Ministros, parlamentarios del MAS, campesinos y cocaleros masistas y empresarios privados participan en el “Primer Encuentro Plurinacional para Fortalecer el Cambio”, inaugurado el 12 de diciembre en Cochabamba. La COB, los gremios mineros y fabriles, sindicatos de maestros y las dos principales organizaciones indígenas del país no asisten a la “primera cumbre social” convocada por el Presidente Evo Morales.

El 12 de octubre en La Paz, en una concentración popular organizada por el partido de gobierno y financiada con recursos públicos, Evo Morales aseguró que la Agenda de Octubre había sido cumplida y convocó a todas las organizaciones sociales e instituciones económicas y políticas del país a un gran “Encuentro popular” para debatir y construir una nueva agenda político-económica para los próximos tres años.

El gobierno inauguró este lunes en Cochabamba el denominado “Encuentro Plurinacional para Fortalecer el Cambio” con el fin de comenzar a diseñar una nueva agenda política, social, económica y productiva. El ministro de la Presidencia Carlos Romero informó que fueron acreditados 420 delegados de 72 organizaciones sectoriales, territoriales, económicas e institucionales para deliberar del 12 al 14 de diciembre.

Participan en el Encuentro miembros del directorio de la Federación de Asociaciones Municipales (FAM) controlado por el MAS, y delegados de organizaciones sociales aliadas al gobierno, entre ellas las Federaciones de cocaleros, los colonizadores, los campesinos de la CSUTCB y de las Bartolinas, las Cooperativas mineras y la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia.

“El sector empresarial tiene una representación muy significativa”, destacó Romero. La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) acreditó a 28 delegados de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo (Cainco), Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y de la Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro). “Queremos construir un pacto indígena-empresarial, que nos permita construir en todos los sentidos; hagamos un pacto de producción y empleo. Este es un gran objetivo que debe mover todas nuestras energías”, propuso el presidente de la EEPB Daniel Sánchez.

Decidieron no participar en la cumbre masista la Central Obrera Boliviana (COB) que aglutina a más de 40 organizaciones sindicales, la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, la Confederación Nacional de Juntas Vecinales (Conaljuve), la Confederación de Fabriles de Bolivia y la Asociación de Municipios de Bolivia, entre otros gremios nacionales. Tampoco asisten las Centrales Obreras Regionales de El Alto y Tarija, varios sindicatos de asalariados como los maestros urbanos de La Paz, Cochabamba y Oruro, los alcaldes y las federaciones de universitarios, entre otros.

Tampoco participan la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y el Consejo Nacional de Markas y Ayllus de Qullasuyo (Conamaq), las dos principales organizaciones indígenas del país. Hace poco la Central de Pueblos Etnicos Mojeños del Beni (CPEM-B) rompió su alianza con el MAS.

El Presidente Morales convocó a la primera cumbre social dizque para “reconducir y profundizar el proceso de cambio”, pero decenas de dirigentes autoexcluidos aseguran que el encuentro masista solo servirá para legitimar el gasolinazo y otras medidas antipopulares. Según los líderes sindicales críticos, es mentira que el gobierno haya cumplido la “agenda de octubre”. En los hechos, la “revolución democrática cultural” reproduce el ideal nacionalista trasnochado: construir un Estado “moderno” con “democratización política”, conciliar los intereses de clase y lograr el “desarrollo industrial” en los marcos del capitalismo

Representantes de partidos políticos de oposición tampoco participan en el Encuentro oficialista, entre ellos los gobernadores de Beni Ernesto Suárez y de Santa Cruz Rubén Costas. Este último calificó al encuentro que se realiza en la Casa Campestre como una “juntucha de masistas”, mientras que el líder del MSM Juan del Granado consideró que “es un show prefabricado que tiene conclusiones elaboradas previamente”.

El diputado de la alianza opositora Convergencia Nacional (CN) Mezoth Shriqui afirmó que el gobierno solo intenta recuperar su credibilidad, tras la doble derrota que sufrió en las urnas con la elección judicial y en las calles con la marcha indígena del TIPNIS. “Este gobierno no sabe a dónde va, es muy chabacano, ve en blanco y negro… ¿Por qué hace una cumbre? Porque los indígenas del TIPNIS le ganaron; no tienen un programa, van improvisando día a día y cambiando de argumento”, dijo el senador de CN Roger Pinto.

Según Pinto, el Encuentro Plurinacional “masista” es innecesario e insulso porque no tendrá los resultados que el pueblo boliviano espera en los temas económico, social y político. Por su parte, el diputado Luís Felipe Dorado (CN) reiteró que Encuentro “no es más que una reunión de amigos del Presidente Morales que quieren avalar sus políticas erradas y se dedican a criticar otras cumbres que quieren hacer los indígenas”.

En repudio al “circo” oficialista, la CIDOB ha convocado a una cumbre social paralela que se inaugura este martes en la Universidad Gabriel René Moreno de la ciudad de Santa Cruz. El gobernador de Santa Cruz y el jefe del MSM confirmaron su asistencia.

La agenda de la cumbre oficialista

La cumbre social es la verdadera asamblea del pueblo que definirá las líneas económicas, políticas y sociales de Bolivia, aseguró el Presidente en el acto de inauguración. Según Morales, el objetivo principal “es debatir cómo potenciar y diversificar el aparato productivo del país… lo fundamental es debatir con qué recursos, cómo y con cuáles proyectos diversificar el aparato productivo”.

“Más que construir una agenda desde cero, lo que tenemos que hacer es profundizar el cambio”, complementó el ministro Romero, refiriéndose a las políticas de “industrialización, ampliación del aparato productivo, el reposicionamiento del país en el mercado externo, la diversificación de exportaciones y otras tareas que se presentan en un contexto internacional de crisis, pero que las queremos convertir en oportunidades y para eso necesitamos acordar responsabilidades mutuas entre el gobierno, las gobernaciones los municipios y los diferentes sectores sociales”.

El Primer Encuentro Plurinacional tendrá tres etapas. La primera será de información y constitución de 10 comisiones a cargo de temas específicos: desarrollo económico; seguridad y soberanía alimentaria; salarios; tierra y territorio; empleo y estabilidad laboral; salud, educación, servicios básicos y vivienda; seguridad ciudadana y lucha contra el crimen; desarrollo legislativo; autonomías y comunicación.

En el primer día de debates, los ejes temáticos se modificaron parcialmente. Se incorporaron dos temas específicos: política internacional y proceso de integración nacional, y transparencia y lucha contra la corrupción. También se fusionaron las comisiones de soberanía alimentaria y tierra y territorio.

El Encuentro Plurinacional cumplirá su primera etapa de información el miércoles de esta semana; no tendrá conclusiones, sino que recopilará lineamientos estratégicos. Inmediatamente después comenzará la segunda etapa del proceso: los debates departamentales y regionales que durarán aproximadamente un mes. La tercera etapa se cumplirá del 9 al 11 de enero de 2012, donde se evaluarán los resultados y se elaborarán las conclusiones.

El ministro Romero dijo que la idea es institucionalizar el Encuentro para que se realice periódicamente “en el horizonte temporal de los siguientes tres años, tratando de articular un conjunto de definiciones y políticas de Estado, con énfasis en materia productiva y social”. El gobierno no quiso invitar a los “viejos politiqueros” a su Encuentro Plurinacional, pero el Presidente Morales anunció hoy que “terminado este acto, este trabajo de un mes, vamos a convocar a partidos políticos legalmente reconocidos para escuchar y (conocer) qué proponen para bien de Bolivia”. 

El Presidente propuso crear un Consejo Político y Económico integrado por empresarios, productores, campesinos e intelectuales, con atribuciones para planificar y coordinar estrategias de desarrollo con el gabinete de ministros.

Con datos de ABI.