Londres y Washington (PL).- Un fenómeno geológico primó sobre la biología en la oxigenación de la atmósfera terrestre hace millones de años: las erupciones volcánicas. La vida en la Tierra habría surgido en los volcanes de lodo de Isua, en el suroeste de Groenlandia.

Las erupciones volcánicas habrían generado oxígeno en la Tierra antes que las cianobacterias, como sugieren hipótesis vigentes, indicaron expertos del Instituto de Ciencias de la Tierra de Orleáns y del ISTerre Grenoble, Francia, en un artículo de la revista Nature.

Hace 4.500 millones años, el gas carbónico y el metano estaban presentes en la atmósfera terrestre, entonces desprovista de oxígeno, pero esa situación comenzó a cambiar hace 2.700 millones de años con el surgimiento de grandes continentes y la aparición de volcanes. Sus erupciones emitieron a la atmósfera dióxido de azufre (SO2), cuyos iones de sulfato son solubles en el agua de mar. Con ello comenzó un nuevo proceso que hizo posible la emisión de oxígeno por las cianobacterias.

Antes de este proceso conocido como Gran Oxidación, las cianobacterias producían oxígeno, pero este era absorbido por la materia orgánica y el hierro ferroso disuelto en el fondo de los océanos. Al capturar el hierro ferroso, el azufre que emitían los volcanes liberó el oxígeno.

Según los científicos, los resultados de este estudio pueden ayudar a comprender mejor la ausencia de oxígeno en otros planetas como Venus. “Si tenemos razón en nuestro artículo, tenemos potencialmente una explicación sobre la presencia o no de oxígeno en esos planetas al tener en cuenta la presión con que se desprenden los gases volcánicos”, expresó Fabrice Gaillard, autor principal de la investigación.

Un equipo internacional de geólogos determinó el entorno adecuado donde surgió la vida en la Tierra hace unos cuatro mil millones de años: los volcanes de lodo de Isua, en el suroeste de Groenlandia. En ese sitio la composición química de las rocas pudo proporcionar el ambiente propicio para la formación de las biomoléculas, destacan los científicos en la más reciente edición de Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias.

Investigaciones previas demostraban que la vida surgió cerca de respiraderos hidrotermales, situados en el fondo del océano, conocidos como fumadores negros por estar rodeados por densas nubes de humo oscuro. Esas zonas tienen la ventaja de ser muy ricas en hidrógeno, metano y amonio, pero también son muy ácidas, lo que perjudica la aparición de la vida, explican en su artículo.

Académicos de la Universidad francesa de Lyon estudiaron la serpentinita, un mineral verde oscuro originado en los volcanes de Isua, de 3.800 millones de años, que se forma cuando se infiltra el agua de mar en el manto superior de la Tierra, a profundidades de unos 200 kilómetros en las zonas de subducción.

Esas rocas, que también a menudo se encuentran en las paredes de las fuentes hidrotermales, son favorables para la estabilización de aminoácidos y podrían jugar un papel importante en la aparición de las primeras moléculas orgánicas, destacan los investigadores.

El fósforo es otro elemento indispensable para la vida y se encuentra abundante en estos ambientes con serpentinita, por lo que en Isua se agruparon todas las condiciones necesarias para formar moléculas orgánicas estables. De ahí que en ese sitio se creó un ambiente favorable para el surgimiento de la vida terrestre primitiva.

Explican cómo se producen las súper erupciones volcánicas

Expertos de la Universidad Estatal de Oregón, Estados Unidos, consideran que las súper erupciones volcánicas obedecen a la influencia de la temperatura y la configuración geométrica de la cámara de magma en el terreno, una situación que por suerte es poco frecuente.

En un estudio presentado en la última reunión de la Sociedad Geológica de América en Minneapolis, los especialistas explicaron que esos fenómenos naturales solo ocurren cada cien mil años, pero dejan secuelas catastróficas, capaces de alterar el clima y la vida. Aparte del impacto de un meteorito, las súper erupciones son el peor de los riesgos ambientales a los que el planeta puede enfrentarse, afirmó Patricia Gregg, autora principal del trabajo.

Cuando suceden, grandes cantidades de material es expulsado, devastando el medio ambiente y la creación de una nube de gas que abarca el planeta entero durante años. Ejemplo de súper erupciones son las del Huckleberry Ridge, ocurrida hace dos millones de años en lo que hoy es el parque Yellowstone. Este suceso elevó el terreno hasta un kilómetro, señala el informe.

Los investigadores, indicaron que cuando los volcanes son muy grandes y las grietas penetran lo suficiente, se puede romper la pared de la cámara de magma y provocar el colapso del techo y la erupción. Sin embargo, es necesario que se produzcan condiciones perfectas para ello, razón que explica por qué las súper erupciones han sido tan poco frecuentes a lo largo de la historia.