Mientras Bolivia continué privilegiando a ciertos grupos de habitantes con una economía de favores y el gobierno quiera remplazarla por una más real, sin duda, Evo Morales continuará debilitándose debido a ambas razones.

Está el caso de la gasolina. Se afirma que es subvencionada. Lo que es falso, porque sus costos de producción son cubiertos con sus precios de ventas (ver Sobre la Subvención de Alejandro F. Mercado), apreciación de un economista basada en datos de la CEPAL ¿Por qué las autoridades competentes no informan semejante detalle al Presidente del Estado Plurinacional? o si él lo conoce ¿cuál es la razón de que no se tome en cuenta este punto? ¿Manejar ante la opinión pública la amenaza de un aumento del precio de la gasolina permite ocultar la realidad y mantener subvención del diesel y del gas para los agricultores e industriales, verdaderos itemes subvencionados? Estamos seguros que la mayor parte de la subvención estimada de USD 500millones para el 2011 y de los 700 millones prevista para el 2012 debe ser para el diesel y el gas.

Otro aspecto importante es el de la inflación debido a los ingresos por exportación, giros de inmigrantes y narcotráfico, evidentemente con tendencia a la baja, pero actualmente presionando hacía el crecimiento de la demanda. El gobierno decidió manejar este asunto por la vía cambiaria, revaluando la moneda local ante el dólar estadounidense. Mientras que Argentina y Brasil están haciendo al revés, devaluando sus monedas y revaluando el dólar estadounidense con el que pagan nuestras principales exportaciones. Pero aumentar los sueldos, aunque sea mínimo, de los casi 500.000 funcionarios públicos, dato del número de ellos que son pagados por el Banco Unión y antes eran por el Banco Mercantil Santa Cruz, para compensarles la inflación, es como contra restar las medidas cambiarias. Evidentemente, no hacerlo, es un potencial problema político para los gobiernos nacional, departamental y municipal.

Queda lo de ampliar el universo impositivo, Todos sabemos que los gremialistas y contrabandistas son los más privilegiados con el régimen simplificado creado a favor de los pequeños. Pero muchos de los primeros actúan como vendedores ambulantes de los grandes importadores, incluidos legales. No faltando entre los contrabandistas, quienes abastecen igualmente parte de la mercadería de los legales. En otras palabras, el microcrédito que debiera favorecer a los productores, en nombre de los cuales se obtuvieron en el exterior donaciones y créditos concesionales, así como socios benefactores, quedó en casi pura imagen de estar haciendo algo en beneficio de los pobres, sin desmerecer lo que pudieron concretar, pero en los hechos, fue más favorable a los pequeños comerciantes, muchos de los cuales sirven a los grandes importadores y contrabandistas de todo tamaño.

¿Evo Morales podrá insistir intentando frenar la economía de favores sin desgastarse más?