Trinidad, (ABI).- La Asamblea Legislativa Departamental del Beni suspendió temporalmente al gobernador Ernesto Suárez Sattori y designó de manera interina en su lugar al abogado Haisen Ribera Leigue, del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), luego de que la Fiscalía Departamental imputó formalmente a Suárez por la presunta comisión de varios delitos. La autoridad suspendida denunció un “golpe de Estado”.

La medida fue aprobada por el voto de 15 de los 28 asambleístas presentes en la sesión de la Asamblea, que escuchó las imputaciones contra Suárez Sattori y también contra los asambleístas Sonia Suárez Araúz y Carlos Navia Ribera. La asambleísta Suárez, de la provincia Yacuma y de la bancada del MNR, fue imputada por un proceso anterior y, tras abandonar la sala en medio de protestas, asumió el suplente Juan Carlos Herrera.

El asambleísta Carlos Navia Ribera, de la provincia Cercado y de la bancada del oficialista Movimiento Al Socialismo, fue imputado por la Fiscalía junto al ex gobernador Suárez Sattori, por supuesta conducta antieconómica en un caso vinculado al municipio de San Borja. El lugar de Navia fue ocupado inmediatamente por su suplente Tatiana Paniagua Zabala.

La sesión de la Asamblea Departamental se caracterizó por una fuerte protesta de los asambleístas de la agrupación ciudadana Primero El Beni, de Suárez Satori, que reclamaron por una presunta falta al procedimiento legislativo. El asambleísta Haisen Ribera, elegido por la Provincia Mamoré, juró al cargo de gobernador interino a las 19h40, en medio de silbidos, golpes en la mesa y gritos contra el oficialismo. 

El gobernador suspendido denunció un “golpe de Estado”, luego de que la Asamblea Legislativa Departamental le apartara temporalmente de sus funciones. “En nuestro departamento se ha gestado un golpe de Estado y de ahí ha burlado fundamentalmente a todas aquellas personas que creyeron en la democracia y que votaron por una autoridad”, deploró.

El ex gobernador, electo a fines de 2010, luego de ejercer la Prefectura de Beni, entre 2006 y 2010, calificó su suspensión de acto nulo de pleno derecho. “Para mí existe una ley que se sancionó en la Asamblea Departamental, la ley 005” que, a su entender, prescribe la suspensión de una autoridad subnacional, municipal o local electa, sólo “cuando hay sentencia ejecutoriada”, explicó.

Tal proyecto de norma departamental fue impugnado por reñir con la Constitución y contravenir, específicamente, la Ley Marco de Autonomías. Ex miembro de la conservadora Acción Democrática Nacionalista y líder de la Agrupación Primero el Beni, Suárez Sattori, dijo que asumirá su defensa por los cargos que el Ministerio Público le ha formalizado, entre otros por conducta antieconómica.

“No voy a huir del país, que le quede bien claro al Gobierno, que le quede bien claro a quienes piensan que sacándome del cargo de gobernador voy a salir del país. No. Me voy a quedar a enfrentar”, afirmó.

Por último deslindó responsabilidades en caso de que, tras su destitución, se generen tumultos y advirtió que supuestamente se trama su detención. “Quiero alertar a la población porque el próximo viernes 21 yo tengo una audiencia en medidas cautelares, están pidiendo mi detención preventiva”, sostuvo.

El gobernador transitorio Haisen Ribera Leigue prometió propulsar el “desarrollo” de su departamento en base de una gestión marcada por la “inclusión” de los sectores más marginados de la población, principalmente indígenas. Abogado y representante de la Provincia Mamoré, prometió la inclusión de “todos los sectores que estaban marginados dentro de lo que es la administración pública, de todo lo que es la gestión pública” en declaraciones a la ABI.

El Gobernador transitorio anunció una gestión signada por el franco desarrollo de Beni, uno de los departamentos bolivianos más deprimidos, a despecho de sus enormes potencialidades y su vocación agropecuaria, forestal, minera e hidrocarburífera.

“Con todos los benianos para decidir todo lo que son programas de desarrollo departamental, entonces la tarea que queda es la inclusión de todos esos sectores, y con todo ello poder avanzar y jalar el carro al mismo tiempo entre todos”, dijo. Ribera Leigue reconoció sin embargo que se trata de “un reto muy duro”, de “una situación que amerita mucho esfuerzo, mucho trabajo”.

Ribera dijo que su gestión tendrá el soporte de partidos y agrupaciones políticas, lo mismo que por organizaciones indígenas y sociales del departamento. “Un bloque de desarrollo donde estamos distintos sectores, partidos, estamos formando parte con los pueblos indígenas, campesinos, el (oficialista) MAS (Movimiento Al Socialismo), y un sector del MNR”, afirmó.

Bajo ese paraguas, proclamó la instauración de un proceso de cambio en Beni, el segundo departamento más extenso y menos poblado de Bolivia, enclavado en la cuenca amazónica, en la frontera con Brasil.

“Entonces la estructura político partidaria y de organizaciones indígenas campesino originarias, ése es un bloque con visión de cambio, con visión de desarrollo y con visión de inclusión de todos los sectores sociales”, subrayó.

Ribera calificó de “desacierto” las declaraciones de su antecesor que calificó su suspensión, en base de la Ley Marco de Autonomías, de “golpe de Estado”.

“No existe el golpe de Estado, ha sido un proceso legal definido por la Ley Marco de Autonomías en su artículo 135 que de la acusación presentada por los órganos jurisdiccionales, en este caso el Ministerio Público ante un órgano jurisdiccional, como es el tribunal correspondiente”, defendió.

Por último dijo que una ley departamental que permitía la suspensión de autoridades locales electas sólo en tanto exista una sentencia pasada en autoridad como cosa juzgada, fue impugnada oportunamente por su imbricación y contraste con la vigente de espectro nacional Ley de Autonomías, que canaliza la suspensión por sola formalización “Fue una ley (departamental) que se aprobó en grande, que fue impugnada mediante un recurso constitucional y que quedó sin efecto y ellos muy bien lo saben”, agregó.