El gobierno de Evo Morales representa y defiende los intereses de los pequeños y medianos propietarios y, además, articula una alianza con empresarios criollos, sin descuidar el servicio a empresarios transnacionales que operan en países vecinos, como en Brasil. Examinemos los ejemplos más visibles para mostrar la certeza de la afirmación precedente:

El Vicepresidente (encargado de las ideas del gobierno en funciones) ha dicho para los medios de difusión que los empresarios en Bolivia ganan doble y triple, y que por eso tendrían que compartir una parte de sus utilidades con el país. Esto último es una quimera, es decir, un deseo irrealizable, salvo que se esperen migajas que los empresarios suelen derramar sólo para tranquilizar su conciencia o para mostrarse patriotas sin serlo.

Debemos considerar, asimismo, sus ideas y los rasgos de la personalidad de los principales gobernantes, del Presidente sobre todo, pero para nosotros lo esencial son los intereses materiales (económico-sociales) que ahora representa el gobierno y, en particular, los dos primeros ciudadanos del país para entender el rumbo político suyo.

Sin embargo, acerca de sus ideas y de esos rasgos de la personalidad del Presidente, no debemos olvidar que él es entre pequeño y mediano propietario que, en Villa 14 de Septiembre (Chapare), contrataba entre 15 y 20 peones, a los que les pagaba salarios eventuales, para que trabajen en su chaco. Lo principal es que, más allá de la extensión del predio, éste era y es poseído a título personal, por lo que el primer mandatario es un propietario individual. Sobre este hecho al menos vale el criterio de Lenin: la pequeña y mediana propiedad individual, además de egoísta, genera capitalismo. Y los propietarios individuales tienden a convertirse en capitalistas grandes o, al revés, se empobrecen y por esa vía se proletarizan. Un propietario es susceptible de asumir ideas ajenas a su clase, incluso a contrapelo de su clase social, pero para eso es necesario protagonizar un proceso de ideologización, el que dudamos de que haya vivido y viva Morales.

El comportamiento actual del Presidente nos lleva al convencimiento de que se comporta como pequeño y/o mediano propietario y dirigente supremo de los cocaleros del Chapare los que, en este momento, pretenden más tierras en el TIPNIS para plantar más coca —porque las actuales ya no producen como antes—, así como arroz, yuca y otros, pero en menor escala.

Son múltiples los datos, expresados en comunicados y/o declaraciones a los medios, así como abundan los hechos que deben convencernos de que cocaleros, colonizadores y campesinos que recibieron tierras a título gratuito y en propiedad individual o familiar, durante la ejecución de la reforma agraria democrática y burguesa (desde 1953) quieren más tierras, a la que tienen derecho, según sus palabras, aunque sea a costa de los bosques. La colonización espontánea, es decir, el ingreso de colonizadores a varios de los parques nacionales (TIPNIS, Madidi, Amboró, Choré) son la demostración patente de nuestra afirmación.

La suspensión por cinco años de la acción para establecer que los predios agropecuarios cumplen o no una función social y económica, la pausa en el saneamiento de tierras y la revisión de los Territorios Comunitarios de Origen (TCO), así como la prohibición de que se establezcan nuevos TCO, medidas “aprobadas” en la reunión plurinacional de Cochabamba, completan el cuadro: La actual política agraria del gobierno es favorable a los pequeños y medianos propietarios del campo y a los latifundistas y empresarios agropecuarios, criollos y extraños.

Una nueva fase de la lucha por la tierra y por el territorio en Bolivia apenas empieza. La deseada confluencia de intereses de campesinos, colonizadores, cocaleros e indígenas de las tierras bajas y altas del país, ha sido postergada, para decir lo menos. Para comprender los favores de las autoridades competentes a los patrones del agro cruceño, en contra de los campesinos, basta anotar la queja de colonizadores de Cuatro Cañadas y San Julián para estimar lo que pasa allí con la tierra en estos últimos años del gobierno evista.

Otro ejemplo demostrativo de lo que sostenemos acerca del servicio gubernamental, a los propietarios del agro es la Ley que acaba de promulgar el gobierno sobre una denominada consulta previa a los pobladores del TIPNIS, en el que se incorpora a colonizadores que invadieron la reserva natural y territorio indígena, lugar en el que son poseedores personales o familiares de la tierra o se trata de indígenas (también propietarios individuales) que perdieron su pertenencia a la comunidad indígena. Dejamos sentado, una vez más, que tal consulta no será ni previa ni de buena fe, pero destacamos que la marcha ejecutada por personas del Consejo Indígena del Sur (Conisur) y liderada por gente del MAS, en realidad tenía y tiene como objetivo central la construcción del camino de la discordia, Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, por medio del TIPNIS, como insiste Evo Morales de manera fatídica, así como con ceder más tierras a los cocaleros-colonizadores, como prometió en su campaña electoral.

La atención formal y legal a los requerimientos de los marchistas del Conisur, revela otra vez que el Presidente se juega y parece que se jugará por los propietarios individuales del agro.

Reiteramos que los cooperativistas mineros, propietarios del transporte, comerciantes, y otros propietarios personales tienen suficientes razones para confirmar que el gobierno actual es suyo porque hace todo lo que les interesa. Ejemplos demostrativos hay suficientes.

El gobierno de propietarios individuales se encargó de avisar que tiene una alianza con los empresarios criollos (no con todos), pero sí con los que ganan doble o triple o ven con lucidez que el Presidente, evidentemente, buscaba socios y no patrones, y los encontró en ellos.

Añadimos que en Bolivia, ahora, las que mandan en materia gasífera y petrolera son las empresas Petrobras y Repsol, en realidad, transnacionales; aunque en la primera hay capitales del Estado brasilero, pero en la que éste es socio minoritario o se comporta como si fuera.

El ajuste operado en el gobierno es sustancial: ya no es el gobierno democrático y popular o de todo el pueblo, ni es y nunca fue de todos los bolivianos. Es necesaria una precisión de la forma y del contenido del gobierno porque decir, por ejemplo, que es de los movimientos sociales, como lo hace el Vicepresidente, es una vaguedad que no ayuda a entender el porqué de lo que hace y de lo que deja de hacer, especialmente, los dos últimos años.

De pronto, como demostración de lo que decimos en ésta y en notas anteriores, invitamos a nuestros lectores a leer la realidad de la que somos testigos o actores, de manera responsablemente crítica, con lo que será más fácil llegar a una conclusión similar o semejante a la nuestra: el actual es un gobierno de los pequeños y medianos propietarios, aliado a empresarios internos y externos, sobre todo en materia económica y social, desarrolla políticas que benefician, con preferencia, a esos sectores sociales y políticos, los que se contraponen a los verdaderos intereses regionales, populares y plurinacionales, reiteramos una vez más.

* Fuente: http://www.semanarioaqui.com