El comercio exterior boliviano superó de lejos todas sus marcas en la gestión 2011: las exportaciones superarán los 9.000 millones de dólares, reforzando aún más las Reservas Internacionales Netas (RIN) que ya rebasaron los 12 mil millones de dólares, y las importaciones crecerán 40% con respecto a 2010. Bolivia es cada vez más vulnerable a las crisis externas debido a la “reprimarización” de sus exportaciones y a su creciente dependencia de las importaciones, advierte el IBCE.

Este año, las RIN de Bolivia sobrepasarán los 12 mil millones de dólares y la Inversión Extranjera Directa (IED) ascenderá a más de 660 millones de dólares. Hasta junio de 2011 la IED creció 63,7% con relación a igual etapa de 2010, de 194 a 319 millones de dólares, informó el Banco Central de Bolivia (BCB).

El BCB precisó que el grueso de la IED en el primer semestre del año se orientó a la industria manufacturera, seguida de hidrocarburos y el sector transporte, almacenamiento y comunicaciones. España, Suecia y Brasil lideraban en la inyección de capitales, seguidos de Luxemburgo, Perú, Argentina y Estados Unidos.

La deuda externa boliviana actual representa el 14% del Producto Interno Bruto (PIB), frente a la deuda heredada por los gobiernos neoliberales que alcanzaba el 60% del PIB. También decreció la deuda interna de 32% a 20% del PIB en los cinco años de gestión de Evo Morales.

En el primer gobierno del ex presidente Hugo Banzer (1971-78) la deuda externa ascendía a cinco mil millones de dólares y representaba el 50% del PIB, que no era mayor a 10 mil millones de dólares. La deuda externa del Estado Plurinacional asciende a unos 3.200 millones de dólares y la deuda interna a 3.500 millones de dólares, mientras que el PIB supera los 22 mil millones de dólares.

Los depósitos en el sistema financiero aumentaron de 3.711 millones de dólares en 2005 a 10.446 millones de dólares en noviembre de 2011, mientras que los créditos rebasaron los ocho mil millones de dólares. Las entidades del sistema financiero que operan en Bolivia cerrarán 2011 con una ganancia superior a los 200 millones de dólares.

El sistema financiero boliviano obtuvo 43,6 millones de dólares de utilidades en 2005; 143,7 millones en 2008 y 201,3 millones hasta noviembre de 2011, lo que refleja la confianza de la población en el sistema financiero, reveló la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI). En lo que va del año, los bancos ganaron 159,6 millones de dólares; los fondos financieros privados, 27,3 millones; las mutuales, 7,2 millones y las cooperativas de ahorro, 7,1 millones de dólares.

El ministro de Economía y Finanzas Luis Arce aseguró que la economía boliviana crecerá 5% en 2011, en contraste con otros países de la región. Recordó a que a principios de año “Brasil pretendía crecer 5,5% y hoy es apenas del 3%; en Chile la previsión era 6,6% y bajó al 6,2%; Paraguay de 5,7% bajó a 4% y Perú de 7,5 a 6,8%, lo cual significa una contracción económica”.

Según Arce, la industria manufacturera crecerá 3,4%; el sector eléctrico 8%, la construcción 8,4% y el sector agropecuario 3,2% gracias a los créditos del Banco de Desarrollo Productivo (BDP). Entre tanto, la producción de hidrocarburos aumentará 7,8% y la minería al menos 4,1%.

En 2011, la renta petrolera boliviana sumó 3.792 millones de dólares. Las recaudaciones por la comercialización del gas natural superan en 31% a las acumuladas entre enero y noviembre de 2010 (1.366 millones de dólares), reportó Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). El mayor monto por asignación de regalías departamentales por hidrocarburos corresponde a Tarija (250,9 millones de dólares), seguido por Santa Cruz (75,9 millones), Cochabamba (29,3 millones) y Chuquisaca (18,2 millones de dólares).

De otra parte, el Servicio de Impuestos Nacionales (SIN) recaudará este año 30,2 mil millones de bolivianos (4.380 millones de dólares), 25% más que en 2010 (alrededor de 3.525 millones de dólares), informó el presidente de la institución Roberto Ugarte. En esta gestión se inscribieron 70.489 nuevos contribuyentes al padrón del SIN, 30% más que el año anterior.

Por otro lado, la tasa de desempleo cayó de 8,2% en 2005 a 5,5% en 2011, año en el que se generaron 526.137 empleos directos e indirectos. En 13 años de modelo neoliberal de pensiones se jubilaron unas 30 mil personas, mientras que de marzo a octubre de 2011 se jubilaron 15.444 personas, en el marco de la nueva ley de pensiones. Los programas sociales ejecutados por el gobierno permitieron disminuir los índices de pobreza en la gestión 2011. Según el ministro Arce, la pobreza extrema se redujo 20% en el área rural, mientras que la pobreza moderada cayó 13,6%.

Balanza comercial positiva

Bolivia destaca ahora en el concierto internacional como uno de los países con un mayor coeficiente de apertura externa, como no se había visto durante décadas, evalúa el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). En ese marco, el país cerrará el año con una balanza comercial positiva y con alrededor de 1.470 millones de superávit, pronosticó el Ministro de Economía y Finanzas Públicas.

El buen momento por el que pasan las exportaciones bolivianas –con un acumulado de 8.350 millones de dólares a noviembre de 2011, con un crecimiento del valor en un 30%– tiene, sin embargo, una base de sustentación muy débil, observa el IBCE. La debilidad principal es la “reprimarización” de las exportaciones, que están concentradas en muy pocos productos no renovables sin mayor valor agregado, como son los minerales (3.178 millones de dólares, incluyendo los procesados) e hidrocarburos (3.721 millones de dólares), representando en conjunto el 82% de las exportaciones globales (incluyendo reexportaciones y efectos personales).

Las exportaciones mineras en 2010 ascendieron a 2.405 millones de dólares, cifra superada en septiembre de 2011 cuando se registró 2.658 millones. El viceministro de Desarrollo Productivo Minero Freddy Beltrán estima que hasta fin de año la exportación de minerales ascenderá a 3.400 millones de dólares. “La minería ha tenido buenas cifras y se va a reflejar en el aporte directo de las regalías en todas las gobernaciones; si comparamos con las regalías del 2005, que eran de 15 y 17 millones de dólares y ahora 150 millones de dólares”, resaltó.

El crecimiento de las exportaciones está ligado al benéfico “efecto-precio” derivado de las altas cotizaciones internacionales de las materias primas, siendo que su volumen creció mucho menos, aproximadamente 8% hasta octubre.

La canasta exportadora boliviana incluye cerca de 1.100 productos, de los que solo cuatro concentraron hasta noviembre cerca del 70% de las exportaciones nacionales: el gas natural con 42% de participación; mineral de plata con 12%, zinc (10%) y mineral de plomo (3%), haciendo altamente vulnerable al país a las oscilaciones de los precios en el mercado mundial.

Además, Bolivia exporta a un poco más de 100 países cada año, cinco de los cuales concentraron el 65% del total exportado hsata noviembre de 2011: Brasil con 33% (principal comprador de gas natural), Argentina 11% (otro importador del gas natural); EEUU con 10% (minerales, petróleo, manufacturas); Japón 6% (minerales) y Perú con 5% de participación (productos no tradicionales). Las exportaciones a Venezuela bajaron 16% con respecto a igual período de 2010.

De otra parte, la producción de carne vacuna llega a 193 mil toneladas al año frente a una demanda de 191 mil toneladas, por lo que Bolivia podría exportar en un plazo de dos años hasta dos mil toneladas de carne vacuna excedente, estimó el viceministro de Desarrollo Rural Víctor Hugo Vásquez. En la actualidad el hato ganadero existente en el país alcanza a unas ocho millones de cabezas, sobre todo en Beni, Santa Cruz y Chuquisaca.

Negros nubarrones

En 2011 el país acentuó su dependencia del abastecimiento externo, con una crecida inusitada del valor de las importaciones, que hasta fin de año podría superar en más de 2.000 millones de dólares (40%) su registro de 2010. A esta crecida contribuirá la descomunal importación de combustibles y lubricantes por un valor cercano a los 1.000 millones de dólares.

Las importaciones de alimentos y bebidas podrían rondar los 600 millones de dólares a fin de año, una cifra demasiado elevada para un país que cuenta con todos los pisos ecológicos, climas y microclimas posibles como para producir por sí mismo los alimentos que necesita, resalta el IBCE.

En su Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2011, la Cepal pronostica una desaceleración del crecimiento de la región por las turbulencias económicas y financieras internacionales, en especial en los países desarrollados. De tal suerte que si se desata una crisis en el 2012, una vez más el “coletazo” vendrá por el lado de las exportaciones, tomando en cuenta que en 2009 se derrumbaron en 1.500 millones de dólares pese a que se decía que Bolivia estaba “blindada” ante la crisis. Según el IBCE, la mayor vulnerabilidad por la dependencia de los precios internacionales de las materias primas es el “talón de Aquiles” de la economía nacional.

En función de evitar una situación indeseada en materia económica en el 2012, el IBCE recomienda direccionar las políticas públicas para apoyar esfuerzos productivos orientados a mejorar la productividad y la competitividad, en orden a recuperar la soberanía alimentaria en los alimentos, sustituir importaciones, y recuperar mercados externos para la exportación de manufacturas.

Por su parte, la Cámara Nacional de Industrias (CNI) planteó siete pilares para industrializar Bolivia en el encuentro de Cochabamba convocado por el gobierno de Evo Morales: impulsar las inversiones, garantizar la estabilidad jurídica y económica, el desarrollo del mercado interno y externo, seguridad energética, financiamiento a la producción,incremento y mejora de la infraestructura para la producción y desarrollo tecnológico.

El Presidente de la CNI Armando Gumucio indicó que “el planteamiento tiene el propósito de reactivar, modernizar y expandir el aparato productivo, avanzar a la solución de los problemas de productividad y competitividad de la industria nacional, mejorar su inserción en los mercados externo e interno e impulsar un proceso de diversificación productiva de la industria manufacturera nacional”.

Gumucio afirmó que “los industriales respaldan el criterio transmitido por la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia en sentido que la única manera de acelerar el crecimiento del país y mejorar radicalmente la situación de todos los bolivianos es apostar al desarrollo productivo incentivando las inversiones nacionales y extranjeras, a través de una Ley de Inversiones concertada, que defina con claridad todas las reglas de juego que estarán vigentes en el futuro, las prioridades del sector productivo y que genere las condiciones para el adecuado desenvolvimiento del mismo”.