La burocracia sindical y el oficialismo intentan encubrir sus maniobras con discursos radicaloides e impresionantes gigantografías con las imágenes de los clásicos del marxismo y de los mártires de la clase obrera boliviana. En los pasillos, los “operadores” del gobierno organizan a sus allegados y ofrecen dinero a los delegados independientes.

Al ingresar al coliseo cerrado de la COD tarijeña, sede del XV Congreso Ordinario de la COB, uno se encuentra con un imponente escenario: al fondo, una inmensa gigantografía con los rostros de Marx, Engels, Lenín, Trotsky y del “Che” Guevara; al otro extremo, las caras de Lechín, César Lora, Isaac Camacho, Federico Escóbar, Miguel Alandia, Artemio Camargo, Marcelo Quiroga, Guillermo Lora y otros, revelando una mezcolanza de símbolos políticos dispares que probablemente pretende resumir un mensaje de unidad del movimiento obrero.

A continuación, se ha escuchado las intervenciones de los representantes fraternales de organizaciones sindicales del exterior; todos han convergido en relievar el valor histórico de la COB para el movimiento obrero continental y la unidad de los trabajadores en estos momentos de crisis estructural del capitalismo.

Es preciso resaltar la intervención del representante del Brasil que ha hecho referencia al programa proletario, la Tesis de Pulacayo, documento que ha configurado el carácter revolucionario de la organización matriz de los explotados bolivianos y ha hecho un llamado a conservar la independencia política de los trabajadores respecto al Estado burgués.

Después de un tedioso nombramiento de las organizaciones asistentes al Congreso, los reconocimientos y las excitantes actuaciones de cantantes y bailarines, se ha escuchado el discurso de Pedro Montes que ha valorado el papel protagónico de Guillermo Lora en la construcción del programa revolucionario del proletariado boliviano como autor de la famosa Tesis de Pulacayo.

Para un espectador poco perceptivo, daría la impresión de que el ambiente ha sido atrapado por un radicalismo revolucionario con predominante presencia del trotskismo. Sin embargo, observando con calma a los actores, es fácil descubrir que muchos de ellos (obsecuentes oficialistas hasta la víspera) ahora se muestran radicales y profundamente identificados con la revolución y el socialismo; también es fácil descubrir que todos estos elementos están en una carrera desenfrenada para trepar a las cúpulas de la COB, manteniendo vínculos discretos con el oficialismo.

¿Por qué los oficialistas se esmeran en mostrarse radicales, incluso repitiendo las tesis centrales del trotskismo? ¿Acaso han llegado al convencimiento de que sus bases cuando se movilizan convergen fácilmente con el pensamiento revolucionario poniendo en cuestión la naturaleza de clase burgués del actual “Estado Plurinacional” y de su gobierno? ¿Acaso ahora la única manera de mostrarse radical es repitiendo la Tesis de Pulacayo y así seguir tomando el pelo a las bases para luego traicionarlas en cuanto bajen la guardia?

Todo puede pasar en este Congreso. Los oficialistas camuflados de radicales pueden volver a copar la dirección de la COB. Pero quienes van a definir el destino de las luchas obreras en este país van a ser los trabajadores y los explotados movilizados utilizando su acción y su fuerza echando por la borda a las direcciones traidoras y a las ataduras legales del Estado burgués.

De lo que estamos seguros es que ninguna dirección oficialista será capaz de contener la lucha de los que tienen sus necesidades insatisfechas, de las víctimas del hambre, de la desocupación; de los privados de salud y educación, etc.

La situación política y el Congreso

En condiciones excepcionales, cuando las bases se encuentran profundamente movilizadas y los delegados son elegidos democráticamente por éstas, el Congreso suele expresar fielmente el grado de radicalización de los explotados y en las deliberaciones están presentes sus aspiraciones, sus sentimientos y sus necesidades materiales.

Sería incorrecto decir que ahora los explotados están arrinconados y derrotados o que no han podido librarse aún del control político del gobierno masista. Por el contrario, éstas han madurado lo suficiente como para haber logrado independizarse políticamente del gobierno en quien, al principio, abrigaron profundas esperanzas porque lo encabezaba un indígena al que consideraban “hermano”.

Han pasado seis años y han constatado en carne propia que esa ilusión era infundada porque, poco a poco, Evo Morales y sus colaboradores han ido acentuando una política burguesa, antiobrera y antipopular. La pretensión de aplicar el gasolinazo a finales de 2010, su política salarial duramente fondomonetarista, la aplicación disciplinada de las recomendaciones de las organizaciones financieras del imperialismo para mantener el equilibrio macroeconómico cargando todo el peso de la crisis sobre los hombros de los trabajadores y de los sectores más pobres del país, la ejecución de una política represiva para arrinconar las protestas populares (Caranavi, TIPNIS, Yapacaní, etc.), han sido los puntos culminantes que han terminado desenmascarando su verdadero contenido de clase, y hoy los explotados ya no tiene dudas de que se trata de un gobierno más que sirve a los intereses del imperialismo y de la empresa privada nacional.

El problema está en que este Congreso se da inmediatamente después de las fiestas de fin de año, que aún tienen el poder de adormecer momentáneamente a los combatientes; éstos aún no han tenido el tiempo de retornar a las calles para reivindicar sus necesidades apremiantes; aún permanecen aletargados mientras muchas direcciones sindicales, directamente controladas por el gobierno, hacen maniobras para nombrar a dedo a sus allegados políticos burlando el control de las bases.

En esta medida, una gran parte del Congreso no representa los sentimientos y las aspiraciones de las bases y la mano negra del gobierno viene moviéndose imperceptiblemente por los pasillos del evento.

La maniobra de siempre para impedir el debate

Según la convocatoria, el Congreso debía empezar el lunes 16 de enero. Se entiende que la Comisión de Poderes debe tomarse el tiempo necesario, de por lo menos un día, para organizar su informe sobre la acreditación de los delegados; pero lo que está ocurriendo ya pasa de lo racional y se repite la maniobra de perder el tiempo hasta que los delegados agoten sus viáticos para que a último momento, cuando ya no haya con qué comer y pagar el costo de los alojamientos, apresuradamente se realice el Congreso sin la posibilidad de hacer un adecuado debate sobre los problemas que aquejan al movimiento obrero y a los demás explotados que concurren al evento.

Estos días de dilación en la iniciación del Congreso son bien aprovechados por los “amarradores”. El oficialismo y las camarillas interesadas en perpetuarse en la conducción de la COB están en su salsa. Unos haciendo correr raudales de plata para corromper a los delegados con comilonas, tragos y otras prácticas repudiables que son la negación de la democracia sindical, y los otros, haciendo acuerdos entre las tendencias más disímiles para comprometer el voto en favor de determinados candidatos.

Los pasillos del Congreso están llenos de “operadores” del gobierno que de manera impúdica actúan organizando a sus allegados y ofreciendo plata a los delegados independientes. Los únicos que no se preocupan de la plata son los oficialistas porque tienen la bolsa llena financiados desde diferentes reparticiones del Estado.

Lo que debía haberse hecho, siempre se ha procedido así, es que, habiéndose acreditado la mayoría de los delegados titulares de los diferentes sectores, se instale el Congreso para que en esta instancia se resuelvan los casos de los sectores que tienen problemas. Hasta ahora, casi todos los conflictos se han resuelto en favor de los sectores oficialistas por voluntad de la mano negra de los” operadores” del gobierno.

Reprimen al POR

Es una tradición que en los congresos de la COB participen libremente todas aquellas tendencias que se reclaman revolucionarias. Particularmente el POR no sólo ha participado en la fundación de la organización matriz de los trabajadores, sino que ha contribuido en la redacción de sus documentos fundamentes que lo caracterizan como una dirección revolucionaria de los explotados de este país. La Tesis de Pulacayo, de factura trotskista, sirvió como documento constitutivo del COB en el momento de su nacimiento. El POR entregó generosamente a sus mejores cuadros a la lucha sindical de los trabajadores, manteniéndose incólume en la trinchera revolucionaria cuando los reformistas de todo pelaje han terminado sirviendo a los gobiernos de la clase dominante disfrazados de “demócratas”.

Entendemos que han recibido las órdenes del Stalin Morales y de sus “operadores” para vetar la representación fraternal del POR en este Congreso pretendiendo así marginarlo del debate político. Se equivocan, las ideas perforan las paredes más infranqueables. El pensamiento trotskista está más vigente y vivo en el seno del movimiento obrero, y pese a quien pese estará presente en el Congreso.

Por otro lado, Pedro Montes amenazó con expulsar al dirigente del magisterio paceño José Luis Álvarez, dizque porque lo acusó de ser un vendido al gobierno o de recibir plata del Ejecutivo. Álvarez desmiente enfáticamente haber sostenido esas acusaciones en la prensa. Lo que sí se ha denunciado es que muchos dirigentes ligados al gobierno ahora se camuflan detrás de un discurso radical para engañar a las bases y al mismo Congreso con la finalidad de ser elegidos como los nuevos dirigentes de la COB.

Al mismo gobierno le conviene que sus sirvientes aparezcan con ropaje revolucionario porque así pueden contener momentáneamente la lucha de los trabajadores y de todos los explotados por resolver sus problemas vitales como la desocupación, los bajos sueldos y salarios, etc. Todos sabemos que Montes no es un angelito que ahora pretende aparecer como un consecuente luchador. Está en la menoría de todos que, cuando fue elegido como ejecutivo de la COB, se autoproclamó como trotskista y terminó, entre otras cosas, sirviendo al ”hermano Evo” y al “proceso de cambio”; se comprometió con la aprobación de la actual Ley de Pensiones que ahora está haciendo gemir de hambre a los trabajadores de la tercera edad. Si bien lo hemos visto lanzando dinamita en las calles de La Paz en el conflicto salarial, es sólo por la presión de la movilización.

Además, en pleno recinto del XV Congreso, dirigentes de la Confederación Universitaria Boliviana (CUB) agredieron al primer ejecutivo de la Federación Universitaria Local de la Universidad de Mayor de San Simón de Cochabamba Alejandro Mostajo, cuando les reclamó el derecho que tienen las bases de estar representados en el Congreso.

Así maneja el oficialismo la representación de sus sectores: Reproducimos una carta de la FUL de San Simón a la Comisión de poderes del XV Congreso de la COB, denunciando el manoseo abusivo que hacen los dirigentes de la CUB en la designación de delegados titulares:

“… La FUL UMSS pone a conocimiento de Uds. que contrariamente a la tradición y a la sagrada norma sindical obrera, el Presidente de la CUB ha nombrado a “dedo” a los nueve delgados titulares de entre los propios miembros de su Comité Ejecutivo los que corresponde a todo el sistema universitario, sin haber realizado la distribución ni respetado la representación legitima de las Federaciones Universitarias de los nueve departamentos. Por lo tanto, la FUL UMSS pide que se respete su porcentaje de legados titulares entre la representación de universitarios, ya que nos hemos hecho presentes para participar en este XV Congreso de la COB y no aceptamos que nuestra representación sea usurpada por gente extraña”.

La presión de los dirigentes universitarios cochabambinos doblegó la decisión de la burocracia Cubista de mantenerlos al margen del congreso, y contra su voluntad han tenido que ceder una delegación titular y otra adscrita. Lo grave es que los dirigentes de la CUB, después de haber copado el 90% de la delegación se dedican a adoradores del dios Baco y brillan por su ausencia en las deliberaciones del congreso.

Una gran parte del Congreso no representa los sentimientos y las aspiraciones de las bases, pero aún hay tiempo de que los genuinos representantes de las bases que existen en gran número en el Congreso redoblen la guardia para impedir el éxito de las maniobras del oficialismo, cuyo fin es tomar la dirección de la COB para convertir a la organización matriz de los trabajadores bolivianos en un instrumento útil para su nefasta política antiobrera y antinacional.

* Vocero de la Brigada Sindical Revolucionaria del Parido Obrero Revolucionario (POR).