Cristina Kirchner es la última mandataria latinoamericana en tener que operarse contra el cáncer, mal que ha ido afligiendo a Fidel Castro, Dilma Rousseff, Hugo Chávez, Fernando Lugo y Lula.

Para el presidente venezolano debido a que esta enfermedad solo estaría afectando a presidentes “progresistas” no podría descartarse que servicios de EEUU estuviese causando ello mediante alguna nueva clase de tecnología avanzada, algo que fue condenado por Washington.

Hay diversos tipos de cáncer. El de tiroides que tiene la gobernanta argentina parece que podrá ser exitosamente removido en la operación que tendrá el 4 de enero. Otros, como el que atacó al jefe de la revolución cubana, produjeron que él dejase toda función del poder.

De todos esos seis casos descritos Brasil es el único donde el cáncer ha afectado a dos jefes de Estado, aunque en momentos en que aún no llegaban a detentar tal cargo o apenas le habían dejado. Dilma fue operada de cáncer en Abril 2009, cuando era la jefa de gabinete y aún no había ganado las elecciones que le llevaron a la presidencia hace 12 meses. Lula fue diagnosticado de cáncer en Octubre, a 10 meses de haber salido de palacio.

De allí que solo 4 repúblicas hispanoamericanas hayan tenido que verse con una situación en la cual su mandatario tuviese que ser intervenido quirúrgicamente y tener que delegar.

El caso cubano fue el más serio pues de 1959 a 2008 Fidel encarnaba al Estado y al proceso que había transformado a esta isla. Mientras en las revoluciones ‘comunistas’ lo usual era que el poder se mantuviese en el líder de ésta hasta que él muriese, Fidel decidió irse retirando de sus obligaciones para mantenerse aconsejando a su hermano dando paso a una transición estable.

Cuando Lugo anunció tener cáncer en agosto 2010 y Chávez en junio 2011 ambos no quisieron delegar el poder. El primero tiene una relación tirante con su vicepresidente constitucional (el liberal Federico Franco) y el segundo cuando se internó en Cuba no dejó el puesto ni si quiera transitoriamente al séptimo vicepresidente que ha tenido su administración bolivariana.

Cristina anuncia que del 4 al 24 de enero dejará que su nuevo vice Amado Boudou le reemplace, aunque su poder es tal que se le suele decir la reina. Ella querrá capitalizar su operación (así como antes lo hizo con la muerte de su marido) para inicialmente catapultar su autoridad y popularidad.