Belgrado, Bucarest, Atenas, París, Madrid, Moscú, Hanoi, Seúl y Tokio, (PL).- A 139 aumentó el número de fallecidos por la ola invernal que azota desde la semana anterior a varias naciones europeas, donde las temperaturas bajarán hasta 30 grados bajo cero en los próximos días. Mientras el centro, la Siberia y el sur de Rusia se congelan, en otras zonas del norte ruso se registran situaciones paradójicas. En Asia, los fríos extremos reventaron tuberías de agua en Surcorea y congelaron ductos de la devastada planta de Fukushima en Japón.

Rusia enfrentaba el 2 de febrero un frío siberiano en el centro y sur, y los embates de un frente ártico con temperaturas de hasta menos 50 grados en la Siberia, con el consecuente colapso de autopistas y ciudades, incluida la capital Moscú.

Por lo general, los rusos se preparan para finales de enero y principios de este mes para lo que le llaman Kreshenie marozi (las heladas del bautizo) e incluso algunas “morsas” se bañaron en aguas heladas al iniciarse unas de las festividades ortodoxas (la Epifanía). Sin embargo, en esta semana se establecieron temperaturas en casi todo el país de 10 a 14 grados por debajo de la norma, para llegar hasta casi menos 45 en la región siberiana de Irkutsk, donde se suspendió el transporte público, relató el periodista de Prensa Latina Antonio Rondón García.

En Ulianovsk el termómetro marcó los 30 grados por debajo de cero, al igual que en Rostov del Don, en el sur; en Cheliabinsk y Ekaterimburgo, donde se suspendieron las clases en las escuelas. En la ciudad del extremo oriente ruso Petropavloskaya-Kamchatka la temperatura llegó a menos 20 y en próximos días bajará a menos 48 grados para situar a esa zona a la par de las condiciones climáticas del Ártico.

En algunas ciudades siberianas se reportaron casos de congelamiento de manos e incluso del cuerpo, informó el cirujano Serguei Borisenko, quien recomendó abrigarse o mejor, no salir de casa. El peligroso cóctel de heladas siberianas, fuertes ventiscas e intensas nevadas llevó al colapso en la autopista federal Sizrian-Saratov-Volgograd, donde al menos 67 autos quedaron varados en medio de murallas de nieve de hasta cuatro metros de altura en la zona.

Muchos de los vehículos para limpiar carreteras llegaron de madrugada y al intentar realizar su labor también quedaron atrapados, junto a casi un centenar de rastras que llevan mercancías por toda la referida zona y que ahora reciben ayuda de la defensa civil rusa. En la referida autopista, el destacamento especial de salvamento “Stalingrado” debió emplear los vehículos todoterreno “Tigre” para evacuar a varios autos y camiones atascados.

La situación es complicada en el distrito federal del sur, donde en invierno la temperatura casi nunca baja por debajo de cero y rara vez cae nieve, ahora deben convivir en gélidas condiciones y con una “alfombra blanca” de 30 centímetros de espesor. Hasta Sochi, balneario en el Mar Negro a donde viajan miles de vacacionistas en verano, está casi en cero grado, mientras en Vladivostok, la ciudad portuaria rusa en el lejano oriente, el espesor de la capa de hielo llegó a un metro. Hasta el Caspio se congeló.

En San Petersburgo, la llamada capital norteña rusa, las autoridades debieron organizar puntos de asistencia adicionales para personas sin techo (Bomzhi), pues el termómetro bajó allí a 30 grados bajo cero. Los desahuciados reciben en tiendas de campaña con calefacción un desayuno y una comida caliente, pero para ello deben acudir allí sobrios, algo que resulta difícil, pues los bomzhi prefieren calentar el cuerpo con bebidas alcohólicas.

En Moscú, por primera vez en esta semana, la temperatura bajo a menos 24 grados, lo cual estuvo acompañado de una permanente nevada que convirtió al torrente de casi tres millones de autos diarios en un caos vial que se mantuvo durante toda la jornada. Algunos se preguntan cómo incidirá la ola de frío siberiano en las demostraciones que por separado piensan organizar este sábado la oposición, los contrarios al extremismo y los progubernamentales.

La helada, que sustituyó a una temperatura en diciembre pasado de casi 12 grados por encima de la norma para esa época, puso en estado de alerta al servicio de calderas para evitar fallas en la red de calefacción, mientras que se suspendió la reparación de tuberías. En medio de los lamentos de los moscovitas porque debieron desempolvar los abrigos de cuero (dublionkas y shubas) para poder contener un frío que en esta época, pero en la década de 1980, nos asustaba a muy pocos, aparecen noticias contradictorias.

Mientras el centro, la Siberia y el sur de Rusia se congelan, en otras zonas del norte de Rusia se registran situaciones paradójicas. Así, en la localidad de Tiksi, situada en la región más fría de Rusia, en Yakutia, se disfruta de casi cero grado, es decir 20 por encima de la norma para esta época allí, señaló el vicejefe del Servicio Nacional de Meteorología de Rusia, Guennadi Eliseev.

Serbia reportó seis muertos por el frío extremo y un desaparecido en el sur del país, con 14 provincias en estado de emergencia por las nevadas y los vientos fuertes. Las autoridades de ese país balcánico pusieron en marcha un operativo para auxiliar a 11 mil personas que están aisladas y llevarles artículos de primera necesidad. Además, prosiguen con las evacuaciones y la limpieza de las calles bloqueadas con hielo y nieve.

Ucrania es el país más afectado con 63 decesos, además de mil hospitalizados con síntomas de hipotermina y congelación en las extremidades. Le sigue Polonia y Rumanía con 29 y 22 muertes, por la misma causa.

Hasta el 1 de febrero, al menos 14 personas murieron en Rumanía debido a las bajas temperaturas, informó el Ministerio de Salud. Unas seis personas fallecieron en las localidades de Arad, Vrancea, Satu Mare, Sambovita y los condados de Iasi. Asimismo, unas 350 personas fueron transportadas por los servicios de emergencia a hospitales y centros de asistencia social durante el transcurso del último día, para resguardarlas de la congelación en las calles.

Los meteorólogos rumanos advirtieron que las temperaturas descenderán hasta el viernes a 27 grados centígrados bajo cero, como resultado de la ola de frío polar. La temperatura más baja registrada en lo que va de invierno fue de menos 32,5 grados centígrados en la noche del martes para el miércoles, en Intorsura Buzaului, Distrito de Covasna, el centro de Rumanía.

El frente polar, proveniente de la Siberia, también causó defunciones en Bulgaria; Alemania; Austria; República Checa; Rusia; Turquía, Hungría y Macedonia. Muchos de esos países suspendieron las actividades escolares hasta que suban las temperaturas y habilitaron espacios con calefacción y comida para auxiliar a quienes viven en las calles, las principales víctimas del temporal. Interrumpieron el tráfico terrestre, aéreo y marítimo mientras persistan las malas condiciones climatológicas.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja dijo que entregará 108 mil euros a Ucrania y Belarús para satisfacer las necesidades básicas en los refugios de ambos países, cuyos hospitales reciben cada vez más casos de congelación e hipotermia.

Ola de frío mortal en Grecia

Con fuertes heladas, nieve y temperaturas bajo cero despertaron el 31 de enero los griegos que tendrán que enfrentarse a graves problemas en las calles y carreteras de gran parte del país. La temperatura más baja se registró durante la mañana en Alejandrópolis, donde los termómetros bajaron hasta los 10 grados bajo cero.

Las bajas temperaturas causaron una víctima mortal en las inmediaciones de esta ciudad limítrofe con Turquía, perteneciente a un grupo de 15 personas que trataron de entrar en el país de manera clandestina cruzando a nado el fronterizo río Evros. El inmigrante, de origen palestino, murió por congelación tras ser evacuado a un centro médico mientras que sus compañeros, africanos y asiáticos de varias nacionalidades, salvaron la vida gracias a que la crecida del río formó un pequeño islote en el centro del cauce.

También debido a la ola de frío los ayuntamientos de Atenas y de Tesalónica habilitaron algunos gimnasios, colegios y edificios públicos para acoger a las miles de personas que viven habitualmente en las calles de las dos principales ciudades del país. Lo flota griega permanece atracada en puerto, lo que mantiene incomunicada a la población insular, después de que en la tarde de ayer un barco con 104 pasajeros a bordo encallara en aguas poco profundas en las cercanías del puerto de la isla de Thasou, al norte del país. Los ocupantes pudieron ser rescatados y trasladados a tierra tras una operación de rescate que duró diez horas y en la que tuvieron que usar una de las grúas del puerto.

Numerosas carreteras permanecen cerradas por la nieve, incluso en la meridional isla de Creta, y en otras se obliga al uso de cadenas. Igualmente en varias regiones del país las escuelas permanecen cerradas en espera del fin de un temporal que, según aseguran los meteorólogos, aún continuará mañana.

España y Francia tiritan

La ola de frío de origen continental azota a partir del 2 de febrero casi toda España, donde los termómetros pueden llegar a descender hasta los 10 grados bajo cero en algunos puntos del país europeo. El frente polar, considerado el más intenso de los últimos siete años, afectará hasta el venidero domingo a la península y a las islas Baleares, con temperaturas mínimas de entre menos cinco-menos 10 grados centígrados y máximas no superiores a los tres-cinco grados.

Debido al carácter continental de la masa de aire, fría y seca, no se esperan apenas precipitaciones, excepto en el Cantábrico oriental, este de Cataluña y en Baleares, regiones en las que las nevadas pueden producirse en cualquier cota. También se pronostican vientos de componente norte, lo cual provocará una sensación térmica notablemente inferior a la indicada por los termómetros.

Para este jueves, en Madrid se registrarán nueve grados bajo cero en los 45 municipios de la sierra que están por encima de los mil metros de altitud, y cuatro bajo cero en el resto de la comunidad autónoma. Las temperaturas más bajas llegarán el viernes y el sábado en áreas de la mitad norte y zona centro, donde, localmente, las máximas no superarán los cero grados centígrados.

Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), el aire polar continental que hará tiritar a los españoles en los venideros cuatro días se produce aproximadamente una vez cada siete u ocho años y, de hecho, este podría ser de los cuatro más fríos desde 1950. En lo que va del siglo XXI se conocen dos situaciones similares, en diciembre de 2001 y en enero de 2005, aunque esta las podría igualar o incluso superar, explicó Ángel Rivera, portavoz de la Aemet. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias recomendó extremar las precauciones, en especial si se viaja por carretera, ante la previsible existencia de placas de hielo.

La ola de frío y nieve que azota a Europa llegó a Francia también el 2 de febrero, donde causará un agudo descenso de las temperaturas, advirtieron las autoridades en un llamado a la población a tomar medidas para resguardarse. Según el parte de Météo France, el promedio mínimo para el Francia será este jueves de entre cuatro y 10 grados centígrados bajo cero, aunque en la región norte y noreste los vientos gélidos pueden hacer bajar el termómetro hasta menos 20.

Las temperaturas máximas del día también serán negativas, con menos un grado en Bourdeaux, menos dos en París y menos tres en Lille, Lyon y Estrasburgo. Estas condiciones se deteriorarán aún más el viernes y se mantendrán así hasta el próximo fin de semana, indicó la entidad oficial de meteorología francesa, que puso bajo vigilancia naranja a 22 departamentos del país. La víspera murió un soldado cuando una avalancha cayó sobre un grupo de militares que realizaban ejercicios en la región de Saboya, mientras en Córcega las nevadas dejaron unas 30 mil viviendas sin electricidad.

Las empresas de gas y electricidad de Francia (GDF y EDF, respectivamente) se preparan para enfrentar un récord de consumo durante los próximos cuatro días, tanto en el sector doméstico como en el industrial. EDF estima que el viernes la demanda puede llegar a la cifra histórica de 97 mil megawatts, superando así los 96 mil 700 registrados el 15 de diciembre de 2010.

La ola gélida golpea a Vietnam, Surcorea y Japón

Los turistas que buscan una vivencia tropical en Vietnam andan decepcionados o empacan rumbo al sur, pues en el norte prosigue el frío que cubrió de hielo y nieve el monte Mau Son. Mientras en la sureña Ciudad Ho Chi Minh y el Delta del Mekong el calor sofocan en este supuesto invierno, las provincias norteñas reciben hoy una nueva ola gélida que durará toda esta semana.

Según el Centro Nacional de Pronósticos Hidrometeorológicos, este frente frío traerá ligeras lluvias y fuertes vientos, que bajarán las temperaturas hasta los 10 grados Celsius en Hanoi. Si bien ahuyenta a los visitantes que buscan el calor, este frío resulta atractivo para quienes quieren conocer cómo viven las etnias norteñas en demandados enclaves turísticos como Sa Pa, en Lao Cai.

Cerca de ahí, en la montaña Mau Son se calcula que bajará de cero grados Celsius la temperatura, y para muchos constituye un atractivo adicional a una tierra caracterizada por su riqueza cultural. De hecho, las visitas a las villas de Ta Giang Phinh y Nam Tam destacan entre las más solicitadas a los turoperadores locales, al nivel de la bahía de Ha Long o las reliquias imperiales de Hue. La cercanía de la primavera, pese a la crudeza de este invierno, atrae aún más a una región donde también destacan el monte Ngu Chi Son y el Fansipan, considerado el techo del Sudeste Asiático.

En Surcorea, la ola de frío que azotaba a Surcorea por segundo día consecutivo, con temperaturas récords en 55 años, reventó tuberías de agua e interrumpió una línea del metro, informó el 2 de febrero la Administración Meteorológica. En horas de la mañana el mercurio descendió hasta menos 17 grados Celsius en Seúl, la cifra más baja desde que comenzaron los registros del tiempo en el país, precisó la fuente, citada por medios de prensa.

Mientras, en otras localidades como Cheorwon, un pueblo de montaña cercano a la frontera intercoreana, se situó en los 24,6 grados C bajo cero y en Jecheon y Chuncheon cayó hasta los menos 23,8 y 23,1 C, respectivamente. El servicio de suministro de agua en Changshin-dong, una zona residencial en el centro de Seúl, fue suspendido durante varias horas, debido a roturas de las tuberías por agua congelada.

Las gélidas temperaturas, provocadas por un sistema de altas presiones continentales y el frío del Polo Norte, también ocasionaron caos del tráfico en esta urbe, cuando en horas pico una de sus líneas del metro que la conecta con ciudades satélites fue suspendida debido a supuestas fallas eléctricas ocasionadas por el clima. Otros servicios de trenes también se vieron afectados por esta interrupción durante casi cinco horas.

En Japón, la devastada planta nuclear de Fukushima registró el 30 de enero 14 fugas de agua descontaminada de sus tuberías de reciclaje debido al azote de gélidas temperaturas, que descendieron a ocho grados centígrados bajo cero. La empresa propietaria, la Tokio Electric Power (TEPCO), precisó que las tuberías del sistema de reciclaje de la planta estaban congeladas por las bajas temperaturas. Por tal motivo, indicó, se detuvo el bombeo en un reactor de Fukushima al detectar la fuga de unos 40 litros de agua descontaminada.

Explicó que al divisar los escapes, TEPCO duplicó los controles permanentes del sistema para resguardar los conductos del frío con materiales aislantes o calefactores si fuera necesario. El gobierno nipón y TEPCO declararon a mediados de diciembre de 2011 que los tres reactores dañados en Fukushima están en parada fría, con temperaturas por debajo de los 100 grados centígrados.