La Habana (PL).- Coincidiendo con el triunfo de Stephen Marley en los Grammy, su hermano Rohan presentó en el Berlinale el documental Marley, intento del británico Kevin McDonald de realizar un acercamiento íntimo a Bob Marley, ícono mundial del reggae. Los dos acontecimientos en ciudades distantes como Los Ángeles y Berlín y escenarios reconocidos de la música y el cine el pasado 12 de febrero vinieron a confirmar la vigencia y universalidad del músico jamaicano, fallecido de cáncer en 1981, con 36 años de edad.

Pese a que en los Grammy el premio al mejor disco de reggae sigue siendo una sección menor, excluida de la parte televisada del espectáculo, ni siquiera la maquinaria comercial de la industria ha podido sustraerse a la influencia del género nacido en Jamaica.

Probablemente el contenido social de las canciones de Bob Marley, que marca a muchos seguidores a más de 30 años después de su muerte, sea motivo de la marginación del género en el Grammy, pese a lo que representa comercialmente en ventas de discos y otros artículos.

Stephen ganó su sexto Grammy con Revelation Part 1: Root of Life, frente a su hermano Ziggy Marley, el pianista Monty Alexander, el dúo Israel Vibration y el cantante Shaggy.

Previamente el más joven de los hijos de Bob y Rita Marley obtuvo dos estatuillas doradas en 2008 y 2010 con su disco Mind Control y la versión acústica, respectivamente. Antes fue receptor de otras tres como integrante del grupo Ziggy Marley and The Melody Makers.

Revelation Part 1: Root of Life contiene 14 canciones, incluidas The Chapel, No Cigarette Smoke, Jah Army, Pale Moonlight y Now I Know, y según versiones Stephen no asistió a la premiación pues se encuentra terminando en Jamaica su Revelation Part 2: Fruits of Life.

El álbum, que debe salir al mercado este año, será el cuarto de la carrera de Stephen Marley, nacido el 20 de abril de 1972 en Wilmington, Estados Unidos.

Comenzó su carrera musical al formarse en 1986 el grupo Ziggy Marley & The Melody Makers junto a sus hermanos Ziggy, Cedella y Sharon, hasta el año 2000, cuando se separó la banda y cada uno se dedicó a sus proyectos personales.

Como parte de la familia participó en la gira Bob Marley Roots, con sus hermanos Ziggy, Julian, Damian y Ky-Mani, y luego participó como productor en varios discos de Julian y Damian, mientras este último, a su vez, colaboró en la realización de Mind Control.

Precisamente uno de los aspectos que aborda MacDonald en su documental, el cual incluye entrevistas a Rita Marley, músicos y personas allegadas al músico, es el espíritu fraterno que el padre transmitió a sus 12 hijos, pese a ser de siete madres diferentes.

Crecimos con muchas madres en la vida. Nunca tuvimos conflictos, crecimos juntos y todas las madres terminaron siendo “mami”, aseguró Rohan en la presentación del filme, que cuenta con material autorizado a difundir por primera vez por la familia.

Otra coincidencia entre el premio de Stephen y el documental es que ambos llegan con el 50 aniversario de la independencia de Jamaica, acontecimiento recordado por MacDonald, quien también aludió al hecho que ese mismo año se creó la banda The Wailers.

En la película Bunny Wailer, quien junto a Peter Tosh y Marley fundaron el grupo, recuerda los orígenes del género, cuando grababan apenas por tres libras esterlinas a la semana.

En esa agrupación inició su vida musical Bob Marley, sin dudas un talento musical excepcional y también un compositor que cantó al amor y la tolerancia, y combatió la discriminación.

Con una visión que no puede escapar al eurocentrismo, MacDonald declaró que quiso hacer un filme íntimo y llevar al público no a la leyenda, sino a lo que fue Marley como persona para que quienes lo vean puedan escuchar la música de otra manera.

Difícilmente los caribeños o millones de seguidores de Marley en América Latina necesiten el filme de MacDonald para entender el sentido de Redemption Song (Canción de Redención), la rebeldía de Trench Town o el sentimiento de One Love, si bien seguro lo agradecerán.

Más allá de premiaciones y documentales, el legado de Bob Marley permanece como riqueza cultural del Caribe, región mágica y rítmica y con una historia tormentosa, la cual tiene en el reggae una expresión genuinamente popular que refleja sus llantos, amores y esperanzas.

* Vicepresidente de Prensa Latina para la información.