(ABI y agencias).- Del 1 de enero de 2011 a la fecha, la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) erradicó 10.013 hectáreas de coca excedentaria e ilegal en cuatro regiones de Bolivia, más del doble de lo que establece la Ley 1008, destacó el viceministro de Coca y Desarrollo Integral Germán Loza. Se estima que aún hay por lo menos 13 mil hectáreas de coca excedentaria en Chapare.

Gracias al esfuerzo y sacrificio de los policías y militares de la FTC hemos sobrepasado las 10 mil hectáreas que deja muy lejos a la meta anual de 5.000 hectáreas que establece la ley antidroga (N. 1008 del 19 de julio de 1988)”, remarcó Loza y elogió “la hazaña” de esa fuerza conjunta, en apego al respeto de los derechos humanos y en coordinación con los productores de coca.

Bolivia, con recursos propios, con dignidad, soberanía y con respeto de los derechos humanos, logró superar la meta anual de erradicación de cocales, lo que constituye el mejor mensaje de Bolivia a la comunidad y la cooperación internacional, destacó el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas Felipe Cáceres.

El personal militar y policial al mando del comandante de la FTC coronel William Kalimán realiza una labor sacrificada porque deben resistir las inclemencias del tiempo en los Yungas de La Paz, Alto Beni, el trópico de Cochabamba, Yapacaní y las reservas forestales como son los parques nacionales Isiboro Sécure, Carrasco, Amboró y otros, subrayó Cáceres.

Tras ser condecorado con la Medalla Mariscal Andrés de Santa Cruz en el Grado de Comendador, Kalimán agradeció a los grupos de élite, diablos Azules, Verdes, Negros y Rojos que despliegan las brigadas de erradicación de coca excedentaria e ilegal por aire, tierra y ríos. Por orden presidencial y del Comando en Jefe de Fuerzas Armadas, se crearon el Comando Nacional y los comandos operativos del trópico de Cochabamba y Yungas de La Paz para facilitar el control de las operaciones de las brigadas de erradicación. 

El Viceministro Cáceres recordó que en los años 2000, 2001 y 2002, durante la gestión del extinto ex presidente Hugo Banzer Suárez y Jorge Quiroga Ramírez, se erradicaron entre 6.000 y 7.000 hectáreas de coca anuales, pero “bajo represión, con el uso de la fuerza, generando violencia, muerte, luto y vulnerando los derechos humanos”.

El número de hectáreas de coca erradicadas se ha incrementado gradualmente en los últimos años: 5.070 en 2006, 6.268 en 2007, 5.484 en 2008, 6.341 en 2009 y 8.200 en 2010. Este año se erradicarán más de 10 mil de aproximadamente 30.900 hectáreas cultivadas en el país.

El Viceministro Loza detalló que en lo que va de 2011 se erradicaron 1.873 hectáreas con 2.742 metros cuadrados en las poblaciones de Caranavi, Larecaja-Teoponte, Zongo-Choro, La Asunta, Chulumani, Palos Blancos, San Buenaventura, Irupana e Ixiamas del departamento de La Paz. En las provincias de Beni José Ballivian y Bermejo se destruyeron 740 hectáreas y 1.440 metros cuadrados.

En Santa Cruz, las brigadas de la FTC destruyeron 408 hectáreas y 169 metros cuadrados de cocales excedentarios en las provincias Ichilo, Yapacaní y la Reserva Forestal del Choré. En el trópico de Cochabamba se erradicaron 7.658 hectáreas y 3.512 metros cuadrados en Centrales Unidas, Carrasco Tropical, Yungas-Chapare, Mamoré Bulo, Parque Nacional Carrasco y Parque Nacional Isiboro Sécure. Sin embargo, se estima que los sembradíos en esa zona sobrepasan las 20 mil hectáreas, pero solo están permitidas 7 mil.

Por otra parte, el viceministro Loza informó que de 42 mil cocaleros registrados en Bolivia, al menos 10 mil dejaron el monocultivo de coca al constatar que “no es rentable y no proporciona ganancia líquida”. A su juicio, los costos de producción de la coca son altos, con relación a otros productos, y por esa razón “los cocaleros dejan de sembrar coca para involucrarse en programas de desarrollo alternativo e integral”.

“He comentado sobre la experiencia de los productores de la hoja de coca según la región y de los ingresos que perciben de la producción, pero magnificaron mi declaración y parcelaron la explicación del destino que se le da al dinero al decir que un cocalero gana cinco veces el salario mínimo”, aclaró Loza.

El Viceministro de Defensa Social dijo que esa situación no es real, porque del ingreso líquido de 1.000 bolivianos por cada taque de 50 libras de coca, se debe pagar a los cosechadores, a los secadores, además alimentación y el transporte del producto al mercado legal.

“Existe mucha gente que está empezando a cambiar y su forma de pensar de que el mono cultivo ya no rentable y una oportunidad económica, sino la diversificación productiva”, subrayó. Según Loza, los cocaleros prefirieron cambiar de rubro para sembrar productos alternativos, como cítricos, cacao, arroz, café, banano y en otros casos dedicarse a la ganadería.

Informó que para incentivar el desarrollo integral los productores fueron capacitados, logrando sembrar en los Yungas 236 hectáreas de café, 198 hectáreas de cacao, 100 hectáreas de achiote, 1.882 de cítricos, y otras más de banano.