El Departamento de Estado presentó en Washington su informe anual sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos. El documento destaca los logros de Bolivia en la materia, reconoce que el gobierno de Evo Morales ha cumplido con los objetivos de lucha contra las drogas, pero contradictoriamente considera que los resultados de la erradicación e interdicción son “insuficientes”.

La Estrategia Internacional de Fiscalización de Control (INCSR) es un informe anual del Departamento de Estado al Congreso, sobre los esfuerzos realizados por países clave para atacar todos los aspectos del comercio internacional de drogas. El informe 2012 se refiere a las actividades de control de drogas y químicos, y al lavado de dinero y delitos financieros en la gestión 2011.

Según el informe del Departamento de Estado, el año pasado aumentó el tráfico de alucinógenos ilegales en El Caribe y El Salvador se convirtió en uno de los principales países de tránsito de estupefacientes. Otras zonas rojas son Afganistán, Bahamas, Belice, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, India, Jamaica, Laos, México, Pakuistán, Panamá y Perú.

El reporte precisa que cerca del 80% de la cocaína que toca territorio mexicano antes de entrar en el mercado de Estados Unidos proviene de Guatemala y Honduras. La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) confirmó que alrededor del 90% de la cocaína que se consume en Estados Unidos se trafica a través de México.

El Departamento de Estado relieva los avances de Colombia en el combate a la producción, exportación y consumo de drogas, aunque advierte que se trata de un progreso temporal y reversible.

También recuerda que Bolivia aún es el tercer mayor productor de cocaína, una importante zona de tránsito de cocaína peruana, proveedor de la droga a Brasil, Europa y África Occidental, y fuente de “aproximadamente 1% de la cocaína incautada en EE.UU.”.

El desempeño de Bolivia

El 15 de septiembre de 2011 el gobierno norteamericano dictaminó por cuarto año consecutivo que el gobierno de Bolivia “fracasó manifiestamente” en la lucha contra el narcotráfico. La determinación se basó, en parte, en la evidencia del aumento del cultivo neto de coca, aunque se constató que la producción se estabilizó en 2010. [1]

En su informe anual, el Departamento de Estado reconoce que en 2011 “Bolivia intensificó sus esfuerzos de erradicación de coca y se registró la erradicación de más de 10 mil hectáreas por primera vez desde el año 2002… un promedio que alcanza la meta de 10 mil hectáreas establecida por el Presidente Morales (y) una disminución significante con respecto a las más de 8.200 hectáreas erradicadas en 2010…. El éxito se debió en parte a la estricta adhesión a los objetivos semanales y la aceptación de las recomendaciones del Gobierno de EE.UU. por mayor eficiencia”. [2]

El informe recuerda que Estados Unidos, Bolivia y Brasil continúan negociando la aplicación de un proyecto piloto que permitirá al gobierno boliviano erradicar la coca ilegal con más eficiencia, detectar la replantación de coca ilegal y “mejorar la credibilidad de Bolivia en los resultados de erradicación”. [3]

Aunque el cultivo de coca ilegal aún es elevado, la administración de Evo Morales “mantiene controles adecuados para prevenir el desvía de coca a la producción de cocaína”. El Departamento de Estado percibe que en la gestión pasada el gobierno de Morales fue menos tolerante con el cultivo de coca en parques nacionales y en regiones tradicionales como los Yungas y Chapare. [4]

La Estrategia Internacional de Control de Narcóticos destaca el incremento de personal de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico (FELCN) de 1.500 en 2010 a 1.700 efectivos en 2011. Además, “la Fuerza de Tarea Conjunta conduce la tarea de erradicación con aproximadamente 2.300 militares, policías y civiles, esa cifra representa un incremento de 300 funcionarios antidrogas desde 2010”.

El documento agrega que “la FELCN ha conseguido numerosos éxitos importantes durante 2011, incluyendo la destrucción de un gran laboratorio de cocaína en el Parque Nacional Isiboro Sécure… Se incautó de 28,35 toneladas de cocaína base y 5,61 toneladas métricas de clorhidrato de cocaína… También destruyó 25 laboratorios de gran escala de procesamiento de cocaína, uno más que en 2010”. [5]

Además “el Gobierno boliviano arrestó y enjuició a 3.930 personas por delitos de narcotráfico durante en 2011, cifra que representa un incremento del 5% con relación al año 2010… Los fiscales consiguieron sentencias condenatorias en 430 casos de narcotráfico en los primeros nueve meses de 2011, más del doble de los 185 casos llevados a estrados judiciales el año 2010”, continúa el reporte del Departamento de Estado.

A pesar de todos esos avances, la Estrategia para el Control Internacional de Narcóticos tilda de “insuficientes” los resultados de la lucha antidroga en el país: “Aunque el programa de erradicación de Bolivia está cumpliendo con sus objetivos declarados, cuando se toman en su conjunto, la erradicación y los resultados de interdicción no han sido suficientes para revertir el alto cultivo de coca y los niveles de producción de cocaína”.

El gobierno norteamericano estima que el potencial de producción de cocaína en Bolivia en la gestión 2010 (195 toneladas métricas) se mantuvo en los niveles de 2008-2009, un 70% más que en 2006; mientras que el potencial de exportación alcanzó a 240 toneladas métricas.

Según el Departamento de Estado, la intención gubernamental de legalizar el cultivo 20 mil hectáreas de coca y de retirarse de la Convención Única contra el uso de Estupefacientes de 1961 podrían denotar que Bolivia no hace lo suficiente para cumplir con sus obligaciones internacionales.

Además, el pueblo boliviano, los medios de comunicación y los expertos perciben un aumento del tráfico de drogas y otros delitos conexos como la corrupción y la inseguridad ciudadana en 2011, subraya el reporte, antes de vaticinar que en el corto plazo los narcotraficantes seguirán aprovechando las oportunidades para procesar cocaína, sobornar a más instituciones y aumentar su influencia en las comunidades bolivianas.

¿Predicar con el ejemplo?

El informe del Departamento de Estado juzga a decenas de naciones productoras de drogas, pero exculpa a los principales países consumidores de narcóticos. América del Norte (Estados Unidos, Canadá y México) no solo es el principal mercado de drogas del mundo, sino que también registra elevados niveles de producción, fabricación y tráfico.

La Oficina de Naciones Unidas sobre Drogas y Crimen calcula que el mercado de drogas ilegales al menudeo en Estados Unidos asciende a unos 300 mil millones de dólares anuales. El Departamento de Justicia reconoció que en esa nación se lavan 85 mil millones de dólares de ganancias ilícitas del narcotráfico, de un total de 580 mil millones de dólares a nivel internacional.

El cannabis es la droga que más se produce y consume en Norteamérica. Una veintena de estados (Alaska, Arizona, Colorado, Iowa, Maine, Maryland, Michigan, entre otros) legalizaron el cultivo, tenencia y comercialización de hierba. Los sembradíos de marihuana proliferan en California, Rhode Island y en casas particulares de toda la nación. Los “huertos urbanos” de yerba consumirían anualmente más de tres mil millones de dólares anuales de energía eléctrica sólo en California, estima el científico Evan Mills. (La Opinión)

En 2011 se registró la tasa más alta de consumo de marihuana en adolescentes desde 1981, según una encuesta realizada por la Universidad de Michigan para el Instituto Nacional sobre Abuso de Drogas. Se estima que unos siete millones de norteamericanos usan medicamentos alucinógenos y 1,2 millones consumen drogas fuertes como heroína y crack. (Prensa Latina)

En América del Norte mueren cada año más de 45 mil personas por consumo de drogas, el índice más elevado a nivel mundial, revela el último informe de la JIFE. El gobierno de Barack Obama solicitó al Congreso 242 millones de dólares para apoyar la lucha contra las sustancias alucinógenas en México, y pidió una partida adicional de 10 mil millones de dólares para combatir las adicciones de más de 23 millones de individuos mayores de 12 años.

Notas:

1. http://www.state.gov/j/inl/rls/nrcrpt/2012/vol1/184098.htm#Bolivia

2. El gobierno de Barack Obama calcula que el cultivo de coca en 2010 alcanzó a aproximadamente 34.500 hectáreas, ligeramente menos que en 2009 cuando se estimaron 35 mil hectáreas. El Presidente de Evo Morales manifestó su intención de reducir el cultivo neto de coca a 20 mil hectáreas hasta el año 2015.

3. Las Fuerzas Armadas de Bolivia también coordinarán acciones de lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico con sus similares de Paraguay, Perú, Argentina y Chile, informó el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas general Tito Gandarillas.

4. “El gobierno boliviano dio pasos significativos y tomó medidas importantes para controlar la producción de coca en el Chapare… Presionó a los productores a cumplir con la regla de un cato (40 x 40 metros cuadrados)… (y) Las federaciones de productores comenzaron a implementar la política de coca cero… El gobierno ha comenzado a erradicar la coca que se vuelve a plantar en lugar de esperar dos o tres años… El proyecto de registro y control biométrico financiado por la Unión Europea ha conseguido fortalecer los esfuerzos de control social en esa zona”, evalúa la Estrategia norteamericana.

5. El año pasado la FELCN confiscó 33 toneladas de cocaína y 382 toneladas de marihuana, 415,5 toneladas en total. Se destruyeron más de cinco mil fábricas de cocaína, 6.500 pozas de maceración y 24 laboratorios de cristalización. Solo en enero y febrero de 2012, la FELCN decomisó 4,22 toneladas de pasta base, 0,81 de clorhidrato y 55,3 de marihuana, además de destruir cinco laboratorios de cristalización, cinco de reciclaje, 610 fábricas de pasta base y 684 pozas de maceración. En esas acciones fueron detenidos 548 presuntos narcotraficantes, de los cuales 486 son bolivianos, 13 brasileños, 10 argentinos, nueve peruanos, siete colombianos, cuatro chilenos y tres españoles. Por otro lado, más de 800 hectáreas de coca excedentaria fueron erradicadas en los dos primeros meses del año, sobre todo en los Yungas (123 has), La Asunta, Yapacaní (14 has) y en el trópico de Cochabamba (669 has), informó el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas Felipe Cáceres.