Manila, Nueva Delhi y Luanda (PL).- Unos cinco mil casos de lepra se registran todos los años en la región Asia-Pacífico donde se declaró erradicada en 1991, según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Alrededor de ocho millones de personas sufren la lepra en todo el mundo.

A principios de 2011, 130 países notificaron a la OMS 228.474 nuevos casos de la enfermedad de Hansen, de los cuales 17 concentraron el 95% del total. La India sigue siendo el país más afectado y el que más casos reporta cada año, casi la mitad de todos los del mundo.

El año pasado India volvió a encabezar la lista con otros 126.800 enfermos, seguida de Brasil (34.894) e Indonesia (17.12). Junto a esas naciones, las de mayor endemismo fueron República Democrática del Congo, Etiopía, Nigeria, Nepal, Bangladesh y Myanmar. Un alto número de casos también se registra en Angola, China, Madagascar, Mozambique, Filipinas, Sudán y Tanzania.

De acuerdo con la OMS, entre uno y dos millones de personas viven con discapacidades permanentes a causa de esta patología, pero expertos opinan que pueden ser hasta tres millones en tanto las estadísticas del organismo mundial solo refieren los casos notificados por países endémicos.

También en la India las cifras oficiales inducen a pensar que el problema es menor -señaló Rajbir Singh, de la organización alemana contra la lepra y la tuberculosis DAHW-, pero según las informaciones que manejamos, en algunas regiones el número de contagiados sigue siendo muy elevado. La lepra se transmite de persona a persona, por lo que los riesgos de contagio aumentan en medio de condiciones antihigiénicas como las imperantes en los “slum” (barrios miseria) de la superpoblada nación surasiática.

Mucha gente está tan ocupada en la lucha diaria por sobrevivir, que no advierten los primeros síntomas de la lepra, como los cambios en la coloración de la piel, y solo buscan ayuda cuando ya han perdido la sensibilidad en manos y pies, lo cual aumenta el riesgo de sufrir lesiones graves, explicó Singh.

Según el director regional de la OMS Shin Young-soo, las Islas Marshall, Micronesia y Kiribati son tres de los 37 países de la región Asia-Pacífico que no pudieron alcanzar la meta de reducir el número de la enfermedad de Hansen a menos de uno por cada 10 mil personas, como se define oficialmente la eliminación de ese flagelo.

Durante un seminario científico en Manila, Shin ejemplificó con las Filipinas donde se declaró en gran parte libre de lepra en 1998, pero ahora se registran casi dos mil nuevos casos cada año. Aseguró que el mayor desafío consiste en encontrar a los pacientes, ya que acostumbran a esconderse para huir del estigma social y desconocen que pueden curarse en un plazo máximo de un año con tratamientos gratuitos financiados por los Gobiernos y varias fundaciones.

El ministro de Sanidad filipino Enrique Ona confirmó que anualmente se detectan dos mil nuevos casos en el archipiélago, el 40% de todos los de la región, mientras que en 1986 el número de pacientes superaba los 36 mil.

Por otro lado, un total de 1.148 casos de personas con lepra fueron detectadas en Angola el año anterior, lo que preocupa a las autoridades gubernamentales de este país africano. La coordinadora del Programa Nacional de Control de Tuberculosis y Lepra, María da Conceiçao Palma, indicó que el sector sanitario concentra sus esfuerzos en la disminución de la enfermedad en las provincias de Bié, Huambo, Cuando Cubango, Cuanza Sur y Lunda Sur.

En América Latina y el Caribe, la lepra es una enfermedad endémica en 27 de los 35 países de la región, donde anualmente se detectan unos 40 mil casos, informó la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) Mirta Roses.

Según organizaciones humanitarias, el pasado año en 118 países se registraron más de un cuarto de millón de casos con lepra, enfermedad infecciosa considerada de nula transmisibilidad cuando es debidamente tratada en pacientes. En las dos últimas décadas, unos 14 millones y medio de personas han superado el mal de Hansen gracias a la poliquimioterapia, aunque muchas necesitan tratamiento de por vida debido a problemas relacionados con la discapacidad, las úlceras y las heridas causadas por la enfermedad.

El género humano padece de lepra desde tiempos inmemoriales, pues hay referencias al respecto en documentos de las más antiguas civilizaciones de China, India y Egipto. En la actualidad, la comunidad médica internacional, liderada por la OMS, lleva adelante una campaña para erradicarla. En diciembre de 2010, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó una resolución en igual sentido.