(Agencias).- Miles de indignados del Movimiento Ocupa Wall Street protestan desde hace dos semanas en Nueva York contra la avaricia financiera. “La gente está reaccionando porque no aguanta ver tanta injusticia… una situación de locura donde las corporaciones tienen más poder en la política que el propio ciudadano”, dicen los activistas de Los Ángeles y Boston que se han plegado a esta inédita movilización contra la explotación capitalista.

El pasado sábado cientos de manifestantes del movimiento Ocupa Los Ángeles caminaron desde la plaza Pershing hasta la alcaldía. Ese mismo día arrestaron a más de 700 activistas en protestas sociales contra de la avaricia financiera en Nueva York y Boston.

Cientos de activistas habían tomado el Parque Zuccotti, cerca de Wall Street, y el sábado se les unieron mil más. El viernes se unieron al denominado movimiento Ocupa Wall Street un grupo de abuelas por la paz, quienes repetían “Somos el 99 por ciento”, mensaje de crítica al sistema capitalista estadounidense, que beneficia al uno por ciento de sus ciudadanos, los más ricos.

El sábado por la tarde los indignados protagonizaron una marcha que arrancó desde la plaza Libertad, próxima a la Bolsa de Wall Street, donde había casi dos mil personas entre inmigrantes, jóvenes, universitarios, y afiliados de los sindicatos del transporte y automotriz. “Los banqueros son todos nazis”, “las personas antes que los dólares” y “la policía protege a los multimillonarios de Wall Street”, rezaban las pancartas que portaron en la caminata por ocho cuadras.

El vocero de la policía de Nueva York Paul Browne confirmó el arresto de más de 700 indignados que bloquearon el tránsito sobre el puente de Brooklyn. Los agentes trasladaron a los arrestados a comisarías y tendrán que pagar una multa por alteración del orden público.

Los manifestantes llegaron hasta el cuartel general de la policía, en el sur de Manhattan, para rechazar la violación que implicó usar gas pimienta el sábado 24 de septiembre. Fiscales de la urbe abrieron una investigación penal para verificar si policías neoyorquinos emplearon ese gas contra civiles. (Twitter #occupywallstreet, http://www.livestream.com/globalrevolution).

En la ciudad de Boston, agentes de la policía detuvieron a 24 manifestantes por realizar una protesta pacífica frente a las oficinas centrales del Bank of America, informó el vocero de la policía local Eddy Chrispin. No precisó la cifra de reclamantes, pero los organizadores del mitin indicaron que tres mil individuos protestaron frente al edificio del banco, el mayor de la Unión en activos, que anunció días atrás el recorte de 30 mil empleos y reducción en cinco mil millones de dólares sus gastos anuales para 2014.

El fin de semana los indignados de Los Ángeles instalaron un campamento civil de protesta afuera del edificio del ayuntamiento, donde estarán por un lapso indefinido. “No tenemos límite de tiempo, este campamento se va a quedar hasta que logremos lo que queremos: que la población tenga derecho de empleo, educación y servicios de salud, que los inmigrantes tengan derecho al trabajo, que las corporaciones ya no tengan influencia en la política”, señaló al diario californiano La Opinión Mario Brito, integrante del referido grupo.

“Estamos viendo una situación de súper ricos y súper pobres, es una situación de locura. Por eso ahora la gente está reaccionando, porque no aguanta ver tanta injusticia, ya que las corporaciones tienen más poder en la política que el propio ciudadano”, argumentó el activista.

La joven Ana Lilia Hernández, quien preparaba su casa de campaña frente a la alcaldía de la ciudad, aseguró que permanecerá allí “hasta que empiece a darse un cambio o hasta que nos quiten. No es justo lo que está pasando. A las familias les están quitando sus casas, sus autos para dárselos a los bancos. Le están quitando al 99 por ciento de la población para dárselo a ese uno por ciento que son las corporaciones”, protestó.

Katiuska Cruz, de 24 años y originaria de República Dominicana, consideró “ridículo que el uno por ciento de este país esté sentado tomando champán, mientras al 99 por ciento le están quitando sus viviendas. Nuestra generación ya está cansada”. Tras un año y medio de salir de la universidad aún está desempleada y con una deuda por préstamos estudiantiles de 36 mil dólares.

Solidaridad con la acampada y ocupación de Wall Street

La ola de protestas iniciadas en Nueva York amenaza con extenderse por todo el territorio estadounidense ante lo desigual que se reparte el llamado sueño americano. Según destaca este lunes el diario californiano La Opinión, la mayor parte de los ocupantes son jóvenes, blancos, hispanos, lucen como una mezcla de hippies y anarquistas.

Para Daniel López, un residente en Los Angeles, el detonante de este movimiento fue el excesivo poder de las grandes corporaciones, ese uno por ciento que a su entender controla casi toda la riqueza del mundo. El activista del denominado Occupy LA asegura que la convocatoria se hizo con una semana de anticipación utilizando los recursos de los medios sociales como Facebook, Twitter, Tumblr y Dashboard.

Promotores de una iniciativa para contrarrestar las corrientes conservadoras en Estados Unidos predicen el auge del movimiento progresista en Estados Unidos. “Tal como hemos visto una primavera árabe veremos un otoño estadounidense, dijo Van Jones, un ambientalista y ex funcionario de la Casa Blanca, en declaraciones citadas por la cadena de televisión MSNBC.

Para trazar estrategia y conformar el proyecto, decenas de activista se reúnen este lunes en el hotel Washington Hilton, donde intercambiarán ideas para el lanzamiento de “movimiento progresista” y su estrategia para las elecciones de 2012. Jones precisó que en la agrupación entrarán diferentes tendencias políticas con el fin de retomar posiciones que son dañadas por corrientes ideológicas agrupadas en grupos como el neoconservador Tea Party.

Una proyección de esa idea, señaló, es apreciada ahora en los cientos de personas que se plantan en protestas como las que rodean a Wall Street para criticar la especulación financiera y la crisis económica. Tendremos una ofensiva de octubre para recuperar el sueño americano y rescatar a la clase media, puntualizó el activista. Pondremos en marcha una contraparte progresista para el Tea Party, subrayó.

En el encuentro que tendrá lugar en esta capital participará el senador Bernie Sanders, de Vermont, los representantes demócratas Donna Edwards, Jan Schakowsky, Chris Murphy, Barney Frank, Raúl Grijalva, Barbara Lee, y Keith Ellison, así como el presidente de la central sindical AFL-CIO, Richard Trumka. Asisten también a la convocatoria el presidente del Sindicato Siderúrgico estadounidense, Leo Gerard, y Robert Reich, ex secretario de Trabajo durante el gobierno del presidente Bill Clinton.

Mientras, en Nueva York, los participantes en el movimiento de indignados Ocupa Wall Street continúan la protesta, hoy frente a la Alcaldía, pese a los más de 700 arrestos perpetrados por la policía durante la semana última. Varios manifestantes denunciaron a través de la red social twitter que la Policía neoyorquina los engañó al decirles que abandonaran las zonas peatonales del puente de Brooklyn y por eso los detuvieron.

Destaca que denuncias similares a la que tienen lugar en Nueva York se extendieron el domingo a las ciudades de Filadelfia, Seattle, Chicago, Boston y Los Ángeles. Asimismo, el movimiento de inconformes inició la publicación del Diario de Wall Street Ocupada, aparente referencia al The Wall Street Journal, publicación de los sectores empresariales del país. Estas protestas, al parecer, encontrarán cobija en la idea que promueven Jones y los otros activistas, pues al igual van en contra de la codicia corporativa, la desigualdad social y el cambio climático, entre otros problemas.

El movimiento activado en el seno del imperio no es una protesta cualquiera de “universitarios que no tienen nada mejor que hacer… este movimiento es diferente debido a la sombría situación a la que se enfrenta el país, y en especiallos jóvenes”, aseguró James Downie (The Washington Post, 26 de septiembre).

La razón de la protesta no es un genocidio en Palestina, la globalización u otra causa política geográficamente lejana que rara vez tiene la posibilidad de afirmarse más allá de un núcleo activista comprometido. Las víctimas de este derrumbe no están al otro lado de mundo; son los manifestantes mismos, sus amigos y compañeros de clase, hijos e hijas. Se trata de una conexión personal y de una motivación que les vincula a esa causa que no crece de modo artificial, destaca Downie.

Tres años después de que Wall Street hiciera estrellar a la economía, el desempleo juvenil se encuentra en 18%, el doble de la media nacional, mientras que el empleo juvenil está en su punto más bajo desde el final de la Segunda Guerra Mundial. El licenciado universitario medio soporta una deuda de 27 mil dólares en el momento de terminar la carrera. No es de sorprender, por tanto, que más del 85% de la promoción de 2011 se mudara de nuevo a casa de sus padres, la cifra más elevada de la que haya constancia.

El reconocido pensador norteamericano Noam Chomsky se ha solidarizado con el movimiento de los indignados. “Las valientes y honrosas protestas que continúan en Wall Street deberían servir para llamar públicamente la atención sobre esta calamidad y conducir a un entregado esfuerzo por superarla y poner a la sociedad en una senda más saludable”.

“Cualquiera que tenga los ojos abiertos sabe que el gangsterismo deWall Street –de las instituciones financieras en general– ha infligido graves daños al pueblo de los Estados Unidos (y al mundo). Y debería saber también que tal cosa ha ido sucediendo progresivamente en los últimos treinta años, a medida que ha aumentado de modo radical su poder en el seno de la economía, y con ello su poder político. Se ha puesto así en marcha un círculo vicioso que ha concentrado una inmensa riqueza, más el poder político, en un diminuto sector de la población, una fracción de un 1%, mientras el resto va convirtiéndose cada vez más en lo que en ocasiones se denomina ‘precariado’, que trata de sobrevivir en una precaria existencia”, dijo el profesor emérito del Departamento de Lingüística y Filosofía del MIT en una conferencia dictada en Amsterdam el pasado mes de marzo. (Sin Permiso)

“Además, tan horribles actividades se llevan a cabo con una impunidad casi completa: no sólo mediante el ‘too big to fail’ (demasiado grandes para dejarlos caer) sino también con el ‘too big to jail’ (demasiado grandes como para meterlos en la cárcel)”.

Con información de Prensa Latina y Sin Permiso.