El gobierno de Evo Morales decretó un aumento salarial de 11 por ciento retroactivo a enero para los trabajadores de salud y educación, un punto porcentual menos de lo pactado con la Central Obrera Boliviana (COB) tras las movilizaciones de abril de este año.

En abril el Gobierno y la COB suscribieron un acuerdo por el cual se garantiza 11% de incremento salarial para todos los trabajadores y 12% para sectores de salud y magisterio, previa identificación de una fuente de financiamiento y evitando riesgo de déficit fiscal.

“El Gobierno ha emitido el Decreto que establece el incremento salarial extraordinario del 1 por ciento adicional al 10 por ciento, aprobado con el decreto supremo 809 del 2 de marzo del presente año, por supuesto con retroactividad al primero de enero, para beneficiar a los profesionales y trabajadores en salud y personal docente del magisterio fiscal”, informó el ministro de Economía y Finanzas Luis Arce.

Según Arce, el uno por ciento de incremento adicional al 10 por ciento demandará alrededor 67 millones de bolivianos al Tesoro General de la Nación (TGN). Indicó que el otro 1 por ciento solicitado recientemente por la COB es “imposible”.