Según una evaluación oficial, que no pudo ser verificada, el TIPNIS contiene valores ambientales de suma importancia local, regional, nacional, y hasta internacional. La misma estableció que la política nacional de hidrocarburos, de vinculación vial, y de asentamientos humanos, impactarán negativamente al TIPNIS. Esto alterará el modo de vida de los pueblos indígenas, y pondrá en riesgo una de las pocas áreas en Latinoamérica que presenta alto grado de conservación.

La evaluación señala que el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), ubicado en el corazón de Bolivia, es la única área de piedemonte en Latinoamérica sin asentamientos humanos urbanizados.

Está habitado por los pueblos indígenas Yuracaré, T´siman, y Moxeño trinitario, que tienen título en propiedad comunal, desde 2009. “Es el último espacio donde pueden desarrollarse como pueblos indígenas, que permanentemente han sido “empujados” por áreas de colonización”, dice el estudio.

Cuenta con un medioambiente conservado, mega diverso, con importante función reguladora de la región del piedemonte y la Amazonía. Contiene áreas fundamentales para la conservación, como el piedemonte y pampas, algunas muy críticas, como los humedales de la pampa beniana.

Sus recursos naturales están en buen estado, debido al modelo socio – económico sostenible indígena, que se adapta a los ecosistemas y la dinámica ambiental. Combina comunidades estables con movilidad espacial, y aún tiene alto grado de seguridad alimentaria. La vida social, económica, y organizativa todavía se guía por conocimientos ancestrales.

El modelo étnico combina la economía familiar con la comunal, aunque programas de desarrollo económico están introduciendo elementos nuevos. En los últimos años, el componente familiar está tomando mayor predominancia, adaptándose a economías de mercado. Sus ingresos monetizados provienen de la venta de fuerza de trabajo a colonos y ganaderos, describe la evaluación.

En algunos aspectos, el modelo indígena se está fortaleciendo, como en la recuperación de su idioma, y modelos organizativos, entre otros. Pero presenta procesos de aculturación o absorción en otros aspectos, como en alimentación, música, vestimenta, modelos económicos, y otros.

La mayor debilidad del modelo indígena está en la “zona de frontera”, donde está fuertemente expuesto al modelo colono. Allí, el modo de vida indígena está cambiando radicalmente, hasta prácticamente desaparecer y ser absorbido, como ya sucedió con algunas comunidades.

En el área de colonización (Polígono 7), donde se impone el tipo de propiedad privada, su modelo presenta fuerte desarrollo social y económico, impulsado por programas nacionales, así como por inversiones departamentales y municipales, asegura el estudio.

La economía de la coca se consolidó, con tendencia a ampliarse hacia la TCO, lo que produjo enfrentamientos entre colonos e indígenas. También, ha puesto en riesgo toda el área protegida: ya se perciben efectos ambientales y sociales negativos en el sistema general.

La evaluación prevé mayores niveles de desarrollo socio – cultural y económico para la zona de colonización, como resultado de las políticas nacionales, departamentales y municipales. El modelo colono mantendrá su economía asentaba sobre el cultivo de la coca, intensificando permanentemente el uso del suelo con insumos agroquímicos. La presión para ampliar la zona de colonización será permanente, lo que implica conflictos continuos con indígenas.

La política vial junto a la hidrocarburífera tendrá un efecto desestructurador del modelo indígena, debido a que socavarán las condiciones ambientales necesarias para su modelo socio – económico. De igual forma, obstaculizará desplazamientos poblacionales, con fines culturales y económicos. También la “zona de frontera” estará expuesta a mayor presión socio – cultural y económica, y finalmente será absorbida por el modelo colono.

La evaluación recomienda que los pueblos indígenas del TIPNIS diseñen el modelo de desarrollo que quieren alcanzar, y que el Gobierno Nacional respete el derecho de su autodeterminación. También indica que el Gobierno debe apoyar y facilitar procesos orientados al fortalecimiento de la capacidad de gestión territorial indígena, en la perspectiva de lograr el estatus de autonomía indígena.

La evaluación finaliza con un Plan de Acciones Estratégicas recomendado, que aborda las dimensiones política-administrativa, ambiental, socio-cultural, organizativa, y económica, del TIPNIS y los pueblos indígenas que lo habitan.

El documento es una “Evaluación Ambiental Estratégica”, exigida por norma para grandes obras, zonas de alto valor ambiental, y mucho más aún cuando se trata de ambas, como en el TIPNIS. Fue elaborada en 2011, para el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP), la repartición gubernamental considerada autoridad nacional competente en el tema.

Se tuvo acceso a una copia digital del Resumen Ejecutivo de 11 páginas, de la Evaluación Ambiental Estratégica, que está circulando por mail, entre círculos de confianza. Sin embargo, no se pudo establecer contacto con ninguno de los autores, ni con el SERNAP, para contrastar la información.

DATOS BIBLIOGRÁFICOS:

Evaluación Ambiental Estratégica del TIPNIS – EAE – 2011

Resumen Ejecutivo (11 páginas)

SERNAP – RUMBOL srl

Coordinador: Rafael E. Rojas Lizarazu.

Especialistas:

Dimensión Ambiental:

Gonzalo Navarro y Wanderley Ferreira;

Dimensión Antropológica:

Sarela Paz;

Dimensión social – organizativa – institucional:

Mónica Crespo y Epifanio Martínez;

Dimensión económica:

Javier Quisberth;

Recursos Hídricos:

Sergio Iturri.

Equipo Técnico Indígena: Santiago Viri Noe, Aldo Miranda, Angela Noza, Julia Molina, Miguel Alcantara, Cecilia Moyoviri, Isidro Yujo.

Solicitar copia digital del “Resumen Ejecutivo” (11 páginas) de la “Evaluación Ambiental Estratégica del TIPNIS” a: alainmunoz@hotmail.com.