Un análisis somero de la banca en Bolivia nos conduce a afirmar que recién a partir del 2006/7 logra superar sus cifras de 1998, cuando el PIB per cápita era de USD 1.056, y ambos ingresan en descenso para recuperarse solamente al 2006/7. Esto es claro en los depósitos, los que sumaban USD 3.534 millones a 1998 y recién se los recupera el 2006/7 y a partir del 2010 se duplican como sucede con el PIB per cápita.

En esto, también existe una relación con las Reservas Internacionales Netas que a partir del 2006 eran de USD 1.714 millones y comienzan a elevarse en forma extraordinaria, sobretodo en el lapso del 2006 al 2008, a 12.033 millones el 2011, lo que suscita una inflación más alta el 2007 y el 2008, incluida la política generada por los productores agrícolas de Santa Cruz y combatida con la liberación de impuestos sobre la importación de productos alimenticios básicos, y también la combatida con la substracción de liquidez en el mercado, por primera vez en forma directa de parte del Banco Central de Bolivia.

En lo que respecta a la cartera de los bancos, la situación de despegue recién se da el 2009 y su crecimiento fue de apenas un 50% entre 1998 y 2011, lo que refleja la poca intervención de la banca en el crecimiento del PIB. Sus ingresos cada vez más importantes provinieron de la diferencia cambiaria, spread entre compra-venta de divisas, y las ganancias obtenidas con la compra de los bonos lanzados por el BCB, sin los riesgos que implican la otorgación de créditos. Es decir, la cartera creció mucho menos que los depósitos. La peor pesadez de la cartera se dio el 2002, aunque los peores índices de depósitos y cartera fueron el 2004. Período en que la cobertura, es decir la previsión/mora fue desastrosa, la que comenzó a mejorar al 2006 y al presente llega a índices que superan el 300%, lo que explicaría en parte, un menor pago de impuestos de la banca sobre sus utilidades, comparativamente con el ascenso extraordinario de éstas, las más altas que experimentaron en su existencia. La evolución del coeficiente de adecuación patrimonial llegó al 16 el 2002 cuando se dio el peor índice de pesadez de la cartera y al presente está en casi 12, es decir en lo que más o menos se situaba a 1998.

Definitivamente donde se nota un aumento considerable es en el número de cuentas que al 2000 estaba en 901.431 y al 2011 en 3.254.025, lo que se evidencia en los crecientes depósitos. Casi lo mismo se refleja en el número de empleados que prácticamente duplicó al 2011 comparativamente con el 2000. Un empleado por cada 232 cuentas en vez de un empleado por cada 161 cuentas. Pero en depósitos el cuadro es de USD 500.000 por cada empleado al 2011, contra 750.000 por cada empleado al 2000.Lo que significaría que a pesar de la evolución tecnológica y del crecimiento de cajeros automáticos, cada empleado maneja menos montos que antes, incidiendo más su costo en los créditos.