en en ingles). A fines de enero el sitio gubernamental All Gov.com reportó que el Pentágono pagó a Boeing unos 330 millones de dólares para desarrollar 20 súper bombas de unas 13,6 toneladas cada una.

Con más de seis metros de largo y 5,3 toneladas de explosivos, las MOP están diseñadas para destruir instalaciones subterráneas protegidas, y pueden lanzarse desde bombarderos de tecnología invisible B-2, reveló All Gov.com.

La MOP tiene la capacidad de perforar 60 metros de hormigón reforzado antes de detonar su carga. Se trata del explosivo convencional (no nuclear) más poderoso desarrollado por el Departamento de Defensa en la última década, aseguró el vice jefe de operaciones de la Fuerza Aérea teniente general Herbert Carlisle.

Sin embargo, las mortíferas armas no serían tan potentes como para neutralizar las instalaciones nucleares de Irán, reconoció el secretario de Defensa Leon Panetta. Para compensar esas deficiencias, las fuerzas armadas deben apoyarse en informaciones de inteligencia que logren ubicar las entradas y salidas de los refugios y dirigir hacia allí los artefactos, confesó un funcionario gubernamental al diario The Wall Street Journal.

El Pentágono busca incrementar el poder explosivo de la superbomba de penetración profunda, para lo cual pagó a Boeing 82 millones de dólares adicionales. Estados Unidos sopesa la posibilidad de utilizar una bomba de 13,6 toneladas, la ojiva más grande de su arsenal, en un eventual ataque militar a Irán, confirmó un alto general de la Fuerza Aérea.

Se especula que terremotos recientes, como los registrados en Japón, China y Haití, habrían sido provocados por sofisticadas tecnologías desarrolladas por Estados Unidos, como por ejemplo el programa HAARP, una supuesta arma capaz de generar terremotos, maremotos y huracanes mediante la emisión de pulsos electromagnéticos. Según el diario ruso Pravda, la potencia posee tecnologías capaces de alterar el clima y el movimiento de las placas tectonicas.

Con información de Prensa Latina.