(Agencias).- El Ministerio de Salud de Bolivia declaró emergencia sanitaria en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz a causa de la grave epidemia de dengue en las modalidades 1 y 2, que ya ha cobrado la vida de por lo menos 53 personas en 2011. El dengue es una de las enfermedades víricas más importantes en las Américas. En los últimos años se detectó un aumento en la incidencia y frecuencia de transmisión, y la emergencia de virus más severos.

Desde octubre hasta el 29 de diciembre de 2011 se registraron 287 casos de dengue en Bolivia, la mayoría concentrados en 24 municipios aledaños a ríos de Santa Cruz, Cochabamba y La Paz. Hasta la fecha se reportaron 164 casos en Cochabamba, 87 en Santa Cruz, 82 en La Paz, y ocho en Beni. En 2009 y 2010 los casos se presentaban en lugares dispersos, pero ahora la enfermedad se desarrolla en municipios cercanos a torrentes que llegan a zonas de La Paz, precisó jefe nacional de Epidemiología Juan José Zambrana.

El dengue grave mató a por lo menos 53 personas en lo que va del año: 32 en Santa Cruz y 16 en Beni, informó la ministra de Salud Nila Heredia. El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) de Cochabamba Guido Sánchez recordó que hay que sumar los 5 fallecidos en ese departamento. El director del Hospital Pediátrico Manuel Ascencio Villarroel Vladimir Rojas confirmó que cuatro niños del trópico de Cochabamba recién fueron internados con diagnóstico de dengue grave.

El 28 de diciembre, el director del Sedes de Santa Cruz Joaquín Monasterio declaró alerta naranja en el departamento por la escalada de contagios, principalmente de niños, situación que colapsó el hospital pediátrico Mario Ortiz. El foco de la epidemia es la localidad de Yapacaní y otras provincias, de donde provienen los niños que presentan síntomas característicos de la enfermedad agravada, como son el sangrado de boca y nariz.

El 29 de diciembre, la ministra Nila Heredia declaró emergencia sanitaria en tres departamentos, “donde incide muchísimo el dengue, sobre todo en Santa Cruz y Cochabamba; en el caso de La Paz porque el corredor del trópico de Cochabamba está cerca… Los datos epidemiológicos señalan que los casos confirmados y los decesos son inferiores en relación al año pasado, pero lo que nos preocupa es que es dengue grave y hay cinco fallecidos”, explicó la autoridad.

En las últimas horas murieron dos lactantes de 5 y 7 meses por hemorragia intestinal masiva a causa del dengue severo en Santa Cruz, y se declaró alera roja en Yapacaní, donde se registran 250 contagiados. El Sedes de Cochabamba reportó que los casos positivos de dengue subieron a 136, mientras que el Sedes de Beni solicitó más recursos a la Gobernación para hacer frente a la epidemia.

La declaratoria de alerta supone la intervención inmediata de las autoridades de salud con todas las medidas posibles para evitar la propagación del mosquito transmisor, como por ejemplo operativos de limpieza y fumigación. Heredia confirmó que se movilizaron a todas las brigadas del SAFCI para atender a los infectados, particularmente en los municipios del trópico de Cochabamba y los adyacentes a Santa Cruz. El Sedes de La Paz intervendrá en Caranavi, Palos Blancos y Rurrenabaque.

En la primera semana de enero de 2012, el Ministerio de Salud movilizará a unas tres mil personas, entre profesionales, voluntarios, personal de salud de Chuquisaca, Potosí y Oruro, y efectivos de Fuerzas Armadas. Zambrana dijo que trabajos comenzarán el 6 de enero en La Paz y progresivamente en el resto de los departamentos afectados. Durante 20 días continuos se eliminarán posibles criaderos de mosquitos Aedes aegypti.

¿Fin de la amenaza?

En los últimos años la cifra de enfermos de dengue aumentó de manera creciente, con brotes epidémicos que se repiten cíclicamente cada tres a cinco años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente se reportan 50 millones de casos de dengue, y unos dos mil millones de personas (20% de la población del planeta) corren el riesgo de contraer la infección.

El crecimiento de la población mundial asociado a la urbanización no planificada, en especial en países pobres donde predominan viviendas precarias, hacinamiento, deterioro en los sistemas de suministro de agua, así como el espectacular aumento del volumen de residuos sólidos -que sirven de hábitat para larvas de mosquitos- favorecen el incremento de ese padecimiento, explica la periodista de Prensa Latina Vivian Collazo Montano.

Hasta el 6 de octubre de 2011 ascendían a 152 los muertos por dengue en Pakistán, sobre todo en la ciudad de Lahore, donde los infectados sobrepasaban los 14 mil, el 85% de la población. La televisora privada Geo News informó que gran parte de los hospitales públicos se declaró en emergencia ante su incapacidad para atender a los pacientes.

El Ministerio de Salud de Pakistán se vio forzado a instalar hospitales de campaña en Punjab, contratar a más de 600 enfermeras de otras partes del país y adquirir cuotas adicionales de medicamentos y una veintena de equipos de laboratorio. Encaraba una situación igualmente difícil la sureña provincia de Sindh, donde las inundaciones se cobraron centenares de vidas. El consumo de agua contaminada y la proliferación de mosquitos desataron focos de enfermedades.

El dengue es una de las enfermedades víricas de transmisión por vectores más importante en las Américas. En los últimos años se detectó un aumento en la incidencia y frecuencia de transmisión, y la emergencia de virus más severos. Según la OMS, la enfermedad se extendió en América del Sur debido al cambio climático, a los movimientos poblacionales y a la falta de campañas de prevención.

En México, durante las décadas del 60 y 70 se redujo casi a cero la presencia del mosquito transmisor, pero en los últimos años volvió a reproducirse por el ascenso de las temperaturas debido a los impactos del cambio climático. Desde hace dos años se registran casos de dengue en comunidades como Jalisco y Guanajuato, enclavadas a más de 1.500 metros de altura sobre el nivel del mar. En 2010, el país registró cerca de 22 mil casos, la mitad de los reportados en 2009. 

En Nicaragua se confirmaron al menos 901 casos de dengue hasta el 15 de octubre de 2011. En Bahamas, más de 3.200 personas contrajeron dengue entre julio y septiembre de este año, un récord histórico de contagios, según el Ministerio de Salud de ese país. El excesivo número de enfermos puso al sistema de Sanidad hasta el límite, reconoció el titular del ramo Hubert Minnis. Sin embargo, de acuerdo con The Bahamas Guardian, el nivel de mortalidad es muy bajo (0,01%), pues la cepa de la fiebre que afecta este verano a los bahameses no es la variante mortal.

En Panamá, la Dirección Epidemiológica del Ministerio de Salud reportó el deceso de 10 personas a causa del dengue hemorrágico y 1.780 casos de dengue clásico hasta el 25 de septiembre de 2011. El país registraba el virus 2, más virulento que los serotipos 1 y 3. Se detectaron solo en el corregimiento de Pedregal unas 2.700 áreas infestadas con Aedes Aegypti y el Ministerio de Salud tuvo que invertir más de un millón de dólares en tareas de fumigación.

A principios de octubre, investigadores de la Universidad de Panamá alertaron que el mosquito Aedes albopictus, un primo hermano del Aedes Aegypti, se había unido a éste último para infectar a los panameños, y estimaron que albopictus es más peligroso que su pariente y parece estar bastante diseminado en el país. Lucas Mora, director nacional de Salud, confirmó que en los registros del Ministerio en Panamá aparecen ambos mosquitos desde hace años. Desde 1993 circula el Aedes aegypti y desde principios de la década del 2000, el Aedes albopictus.

En El Salvador, el Ministerio de Salud confirmó el fallecimiento de seis personas a causa del dengue, la mayoría niños, hasta el 13 de octubre de 2011. El número de casos era alrededor de la mitad del año pasado (8.794), pero el número de muertes se había duplicado. El 70% de los casos se registraron en zonas urbanas. El viceministro Eduardo Espinoza explicó que el problema principal es el alto nivel de criaderos del mosquito transmisor, de casi 15% de los hogares, cuando no debe exceder de 4%. El índice larvario es más alto en el departamento de San salvador, donde se encuentra la ciudad capital, con casi el 30%.

El 29 de octubre, científicos del Centro de Investigaciones y Desarrollo de la Salud de la Universidad de El Salvador (Censalud-UES) descubrieron una alarmante mutación del mosquito Aedes aegypti, capaz ya de reproducirse en aguas sucias y no exclusivamente en limpias, como se creía hasta ahora. La mutación del Aedes aegypti responde al cambio en su ADN por factores del ambiente, en este caso el calor y la lluvia. Esa misma situación influye para que generen resistencia a los insecticidas y que ahora se puedan reproducir en aguas sucias, explicó Stanley Rodríguez Aquino, investigador del Censalud-UES.

En Brasil, el dengue mató a 80 personas y contagió a 107.227 hasta el 25 de mayo de 2011, según la Secretaría Estadual de Salud. El municipio de Río de Janeiro, capital del estado del mismo nombre, registraba la mayor cantidad de fallecidos (30), seguido de Sao Gonzalo (8), Nova Iguazu (7), Duque de Caxias (6) y Sao Joao de Meriti (4). Solo en las tres primeras semanas de mayo fueron notificados 11.232 casos sospechosos de dengue en Brasil. Sin embargo, el pico de la dolencia ocurrió en abril cuando fueron registrados 41.682 posibles portadores de la enfermedad.

El 13 de septiembre, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reconoció a Cuba, Chile y Uruguay como los tres países de la región donde el dengue no es endémico gracias al sistema sanitario y a la participación activa de la comunidad.

Según las autoridades sanitarias cubanas no existen los llamados focos de dengue autóctono, y solamente se han originado 21 casos importados por viajeros procedentes de países endémicos. Cuba, señala el diario Granma, ha hecho las inversiones necesarias para desarrollar dichas acciones con sistematicidad y la participación de especialistas y técnicos de la Vigilancia Entomológica y Lucha Antivectorial.

Especialistas de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Cuba destacaron que en la nación antillana se han eliminado totalmente o están bajo control 26 enfermedades trasmisibles. Paludismo, cólera, virus del Nilo Occidental, fiebre amarilla, enfermedad de Chagas, dengue, rabia humana, fiebre tifoidea, tuberculosis meníngea, sarampión, tosferina, rubéola, poliomielitis y difteria son padecimientos controlados. También aparecen en esa lista la brucelosis, meningitis meningocóccica B y C, meningitis, neumonía a Haemophilus influenzae tipo B, leptospirosis, hepatitis B, parotiditis, síndrome posparotiditis, tétanos del adulto, sida infantil y sífilis congénita.

Avances médicos

Investigadores de la Universidad de Wageningen, en Holanda, concluyeron que los seres humanos que poseen una mayor población microbiana en la piel son más susceptibles de ser picados por mosquitos. Sucede que las bacterias se encargan de producir los compuestos volátiles que generan el olor característico de las personas, atrayendo a los vectores que se guían por señales como el calor, la humedad y el sudor de la piel.

Para determinar el efecto del conjunto de organismos que viven en la piel, la microbiota, en los mosquitos, los científicos expusieron muestras de olor de los pies de varios individuos a hembras de anofeles gambiae, que desempeña un papel clave en la transmisión de la malaria en Africa. Ninguno de los participantes debía ingerir alcohol, ajo, cebolla o picante en las 24 horas previas al análisis. Los científicos descubrieron que las personas que eran más atractivas para los mosquitos tenían una abundancia mayor de microorganismos en la piel, pero con una menor variedad, según la revista estadounidense PLoS One.

En esa línea de investigación, científicos de la Universidad de California, en Riverside, desarrollaron sustancias que alejan a los mosquitos de los humanos, al bloquear los receptores del dióxido de carbono que se encuentran en pequeños apéndices en las antenas de los insectos. Los mosquitos son atraídos por las moléculas de dióxido de carbono expulsadas al respirar, explicó el autor principal del estudio Anandasankar Ray en un artículo publicado por la británica Nature.

El equipo probó tres inhibidores del receptor de dióxido de carbono en tres especies de mosquitos, el aedes Aegypti, transmisor de la fiebre amarilla y el dengue, el Anopheles Gambiae, que propaga la malaria y el Culex Quinquefasciatus, responsable de la filariasis y la fiebre del Nilo Occidental. Uno de los inhibidores influyen en los receptores de dióxido de carbono, otros lo imitan y pueden ser empleados como trampas para los insectos, mientras que el tercero engaña al mosquito al activar de forma excesiva los sensores del dióxido de carbono. Según Ray, estos compuestos pueden ayudar a desarrollar nuevos repelentes y trampas contra los mosquitos.

De otra parte, un equipo internacional de expertos identificó dos variantes genéticas en los cromosomas seis y 10 que confieren mayor susceptibilidad a padecer la forma grave del dengue. Al parecer, uno de los genes, llamado MICB, juega un papel en el sistema inmune y al variar puede afectar la activación de las células T encargadas de combatir los procesos virales. Si estas células no funcionan bien se bloquea su capacidad para deshacerse del virus del dengue en el organismo, describe la investigación realizada por especialistas del Instituto Wellcome Trust, la Universidad de Oxford y la Agencia para la Ciencia, Tecnología e Investigación de Singapur.

La disparidad en el otro gen, PLCE1, también puede afectar las funciones normales del endotelio, la capa de células que recubre el interior de los vasos sanguíneos, lo cual predispone al individuo a un “escape” de plasma en los vasos, la principal característica de la forma grave, precisa el informe. Nuestro trabajo confirma la evidencia epidemiológica de que algunas personas son naturalmente más susceptibles que otras a las formas más severas de la enfermedad, y a su vez, ofrece claves iniciales de por qué ocurre esto, explicaron los autores del trabajo en un artículo divulgado en la revista Nature Genetics.

Síntomas muy parecidos a los de la gripe común caracterizan a la dolencia del dengue: cefalea, fiebre, dolores musculares, retrooculares, y rash cutáneo. La forma hemorrágica, una complicación casi siempre grave, puede llevar a la muerte si no se atiende a tiempo. Sin medicamentos que lo curen, ni vacunas para prevenirlo, la única forma existente hoy para el control del dengue es la lucha antivectorial. Información adecuada, vigilancia epidemiológica, control de los niveles de infestación, higiene ambiental, eliminación de criaderos, es la única manera de prevenir un mal presente en gran parte del mundo desde hace muchos años.

Sin embargo, esto pudiera cambiar, si se corrobora y extiende un estudio realizado por un equipo de expertos de Australia, Vietnam, Tailandia, Estados Unidos y Brasil. El equipo logró reducir la sensibilidad del mosquito Aedes aegypti al virus del dengue, al introducir un microorganismo en poblaciones salvajes de este insecto. Hasta ahora se había tratado de modificar genéticamente a los insectos transmisores del dengue para evitar la diseminación del mal que también transmite el aedes albopictus. Ensayos de este tipo se habían realizado con anterioridad en Malasia e Islas Caimán.

El equipo médico multinacional inoculó la bacteria Wolbachia (capaz de evitar la infección) en mosquitos contagiados por el virus causal de la dolencia, y posteriormente los liberaron al ambiente donde se relacionaron con los de su misma especie que no fueron alterados. Los mosquitos con la infección bacteriana fueron liberados en enero en comunidades aisladas próximas a Cairns, al noroeste de Australia, y a mediados de abril se descubrió que componían del 90 al 100% de la población silvestre.

Los investigadores comprobaron cómo los modificados lograron reemplazar por completo a los otros, y con ello la eliminación del virus en la zona donde se realizó la investigación. De acuerdo con los científicos, los resistentes se acoplan entre ellos y dan lugar a una descendencia con esas características, pero cuando los ordinarios se acoplan con otros invulnerables al dengue no sobrevive ningún descendiente.

Se trata de la primera liberación intencional de mosquitos infectados por la bacteria Wolbachia para sustituir a una población de insectos existente. Si estos resultados son repetibles, pudiera ocurrir una drástica disminución en la incidencia de dengue, destacaron los autores de la investigación en un artículo publicado por la revista Nature.

Por otro lado, se conoció que México participa en un proyecto científico internacional para crear una vacuna contra el dengue, la cual podría comercializarse en 2014. El secretario de Salud José Ángel Córdova Villalobos informó que varios especialistas mexicanos integran el equipo escogido por el Instituto Pasteur de Francia. La investigación mexicana para crear una vacuna tetravalente contra los cuatro serotipos de dengue se realiza desde hace dos años en Veracruz, uno de los territorios más afectados por la pandemia.

Con información de ABI y reportes de la periodista de Prensa Latina Vivian Collazo Montano.