El MAS promete refundar una nueva Bolivia a partir de reformas puramente superestrucutales (nueva Constitución Política), sin tocar el basamento material de la sociedad (la preeminencia de la propiedad privada), pretendiendo reverdecer el fracasado capitalismo de Estado. A esto ha venido en llamar “revolución cultural”, “proceso de cambio”, “socialismo del siglo XXI”.

Justificación del Proyecto de Tesis Política de la Brigada Sindical Revolucionaria

Adoptamos como base la Tesis Política aprobada en el XXXI Congreso Ordinario de la FSTMB realizado en Potosí en septiembre del 2011. Sin embargo, este documento minero introduce algunos aspectos que contrarían las ideas básicas de la “Tesis Socialista” del IV Congreso de la COB, documento en el que se inspira la tesis minera. Estos aspectos son:

1.- Es incapaz de contraponer radicalmente la estrategia proletaria al planteamiento reformista burgués del MAS. Cuando se refiere al fracaso del gobierno del MAS, se limita a señalar que éste ha abandonado la “agenda de octubre” porque ha sido copado por “neoliberales” y que se debe reencausar dicho proceso porque es de todos los trabajadores.

2.- Señala que los trabajadores apoyaron al gobierno pero que “no fue suficiente,… y debería pasar del apoyo a la participación activa…y militante (se supone que en el gobierno) para avanzar hacia el proceso socialista”.

3.- El documento del XXXI Congreso minero tampoco comprende en qué consiste el Frente Revolucionario Antiimperialista como la unidad de todos los explotados del país bajo la dirección política del proletariado.

5.- Cuando habla del “instrumento político” de la clase obrera y de todas las clases explotadas del país, no puede ser que otro que el partido político que es producto de un largo proceso de elaboración programática que señala con precisión la estrategia del proletariado (el socialismo) y sus métodos de lucha basados en la acción directa contra el legalismo y el parlamentarismo burgueses. El llamado “instrumento político” se ha puesto de moda en nuestros tiempos como un trampolín para ganar elecciones con la finalidad de encumbrar a los oportunistas en el Ejecutivo y el Parlamento del Estado burgués.

Todo este conjunto de planteamientos políticos desnaturalizan la esencia de la Tesis Socialista del IV Congreso de la COB que plantea con meridiana claridad el rol dirigente del proletariado sobre el conjunto de la nación oprimida; señala que el objetivo estratégico de los trabajadores es acabar con esta sociedad basada en la propiedad privada de los medios de producción para imponer el socialismo asentado en la propiedad social; reivindica la independencia política de los trabajadores respecto al Estado burgués y a sus gobiernos “democráticos”, dictatoriales y reformistas como el de Evo Morales; Reivindica las tácticas centrales de los trabajadores y sus métodos de lucha basados en la acción directa rechazando el legalismo y el parlamentarismo burgueses.

La tesis que apruebe el XV Congreso de la COB debe ser un instrumento de lucha para los trabajadores y los explotados del país y no un manojo de confusiones donde los oficialistas, los reformistas y oportunistas la desvirtúen a su antojo. Consideramos que nuestra propuesta de tesis política significa el retorno a los planteamientos centrales de la Tesis de Pulacayo, de la “Tesis Socialista” del IV Congreso de la COB y de las bases constitutivas de la asamblea popular de 1970.

El proyecto de tesis que propone el Comité Ejecutivo de la COB, más allá de las generalidades copiadas de los documentos obreros, no dice nada sobre las características del presente proceso político y sobre la naturaleza del gobierno. Podría decirse que es un documento vacío de contenido.

PROYECTO DE TESIS DE LA BRIGADA SINDICAL REVOLUCIONARIA

I.- LA SITUACIÓN INTERNACIONAL Y LA CRISIS DEL CAPITALISMO

Estamos viviendo una descomunal crisis estructural del capitalismo que consiste en el choque entre el gran desarrollo de las fuerzas productivas (fuerza de trabajo, las máquinas) con las relaciones de producción (la propiedad privada de los medios de producción). Este choque se produce de manera cíclica (cada cierto tiempo) porque los mercados son cada vez más insuficientes para absorber la gran producción industrial y, cuando esto ocurre, el capitalismo sacrifica al conjunto de la sociedad (desocupación, bajos salarios, anulación de las conquistas sociales, etc.) para poner a buen recaudo sus ganancias.

La actual crisis, tan profunda como la que se dio en los años del 20 al 25 del siglo pasado, hace estremecer los cimientos del capitalismo y si no queremos que nos conduzca a la barbarie, como ya está ocurriendo en muchos puntos del planeta, no hay otro camino que la revolución social.

II.- LA CLASE OBRERA Y LOS PROCESOS DEMOCRÁTICOS

1.- En la presente etapa de decadencia del capitalismo (imperialismo) ya no es posible pensar en el desarrollo de las fuerzas productivas ni en la solución de las necesidades del conjunto de la sociedad. Bolivia sólo podrá conocer el desarrollo (cumplimiento de las tareas democráticas) en el marco del socialismo.

2.- Los movimientos reformistas de contenido burgués, como el gobierno del MAS que buscan el desarrollo sin acabar con el capitalismo, están condenados al fracaso. Para estos movimientos el antiimperialismo se limita a tener buenos negocios con el explotador foráneo y, como en el caso actual, Evo Morales propala que el cambio radica en haberse convertido en socio de las transnacionales. Por esta razón los gobiernos reformistas supuestamente “antiimperialistas” terminan capitulando, tarde o temprano, frente al imperialismo.

III.- EL FRACASO DE LA POLÍTICA REFORMISTA DEL MAS Y LAS PERSPECTIVAS DE LA LUCHA DE LOS OPRIMIDOS

1.- El MAS aparece en el escenario prometiendo refundar una nueva Bolivia a partir de reformas puramente superestrucutales (nueva Constitución Política), sin tocar para nada el basamento material de la sociedad (la preeminencia de la propiedad privada). A esto ha venido en llamar “revolución cultural”, “proceso de cambio”, “socialismo del siglo XXI”, etc.

El gobierno del MAS representa los intereses materiales de los campesinos pequeño propietarios y por eso está condenado a desarrollar una política francamente burguesa, en esta medida terminar como agente de las transnacionales imperialistas.

Su política de nacionalizaciones es una impostura y, día que pasa, se muestra como agente del imperialismo y no duda en acallar las protestas populares usando la violencia como en Caranavi, en el movimiento del TIPNIS y, últimamente, en Yapacaní.

Los trabajadores y los explotados del país estamos culminando un proceso de emancipación política superando definitivamente las ilusiones que teníamos en el gobierno “indígena”.

Constatamos nuevamente que no podemos esperar que gobiernos reformistas como el del MAS puedan plantearse seriamente el problema del desarrollo del país, que están condenados a capitular frente al imperialismo.

Estamos convencidos de que la lucha contra la clase dominante y el imperialismo será llevada hasta sus últimas consecuencias sólo cuando el proceso pase a manos del proletariado, hasta la consolidación del socialismo.

En la presente coyuntura política el proletariado debe convertirse en la dirección del proceso y, para lograr este propósito, se debe garantizar su independencia política.

IV.- SOCIALISMO Y CAPITALISMO DE ESTADO

Los gobiernos como los del MNR y del MAS pretenden hacer reverdecer, una y otra vez, el modelo de capitalismo de Estado en el que pueden convivir armónica y pacíficamente la propiedad privada y la social, todo regulado y controlado por el Estado burgués. Este modelo ha fracasado una y otra vez porque el Estado burgués y el imperialismo terminan estrangulando toda forma de propiedad estatal.

Para lograr el pleno desarrollo de las fuerzas productivas tiene que cambiar la naturaleza de clase del Estado, el socialista asentado en la propiedad social de los medios de producción y dirigido por el proletariado en alianza con los campesinos y la clase media empobrecida de las ciudades.

V.- LAS FUERZAS DE LA REACCIÓN Y LA CONSPIRACIÓN CONTRARREVOLUCIONARIA

La política derechista y contrarrevolucionaria estará presente y será una amenaza contra el movimiento obrero y popular mientras exista el régimen de la propiedad privada. Ahora, la ultraderecha encarnada en la Media Luna, ha sido barrida del escenario y su espacio es ocupado por el gobierno del MAS porque lo ha expropiado todas su banderas (autonomía de los gobiernos locales, sociedad con las transnacionales imperialistas, etc.).

La clase dominante ha comprendido bien este proceso y por eso los banqueros, los empresarios privados, los agroindustriales se alinean detrás del gobierno, convirtiéndose en su base social dentro de las fementidas cumbres sociales que fabrica el oficialismo para dar la apariencia de populares a sus “agendas” contrarrevolucionaria y anti obrera porque inevitablemente terminan cargando todo el peso de la crisis sobre las espaldas de los explotados en general.

VI.- UNIDAD OBRERA ANTIIMPERIALISTA

La opresión imperialista es contra el conjunto de la nación. Los trabajadores son conscientes de que sólo la unidad de los explotados, bajo la dirección política del proletariado (Frente Revolucionario Antiimperialista), puede conducir este proceso hasta lograr expulsar al imperialismo del país después de instaurar el gobierno obrero campesino.

VII.- EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO

El desarrollo del capitalismo ha dado lugar a la economía mundial. La explotación de los trabajadores del mundo tiene el mismo origen: la propiedad privada de los medios de producción encarnada en la burguesía también mundial. Por esta razón, comprendemos la necesidad de materializar el internacionalismo proletario para acabar con el imperialismo y las clases dominantes nativas.

El socialismo sólo podrá consolidarse en el marco de la victoria de la revolución mundial.

* Brigada Sindical Revolucionaria del Partido Obrero Revolucionario (POR).